Para la sorpresa de muchos analistas,
Microsoft se ha retirado de la compra de Yahoo, y
se ha negado además a lanzar una OPA hostil sobre el portal. Así lo declaraba su presidente Steve Ballmer, al asegurar que la operación era “demasiado cara”, y es que 50.000 millones de dólares o lo que es lo mismo, 33 dólares por acción, era una propuesta “más que razonable” para el Gigante de Redmond.
No obstante, el dinero no ha sido la principal causa del abandono, puesto que Ballmer ha denunciado también que
Yahoo! pretendía establecer una alianza con su rival Google en caso de que insistiese con la estrategia de absorción. Así, “miramos con especial preocupación sus aparentes planes de responder a una OPA hostil con un nuevo acuerdo que implica o llevaría a
externalizar en Google las búsquedas para los términos de pago que hoy ofrece Yahoo!”, aseguró Ballmer en un comunicado remitido a Jerry Yang, el CEO del portal. Igualmente, el responsable de Microsoft puso de manifiesto que un acuerdo de estas características plantearía graves problemas legales y le otorgaría a Google una hegemonía perjudicial para el mercado, al dotarle de una cuota muy jugosa en un negocio en el que ya opera con una amplia posición de liderazgo.