De acuerdo a una serie de informes elaborado por
Accenture,
la innovación debe considerarse como máxima prioridad para las empresas con objeto de crecer, sobre todo tras la crisis económica. Pero también apunta que debe estar acompañada de una adecuada gestión de la misma. Dichos estudios se han realizado entre más de seiscientos directivos de Estados Unidos y el Reino Unido y confirman que
casi la mitad de ellos (el 48 por ciento) ha aumentado su inversión en innovación durante los últimos seis meses; y que un 33 por ciento mantiene estable la inversión permanece estable. Junto a estos datos, se extrae que nueve de cada diez encuestados (89 por ciento) creen que la innovación es igual o más de importante que la reducción de costes para crecer en el futuro.
Algunas de las carencias que se han detectado inciden en que no se aprende de los errores, existe una aversión generalizada al riesgo, se necesita mayor colaboración y hay demasiado énfasis en lograr mejoras incrementales. “
Las empresas deben aprender de sus errores y tomar las medidas oportunas para crecer y posicionarse en la recuperación económica”, según
Mark Foster, socio de Mercados Globales y Consultoría de Gestión de Accenture, quien afirma a su vez que “
lamentablemente, muchas empresas no cuentan con los procesos que les permitan realizar los análisis de riesgo-beneficio necesarios para la toma de decisiones”.