Los ISV debaten sobre el estado de las telecomunicaciones en España

Para un desarrollador, ofrecer su software desde la nube se convierte en una odisea si las comunicaciones y el acceso a los datos del cliente son deficientes. De esto también se habló en el Foro ISV 2016

Publicado el 20 Oct 2016

Segunda mesa de debate del Foro ISV 2016.

En la segunda mesa de debate del Foro ISV 2016, organizado por CHANNEL PARTNER y que reunió en Madrid a un centenar de profesionales, varios proveedores de servicios y desarrolladores españoles hablaron de la transición al cloud y de si el estado de las telecomunicaciones en este país facilita ese giro a todas las empresas, incluso a los que no están radicadas en grandes núcleos urbanos.

Óscar Maciá, CEO y fundador de Forcemanager, un ISV que ya nació en la nube, proclamó que en en estos años ha habido un cambio del cliente final, que ha aceptado mayoritariamente el cloud. “Al principio nosotros éramos como unos visionarios y mucha gente nos preguntaba sobre todo por la seguridad, por dónde iban a estar sus datos. Sin embargo, las cosas han cambiado. Al principio se empezaron a llevar a la nube soluciones básicas, y luego ha ido a parar allí incluso el software crítico”. Maciá también dijo que la transición al cloud pondrá a prueba el modelo financiero de muchos ISV y también exigirá afinar en los aspectos técnicos, puesto que, por ejemplo, las actualizaciones de software, que llegan de forma automática a toda la base instalada, tendrán que ser muy testeadas antes de ser lanzadas.

Antonio Rodríguez, director comercial de cloud de IBM en España, advirtió de que para sacarle el partido al cloud las empresas tienen también que hacer las cosas de otra manera, y que en el ámbito de los ISV la nube es una realidad insoslayable. De hecho, “el ISV que nace hoy, nace en cloud sí o sí”, recalcó Rodríguez. Además, aconsejó al desarrollador local moverse y expandirse porque con la nube siempre está el peligro de que venga alguien de fuera y le coma fácilmente el terreno.

Lázaro Castaño, director general de Extra Software, un proveedor de ERP con oficinas dentro y fuera de España y que instala su software tanto on-premise como con en modo SaaS, destacó que su canal de ventas teme que con la nube haya que dar más servicios y, sobre todo, que acabe perdiendo el contacto con el cliente. “Nosotros les decimos que tendrá que dar otros valores”.

También dieron por hecho los asistentes a la mesa que el escollo de la seguridad en la nube está superado. Jon Arberas, director general de Sarenet, señaló la paradoja que es que muchos de los que todavía dudan de la seguridad en la nube luego tienen su dinero en el banco, y no en casa. “¿De verdad cree alguien que en sus instalaciones va a poder tener un CPD tan seguro y con políticas de backup tan estrictas como el que le ofrece un tercero?”. Arberas dijo que hoy los problemas de seguridad más evidentes son los que tienen lugar en la red local de las empresas, que muchas veces están desfasadas, son lentas o presentan cuellos de botella importante. Para Arberas esta percepción de la inseguridad en la nube es más bien “un problema psicológico” y por ello hay que hacer un esfuerzo para explicar las cosas a los clientes.

Xavier Ciaurriz, director comercial de pymes en Wolters Kluwer, también señaló la necesidad de que la industria “evangelice y explique a los clientes lo seguro que es la nube que muchas veces los clientes no son conscientes”. Mientras tanto, José Antonio Moreno, director de desarrollo de negocio de Gigas, coincidió con Arberas al recordar que el cloud lleva a empresas que tienen recursos limitados unas prestaciones de seguridad más propias de las grandes cuentas.

Óscar Maciá, de ForceManager, dijo que había que distinguir entre la seguridad de la infraestructura y la del software que se vende como servicio. “Para cualquier proveedor es un reto técnico, pero también económico, garantizar la seguridad de la capa de software. Hay que hacer muchos test de intrusiones y certificaciones de calidad del mismo”.

Optimismo y pesimismo en torno a las comunicaciones

Por último, se habló del estado de las telecomunicaciones. Jon Arberas se mostró optimista y dijo que España es un país avanzado en este punto. Y señaló que en todo caso, el problema es la velocidad de la red interna, y no tanto de la fibra o del ADSL. “Ha habido un cambio de paradigma. Muchas pymes tienen una velocidad mayor de acceso a la nube muy veloz, de hasta 300 megas por menos de 100 euros, mientras que en la red interna o local se queda en 100 megas. La fibra empezó a desplegarse a nivel doméstico, pero luego a llegado a polígonos industriales y todo tipo de empresas”.

José Antonio Moreno, de Gigas, no se mostró tan optimista y señaló que todavía hay usuarios con problemas de conectividad y que sólo pueden acceder con el ADSL. “Los operadores tienen que seguir haciendo esfuerzos para dotar de recursos al cliente empresarial. El 80% de la empresas que visitamos han implantado su tecnología, pero existe un 20% que tiene problemas”, calculó Moreno.

Por su parte, Antonio Rodríguez, de IBM, dijo que los problemas no están tanto en las comunicaciones nacionales, sino cuando hay que recurrir a la infraestructura internacional. “Soy positivo, las comunicaciones no están suponiendo un freno a la adopción de cloud, el freno es la carestía de talento”. También Maciá, de ForceManager, refrendó esta idea de que la cobertura en España es mejor que en otros países.

En un punto intermedio se situó Xavier Ciaurriz, de Wolters Kluwer, que reconoció que hay clientes con mala conectividad, pero también que existen ya muchas soluciones para acabar con el problema, incluso en los entornos más difíciles, “y muchas veces son más baratas de lo que pensamos”, repuso.

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Juan Cabrera, Cristina Albarrán

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