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Infraestructuras

Siguiendo el ritmo de la tecnología: por qué nuestras redes no nos dan el servicio que esperamos

José Paz, director general de Avaya España y Portugal.
escrito por: Cristina Albarrán05 de octubre 2015
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José Paz, director general de Avaya España y Portugal

José Paz, director general de Avaya España y Portugal (en la foto), nos comenta que las infraestructuras de nuestras redes se están quedando peligrosamente atrás en la rápida evolución tecnológica, y nos da cinco razones por las cuales las redes definidas por software (SDN) nos ayudarán a que las empresas no pierdan el ritmo.

Si comparamos la forma en la que las organizaciones operan hoy frente a cómo operaban hace diez años, la transformación ha sido notable. Gracias a las mejoras en movilidad, redes sociales y expectativas de los clientes, la naturaleza de los negocios hoy día, sobre todo por las exigencias de los clientes, cuentan con una mayor colaboración y fluidez, y la velocidad de la comunicación ha crecido de forma dramática. La tecnología continuará forzando a las empresas a reinventarse para ser capaces de aprovechar al máximo las ventajas de la innovación. Con tecnologías innovadoras como por ejemplo el Internet de las cosas y el apetito saludable de su incorporación al mercado, no sé si seríamos capaces de imaginar lo que puede suceder de aquí a 10 años.

Pero siempre que la infraestructura lo permita…

La realidad es que las infraestructuras se han quedado peligrosamente atrás, no han sido capaces de seguir el ritmo de la innovación y amenazan con obstaculizar o incluso llegar a impedir, la adopción de las herramientas que los empleados necesitan para actuar unos con otros, con los clientes y partners, y poder satisfacer sus peticiones presentes y futuras. La red, y la facilidad de habilitación de aplicaciones y servicios, es un componente esencial del día a día de nuestros negocios. Da igual que sea una red completamente nueva o una infraestructura existente, necesita estar preparada para soportar la vertiginosa vida de los negocios hoy, y disponer de la flexibilidad necesaria para aprovechar lo que el futuro puede ofrecernos. ¿Qué podemos hacer?

Las redes definidas por software (SDN) están siendo percibidas como la bala de plata a la hora de ofrecernos una aproximación novedosa en la manera que el tráfico de las redes es gestionado. Reduciendo la complejidad y eliminando soluciones propietarias, facilita el despliegue rápido de aplicaciones críticas de negocio y permite incorporaciones, cambios y movimientos con velocidad y sencillez. Las redes SDN permiten que el contenido determine la prioridad, y para unas empresas como las de hoy con necesidades y peticiones de infraestructura en constante evolución, les permite también  desplegar con gran rapidez nuevas aplicaciones, al mismo tiempo que ofrece flexibilidad y fiabilidad  sin el coste de tener que restructurar el hardware.

Y aunque estamos ante una tecnología relativamente nueva, las empresas más vanguardistas están empezando a adoptarla. La consultora IDC predice que el mercado de SDN alcanzará en 2018 los 8 millardos de dólares. ¿Qué está empujando a que la demanda esté alcanzando estos volúmenes y cómo las redes SDN evolucionarán para satisfaces las demandas de las empresas al mismo tiempo que ellas mismas evolucionan?

1.BYOD and BYOA

La explosión de la movilidad ha convertido al lugar de trabajo en un entorno más flexible para los empleados gracias a la posibilidad de utilizar sus propios dispositivos. De hecho, BYOD (Bring your own device) ha recibido una importante consideración por aquellas empresas que realmente quieren interactuar con sus empleados. Como derivación lógica del BYOD se llega al BYOA (Bring your own application), donde las aplicaciones más populares instaladas en los dispositivos de los empleados están siendo utilizados por las empresas. Sin embargo, en paralelo con una creciente flexibilidad encontramos un aumento de riesgos en la seguridad así como una creciente presión y exigencia sobre los recursos y capacidades de las redes.

Las redes SDN ayudan a aliviar la inquietud producida por BYOD y BYOA devolviendo a los departamentos TIC el poder, facilitándoles control en las aplicaciones que ayuden a asegurar que las aplicaciones de misión crítica reciben el apoyo necesario y no se ven asfixiadas por aplicaciones personales que acaparan del ancho de banda disponible. SDN permite también un control más sencillo de quién, cuándo, dónde, y cómo acceden a las redes asegurando que los datos delicados están debidamente protegidos.

2. Fuerza de trabajo móvil creciente
IDC estima que 1,3 millardos de personas trabajarán en remoto este año utilizando tecnología móvil, equivalente al 37,2% de la fuerza mundial de trabajo. Los usuarios finales esperan contar con el mismo nivel de servicio independientemente de que utilicen redes móviles o fijas, y se ha conseguido que  las redes Wireless LAN puedan ofrecer la misma fiabilidad, disponibilidad y rendimiento que las infraestructuras.

Sin embargo, la flexibilidad añadida que el trabajo móvil conlleva pone una mayor presión en el centro de la infraestructura de TI de la empresa, y el poder contar con la red adecuada que pueda responder este nivel de flexibilidad y libertad demandadas por el usuario será fundamental. La arquitectura SDN ayudará a cubrir toda la experiencia del usuario desde el principio al final, desde el centro de datos hasta el límite exterior de la empresa, incluyendo también los límites exteriores de la red móvil permitiendo a los clientes disfrutar los beneficios de la simplicidad, fiabilidad y virtualización de la red, cualquiera que sea su localización.

3. El Internet de las cosas

Los wearables han saltado a la arena en 2014, y su popularidad es tal que las proyecciones de ventas se acercan hasta los 130 millones de unidades en 2018. Los expertos creen la incorporación de esta tecnología en el espacio de trabajo generará una situación parecida a lo sucedido con BYOD, pero multiplicada por 100, mientras que otros creen que lo ya puesto en marcha para BYOD, en lo que a información y seguridad se refiere, solo requerirá pequeños ajustes. De cualquier modo, las empresas necesitan actuar rápidamente y evolucionar sus estrategias móviles actuales para acomodarse a la revolución “ponible”. Muchos objetos accederán a las redes a través de tecnologías como Wi-Fi o Bluetooth, pero también hay que tener en cuenta que necesitan estar conectados a un laptop, ordenador o tableta para poder sincronizar la información, lo que pone más presión en la red y, en última instancia, su ralentización.

El enfoque innovador  que las redes SDN utilizan para el diseño, operación y gestión de la red, ayuda a las organizaciones a evitar los cuellos de botella que frenan el despliegue de las aplicaciones y servicios, y permite a los departamentos de TI gestionar eficientemente las cargas de información. Con estas herramientas, la tecnología de red puede ser completamente virtualizada, haciendo en las redes lo que las máquinas virtuales hacían en los servidores.

4. La necesidad de velocidad en la red

Hasta hace poco, las redes eran incómodas, inflexibles y a menudo inestables.  Los estudios realizados por Avaya a principios de este año, nos han mostrado que muchas organizaciones pueden llegar a esperar hasta nueve meses hasta que los servicios de TI son capaces de hacer los cambios necesarios para ofrecer un nuevo servicio o mejorar uno existente. Lo que es más, el estudio también resalta que el 80% de las compañías todavía sufren de interrupciones provocadas por los propios empleados TI al configurar erróneamente los cambios necesarios. Y cada incidente llega a costar un promedio de 140.000 $. Implementadas correctamente, las redes SDN ayudan a mitigar este problema utilizando una política de redes sencilla sobre una estructura eliminando así la necesidad de una configuración manual en cada cambio en la red. Así reducimos la posibilidad de errores y acelera la rapidez de la puesta en marcha un servicio.

5. Desbloqueando la rentabilidad de las redes

Muchas empresas han padecido los efectos nefastos de una caída inesperada de los sistemas. El impacto financiero puede ser significativo si se tienen en cuenta los costes de diagnosis y de reparación, los costes del tiempo necesario para todo ello, la dedicación del equipo de TI y los costes de productividad de los empleados cuando sus herramientas no están disponibles para ellos. La presión está ahí para que la red se convierta en una generadora de ingresos y los tiempos muertos sean aprovechados para llevar a cabo actividades que resulten en un ROI para las empresas.

Las redes SDN reducen esos costosos tiempos de configuración, acelerando los cambios en la red y, lo que es más importante, reduciendo los errores causados por la “manualidad” de la forma de hacer esos cambios. SDN crea un entorno dinámico donde lo nuevo o la modificación de los servicios, puede ser implementados sobre la marcha, necesitando de apenas unos minutos en lugar de días, semanas o incluso meses para ser desplegados. A su vez, esto permite a las empresas reducir costes y ser más ágiles, llevándoles a un crecimiento de ingresos y a incrementar la productividad.

 

Ponerse al día nunca es divertido, pero todos estos elementos que acabamos de ver remarcan la importancia de disponer de unas redes actualizadas. La innovación es una fuerza imparable, y las empresas continuarán teniendo hambre de tecnologías innovadoras. Ahora es el momento de hacer balance y dar los pasos hacia un modelo de negocio que obtenga el máximo provecho de lo que tenemos ahora y de lo que tendremos en el futuro.

 

 

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