Manuel Leardy, responsable de Ventas para Centros de Datos en España y Portugal de Rosenberger OSI.
Manuel Leardy, responsable de Ventas para Centros de Datos en España y Portugal de Rosenberger OSI.

A la hora de decidirse por un nuevo sistema de cableado de red, no sólo el rendimiento, la fiabilidad de la transmisión de datos y la calidad del producto desempeñan un papel cada vez más importante, sino también el ciclo de vida global de la red. Esto significa que la capa física de la red se está convirtiendo cada vez más en el centro de las consideraciones económicas, lo que está reforzando la tendencia hacia los sistemas de cableado estructurado preconectorizados. El creciente éxito de estas soluciones es fácil de explicar: los sistemas preconectorizados ofrecen claras ventajas en lo que respecta al ciclo de vida, ya que proporcionan una flexibilidad esencial para el crecimiento futuro. Además, los sistemas "plug-and-play" convencen por sus tiempos de instalación considerablemente más cortos y, por tanto, por sus menores costes de mano de obra. La compatibilidad medioambiental también influye en la decisión a favor de los sistemas preconectorizados, ya que producen menos residuos de embalaje y no generan los residuos del cable sobrante.

La preconectorización ahorra tiempo y dinero

Los nuevos procesos empresariales, así como los requisitos y aplicaciones que no cesan de renovarse obligan, a los centros de datos a crecer continuamente. Y es precisamente aquí donde se ponen de manifiesto las grandes ventajas de los sistemas preconectorizados, ya que permiten un cableado de TI transparente y desvinculado del "parque de equipos" actual. Si la demanda aumenta in situ, el diseño flexible del sistema garantiza la escalabilidad necesaria para las ampliaciones de cableado necesarias, ya que las soluciones preconectorizadas suelen planificarse de forma más precisa y, por tanto, más clara que las soluciones basadas en de empalme convencionales. Además, son independientes de la aplicación, lo que evita errores y facilita la instalación de nuevos componentes de red. La preconectorización en fábrica significa que los clientes reciben cables probados en la longitud exacta que necesitan, con piezas y componentes individuales etiquetados y protocolos de medición claramente asignables. El instalador puede ensamblar rápidamente todo el sistema mediante el método "plug-and-play" utilizando un plan detallado, sin necesidad de herramientas especiales ni de montaje sobre el terreno. Prácticamente se eliminan los fallos de la red debidos a una instalación incorrecta y el riesgo de contaminación de los conectores. Los cables de fibra óptica o de cobre preensamblados no sólo reducen los costes totales de la instalación, sino que también permiten cumplir con los cortos plazos de ejecución de los proyectos y acelerar significativamente todo el proceso de despliegue. También se simplifican la gestión de los cables, el mantenimiento y la resolución de problemas. Por otro lado, presenta ventajas adicionales en términos de sostenibilidad, pues gracias a la modularidad del diseño del centro de datos, los cables preconectorizados pueden reutilizarse en otras áreas al rediseñarse la red.

Trabajos de fábrica de alta calidad

Con un sistema preconectorizado nada funciona sin una amplia planificación. Mediante un análisis exhaustivo se determinan de antemano los recorridos concretos de los cables y sus conexiones en el interior de los armarios y, por tanto, la longitud necesaria de los cables. Una vez elaborado y aprobado el plan de instalación, el proveedor fabrica los componentes de cableado en la fábrica.

Rosenberger OSI utiliza cables y componentes de alta calidad para sus sistemas de cableado preconectorizados de fibra óptica, LAN y cobre, que están preparados para el futuro y permiten una migración sin problemas. Así, por ejemplo, tanto los 10 Gbit/s como las aplicaciones con 40 y 100 Gbit/s funcionan con fiabilidad. En el montaje sobre el terreno, la calidad general de los cables suele verse comprometida por la mala calidad del aire, el pulido ineficaz de las superficies finales, la mala limpieza o los protocolos de prueba inadecuados. En cambio, los cables y componentes preensamblados se someten a una serie de validaciones y pruebas, que incluyen comprobaciones de las superficies de los conectores. En cambio, las soluciones de empalme tradicionales deben ser verificadas in situ antes de ser a aceptación. Esta prueba representa otra posible fuente de error y supone un elevado gasto de tiempo adicional. Por tanto, las soluciones preconectorizadas no sólo garantizan el rendimiento y la fiabilidad del sistema, sino que también ahorran un valioso tiempo de instalación, convirtiéndose en un elemento esencial en el continuo desarrollo de los centros de datos.