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Tal y como publicábamos hace unos días, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha iniciado un nuevo proyecto de la mano del Grupo SIA, con el objetivo de implantar la firma electrónica centralizada, sustituyendo el actual sistema de firma electrónica basada en los certificados de las tarjetas de los profesionales. Se han desvelado nuevos detalles del acuerdo a la prensa, como por ejemplo, que ya son cerca de 7.000 los médicos beneficiados por este nuevo sistema, lo que equivale a entre 35.000 y 40.000 recetas electrónicas expedidas bajo este procedimiento.

Este sistema de firma electrónica en la nube supone una mejora sobre la situación actual, puesto que mejora la seguridad, ya que el certificado no se encuentra físicamente instalado en ningún dispositivo, y permite su uso para los profesionales, evitando la indisponibilidad de la firma cuando se olvida, deteriorada o pierde la tarjeta física, una situación que hasta ahora era recurrente. Además, se adapta a las necesidades del sistema sanitario, facilitando el uso de la firma desde cualquier lugar y desde cualquier PC o dispositivo móvil que tenga acceso a Internet.

Jesús Fernández, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, destacó las particularidades de su Comunidad Autónoma, destacando algunos retos, como el envejecimiento de la población con el consecuente aumento de pacientes crónicos, la dispersión geográfica y la despoblación, factores que hacían necesario un proyecto como este de firma electrónica. “Hay que reducir los procedimientos, y por eso nuestra apuesta por la tecnología es clara”. En ese sentido, en SESCAM están apoyando algunos proyectos como ICONOS, para mejorar la digitalización y calidad de las imágenes de todas las especialidades médicas, junto con iniciativas de telemedicina y receta electrónica.

En el caso concreto de la e-firma en la nube, cabe destacar que cada vez son más los servicios que requieren el uso de los dispositivos móviles, como teléfonos inteligentes o tabletas para la prestación asistencial, lo que va a exigir disponer de firma electrónica en estos equipos que no incorporan la posibilidad de uso de certificados electrónicos alojados en tarjetas profesionales. Este proyecto ha supuesto una inversión de un millón de euros para Grupo SIA.