ha hecho públicos los resultados de su primera "Collaboration Survey", que revela que el 41% de los empleados empresariales han dejado o considerarían dejar su trabajo debido a una pobre o mala colaboración. Dos tercios de los encuestados (64%) también afirman que este déficit les cuesta al menos 3 horas por semana en productividad, y el 20% indica que están desperdiciando hasta 6 horas por semana.

“La colaboración, en términos de cómo trabajamos juntos y las herramientas que usamos para hacerlo, está bajo el foco de atención en la actualidad”, señala Scott Day, director de Recursos Humanos de Corel. “Antes de la pandemia, menospreciábamos lo fácil que era colaborar. Ahora, con el cambio a nuevos modelos híbridos de trabajo, las “grietas” en la forma en que trabajamos juntos han comenzado a mostrarse y las empresas tienen la responsabilidad de buscar activamente nuevos modelos de colaboración que se adapten a la forma en que sus empleados quieren trabajar”.

Malas herramientas de colaboración = fuga de talentos.
Malas herramientas de colaboración = fuga de talentos.

La encuesta, que tanteó a 2.027 trabajadores de oficina de los EE. UU., el Reino Unido, Alemania, los Países Bajos, Italia y Australia, encontró que los empleados culpan a la cúpula directiva por una mala colaboración dentro de su organización. Más de tres cuartas partes (78%) de los empleados recalcan que los gestores podrían estar haciendo más para promover la colaboración dentro de la organización, y el 27% sostiene que su organización no ha invertido en las herramientas adecuadas.

Cuando se les preguntó sobre el fallo de sus herramientas de colaboración actuales, los encuestados dieron una variedad de respuestas:

  • El 70% cree que una mejor colaboración mejoraría la productividad de los empleados y un ahorro de tiempo
  • El 64% considera que una mejor colaboración mejoraría la innovación, la creatividad y el compromiso
  • El 61% declara que una mejor colaboración mejoraría las oportunidades de crecimiento empresarial
  • Más de la mitad estima que una mejor colaboración tendría un impacto positivo en la moral de los empleados (60 %)

“Los resultados de la encuesta pintan un panorama sombrío para los líderes empresariales. Ahora estamos en la siguiente etapa de trabajo en la que el trabajo híbrido ha pasado de ser una solicitud de los empleados a una expectativa de los empleados. Los líderes empresariales deben aceptar este cambio, haciendo un esfuerzo concertado para crear un entorno de trabajo que facilite que los empleados trabajen juntos, y una parte fundamental de esto significa invertir en las herramientas adecuadas. De lo contrario, las empresas tendrán dificultades para atraer y retener a sus mejores talentos y, como resultado, estarán en desventaja competitiva”, concluye el directivo.