Eurona acaba de presentar el informe Cómo la España Vaciada llena su tiempo en Internet, una primera edición que se ha realizado en colaboración con la consultora Kantar y los datos de AIMC y que tiene visos de continuar en el tiempo para convertirse en referente en el sector.

El estudio se ha centrado en analizar el consumo de Internet en municipios de menos de 5.000 habitantes con el objetivo de conocer las rutinas y requerimientos de estas localidades y acabar así con la despoblación, tal y como ha manifestado Fernando Ojeda, CEO de Eurona. “Este informe es una carta sobre la mesa para equilibrar la balanza de oportunidades entre el mundo rural y el urbano”, ha sentenciado. Y es que, a tener de los resultados obtenidos y pese a que la población que accedió a la red de redes aumentó un 1,6% en las zonas rurales en el último año, la escasez de infraestructura de telecomunicaciones en estos enclaves supone una brecha visible digital y generacional, tanto en deficiencias en la conexión como en la carencia de servicios.

"Aunque aumento el acceso a Internet un 1,6% en las zonas rurales en el último año, la escasez de infraestructura de telecomunicaciones en estos enclaves supone una brecha visible digital y generacional"

El ADSL está cada vez en mayor desuso y aunque la fibra óptica es la tecnología más utilizada por el conjunto de nuestro país (66%), sólo un 33% de la población rural tiene acceso a ella. Esta tecnología no llega a todos los sitios. Al igual que en las metrópolis, los internautas suelen conectarse mayoritariamente a través del smartphone que sigue siendo el dispositivo estrella. Sin embargo, los habitantes de los pueblos se conectan un 10% menos al día (frente a la media española), más de un 16% menos de 5 horas a la semana y un 1% ni siquiera lo tiene por costumbre. Asimismo, en estos entornos el precio es un factor determinante a la hora de decantarse por un operador, al igual que la velocidad de conexión.  

Respecto a las aplicaciones más utilizadas, la mensajería instantánea, el correo electrónico, ver vídeos online o las redes sociales son las actividades favoritas entre la población rural, aunque sus porcentajes distan mucho con los de las ciudades. Como dato curioso: el 35,5% no consume nunca vídeos online, un porcentaje superior a las personas que sí lo hacen. También compran por Internet, pero mucho menos y productos diferentes.

El informe ha analizado también las tendencias pandémicas y subraya que cuando comenzó la crisis sanitaria casi la cuarta parte (21,7%) de los moradores de este tipo de localidades no tenía conexión a Internet. No obstante, los patrones registrados fueron similares a los que se dieron en las ciudades (más videollamadas, videojuegos, smart tv y redes sociales). Eso sí, intensificó la brecha generacional, pues el 91,1% de la población rural de entre 14 y 25 años tenían acceso a Internet frente al 59,5% de los mayores de 60.

Informe “Cómo la España Vaciada llena su tiempo en Internet”, realizado por Eurona junto con Kantar.
Informe “Cómo la España Vaciada llena su tiempo en Internet”, realizado por Eurona junto con Kantar.

Momento histórico

Pese a que creció un poco el acceso a Internet en esas áreas, “la brecha digital es una barrera latente que priva a las personas de los pueblos de disfrutar de los mismos servicios y las mismas oportunidades que a las de las ciudades”, ha comentado Fernando Ojeda. “Internet se ha convertido en un bien de primera necesidad y una fuente de oportunidades en zonas menos pobladas. Como derecho universal reconocido por la ONU desde 2011, contribuye al desarrollo económico y demográfico”. Permite extender el teletrabajo a los pueblos, ofreciendo a los trabajadores una vida más económica y sostenible. Sin embargo, muchos municipios “no están preparados para un repunte de teletrabajadores al carecer de acceso de banda ancha”, como tampoco lo están para la sanidad y la educación a distancia. Esto implica una necesidad de una colaboración público-privada: “la magnitud del reto demográfico no sólo obliga a las Administración, sino también al sector privado y a la sociedad para acabar con el problema de la despoblación”.

“Internet se ha convertido en un bien de primera necesidad y una fuente de oportunidades en zonas menos pobladas"

La iniciativa de y los fondos de Next Generation se presentan como una oportunidad para hacer fuente a este desafío. “La conexión ultrarrápida de Internet tendrá un impacto tractor sobre la actividad económica del medio rural que permitirá la creación de un nuevo tejido empresarial vinculado a la sostenibilidad y a la transformación digital de los negocios rurales generando empleo, fijando población y evolucionando hacia una sociedad más igualitaria y justa”, ha señalado el CEO de Eurona.

“Estamos en un momento histórico en España, tenemos la oportunidad de reinventar este país. Sabemos muy bien lo que queremos hacer, las herramientas que tenemos y nos falta un poco de confianza en nosotros para llevarlo adelante”, ha sentenciado. “El mayor prejuicio que hay es que la gente quiere tener fibra hasta la puerta de su casa y eso no siempre es posible, es inviable. El mensaje que hay que dar es que lo importante es tener acceso a Internet de calidad”, y eso se puede ofrecer con otras tecnologías como es satélite. Sobre este particular, Fernando Ojeda ha pedido un acercamiento de la AA.PP. en tanto en cuanto a que contemple la Internet satelital como un servicio puente hasta que consiga cumplir sus objetivos de cubrir el cien por cien de España con banda ancha. “Apostamos por acelerar la llegada de Internet a estas zonas mediante precios competitivos y campañas de sensibilización. Va a haber un 5% de la población que no va a tener fibra, por lo que la solución satelital va a ser complementaria y necesaria. No podemos permitirnos tener a 2 o 3 millones de personas desconectadas”.

"Eurona plantea al Gobierno que Internet por satéltie sea un servicio puente hasta que consiga cumplir sus objetivos de cubrir el cien por cien de España con banda ancha"

A día de hoy, Internet por satélite ofrece velocidades de 100 Mbps por segundo y precio de fibra. No requiere inversión en infraestructuras, sólo una suscripción mensual y una antena y un router Wi-Fi como equipamiento.  “Disponible en cualquier lugar donde se vea el cielo”, ha concluido el directivo.

Innovación y digitalización, aliados contra la despoblación

“El uso de las TIC en esta España interior, en la que viven poco más de 5 millones de habitantes, es un tema de enorme interés”, ha señalado , durante la presentación del documento. “La brecha digital es uno de los principales desafíos para el reto demográfico. Existen desequilibrios de oportunidades entre los distintos territorios, falta de equidad y brechas estructurales. Tenemos algunas barreras que resolver como las dificultades de conexión, de acceso a medios tecnológicas y de capacitación en competencias digitales”, ha matizado.   

“Estar conectados a Internet y aprovechar las oportunidades de digitalización es un bien de primera necesidad y eso nos dice que debemos trabajar en la conectividad de estos territorios. Necesitamos conectar el cien por cien del territorio español con banda ancha porque el mundo rural no puede quedar desconectado de la revolución tecnológica que estamos viviendo estos años. Es tan necesaria como la conectividad física para poder dinamizar los ecosistemas rurales y la modernización de este medio”. En este sentido, el secretario ha subrayado la innovación y la digitalización como vectores clave para afrontar el reto demográfico y la lucha contra la despoblación. Gracias a ellas, y de la mano de herramientas tecnológicas y una colaboración público-privada, se llevará a cabo la transformación económica y social necesaria.  

Precisamente Francesc Boya ha mencionado el proyecto UNICO y los programas específicos de capacitación del medio rural como las grandes bazas del Ejecutivo para esta revolución. Sin embargo, el directivo también ha recalcado que “la digitalización del medio rural necesita una mirada específica y concreta”.