Las 150 pymes que integran la Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones, Aotec, han puesto en marcha diversas iniciativas para contribuir a la lucha contra el Covid-19, entre las que destaca la donación de más de 27.000 máscaras de protección facial, y a la que se suman otras acciones como la entrega tablets o la atención telefónica a mayores.

La compra de las máscaras de protección ha sido una iniciativa impulsada y coordinada por Aotec y se han distribuido en los municipios de los operadores locales de la asociación en coordinación con los ayuntamientos y también en centros sanitarios y hospitales (con peso especial en las comunidades de Valencia, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha y Aragón). Además, se han enviado unidades adicionales al municipio de Alcobendas (Madrid), donde se han repartido entre residencias de ancianos y servicios esenciales locales, así como a la Junta de Castilla La-Mancha.

La asociación de las pymes de teleco ha adquirido con recursos propios más de 10.000 unidades, y sus asociados han potenciado esta iniciativa con compras propias hasta superar las 27.000. Los empresarios han evaluado los colectivos con necesidades imperantes en cada población, proporcionando máscaras a residencias de ancianos, agentes de las policías locales y Protección Civil, así como al personal de asistencia a domicilio, centros sanitarios o, incluso, a comerciantes de su localidad.

Una actuación que “persigue incrementar la seguridad de quienes trabajan en primera línea en pequeñas y medianas poblaciones, con el fin de evitar que se siga propagando la enfermedad. Es nuestro granito de arena para eliminar esta pandemia que tanto daño nos está haciendo”, explica el presidente de la entidad, Antonio García Vidal.

Además, como empresas consideradas esenciales durante el Estado de Alarma, con estas máscaras facilitarán protección a sus empleados. Los técnicos de telecomunicaciones continúan plenamente activos para mantener las redes operativas, asistiendo con inmediatez a reparar las averías y también dando nuevas altas a familias que antes no tenían acceso a Internet.

Los técnicos de telecomunicaciones continúan plenamente activos para mantener las redes operativas

Todo para que la población puede quedarse en casa estudiando, trabajando, entreteniéndose y conectándose con sus familiares. “Mantener el vínculo con los que más nos importan está siendo algo esencial para poder sobrellevar el confinamiento y poder tener rutinas de trabajo y estudio también está poniendo un poco de normalidad a esta situación”, explica García Vidal.

Las pymes de Aotec han adquirido kits con máscaras contra el Covid-19 que cumplen con todas las especificaciones técnicas y clínicas definidas para la producción de las pantallas faciales de protección de los profesionales sanitarios. Están producidas a nivel industrial por una empresa andaluza, que al inicio de la pandemia cambió una de sus líneas de producción para crear estos elementos de protección.

Los operadores locales contribuyen en la lucha contra el Covid-19.
Los operadores locales contribuyen en la lucha contra el Covid-19.

Charlas con los mayores

Aotec se suma así a las numerosas iniciativas que están poniendo en marcha sus asociados, entre la que destaca el dedicar parte del horario de atención al público de sus telefonistas a hablar con ancianos que están atravesando este confinamiento en soledad. “Esto ha surgido de forma natural, dado que los trabajadores de las pymes de teleco conocen a muchos de sus clientes, saben las personas mayores que hay en su localidad y ayudarles a pasar este trance es lo menos que podemos hacer”, explica la vicepresidenta de la entidad, María Jesús Cauhe.

“Cada operador ha estado en contacto con sus ayuntamientos y con el resto de entidades que existen en sus poblaciones y ha prestado su apoyo en lo que ha podido”, explica García Vidal.

Otros han donado tablets y tarjetas SIM a centros de la tercera edad para facilitar la comunicación entre mayores y familia, e incluso han facilitado cámaras a centros hospitalarios para mejorar la vigilancia de los enfermos de coronavirus y su evolución. Además, hay empresas que han facilitado conectividad a familias con pocos recursos con el fin de que sus hijos pudieran continuar sus estudios online y no perder el curso.

Algunos operadores, por su parte, han distribuido geles hidroalcohólicos o han adquirido pantallas de metacrilato para los mostradores de los centros de salud con el fin de proteger a los administrativos, unas mamparas que también están apareciendo en muchas de sus tiendas de telecomunicaciones.

Por otra parte, García Vidal ha destacado la labor de las televisiones locales, cuyos profesionales, tanto redactores como cámaras, se arriesgan a diario para captar la realidad de sus poblaciones, desde la atención de los servicios de urgencia o municipales a los aplausos de las 20.00 horas.  La programación se ha llenado de información de servicio, y también se han reforzado los programas de entretenimiento y dirigidos a los más pequeños de la casa, muchos de ellos grabados en las propias viviendas de los profesionales de las televisiones locales.

La pequeña pantalla se ha convertido en un escaparate donde las creaciones artísticas y los mensajes de los menores se difunden a toda la población, y con ellos su optimismo y esperanza. Destacan los concursos de dibujo sobre el coronavirus, sobre la relación de los nietos con los abuelos e incluso los concursos de cocina, un ámbito en el que la población se ha volcado en estos días de confinamiento.