CommScope celebró el mes pasado una nueva edición de su Foro Tecnológico anual. El encuentro, que contó con la asistencia de alrededor de 300 profesionales, principalmente clientes de la compañía, ha girado en torno a la evolución acometida dentro de la estrategia de CommScope tras la compra, a lo largo del año en curso, de iTRACS (en marzo) y de Redwood Systems (en julio).

CommScope
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En el Foro se apuntó cómo las empresas se encuentran en una encrucijada al tener que gestionar los negocios con un presupuesto cada vez más reducido. Esto se agrava cuando nos referimos específicamente a los presupuestos TI; en este sentido, Marcos Jimena, ingeniero consultor de Cisco y ponente del Foro, explicó que “las corporaciones están viendo cómo no pueden invertir en nuevos proyectos dado que la partida presupuestaria dedicada a I+D es mayoritariamente absorbida por el mantenimiento de la infraestructura existente”. El directivo detalló que “sólo entre el 20 y el 30 por ciento del presupuesto se destina a nuevos proyectos, mientras que el mantenimiento de equipos supone entre el 70 y el 80 por ciento del gasto”.

A la reducción del presupuesto en TI y al hecho de que éste se destine principalmente a mantenimiento en vez de nuevos equipos con tecnología novedosa, hay que sumar un tercer elemento que agrava aún más las preocupaciones de los CIO, “hablo de la complejidad de las TI, cada vez mayor”, indica Marcos Jimena. La propuesta del directivo para resolver esta situación se centra en tres puntos: tender hacia centros de datos sencillos y verticales que apuesten por arquitecturas modulares; diseñar con redes de nivel dos para no exponerse a sorpresas, especialmente en aquellos entornos donde hay virtualización; y aplicar siempre una visión holística, “donde se analice cómo evoluciona nuestro CPD y hacia dónde queremos que vaya, teniendo en cuenta todos los elementos del data center y no sólo algunos aspectos; pensemos que no sirve de nada tener una buena infraestructura TI, si luego fallamos en el cableado o que de poco vale comprar lo último de lo último en aplicaciones si estas van a correr sobre una arquitectura deficitaria”.

Del 10 al 40 Gigabit Ethernet

En el Foro se incidió especialmente en el cambio de escenario que está provocando el aumento de la complejidad de las tecnologías adoptadas y el desmesurado tráfico de datos. En primer lugar, se está produciendo un claro cambio en el ‘Patrón de Tráfico’. Tradicionalmente el movimiento del tráfico se producía de Norte a Sur, pero ahora con la virtualización y la entrada masiva de paquetes en la red asistimos al cambio de que hay paquetes que ya no salen del CPD, e incluso hay otros paquetes que se mueven dentro del centro de datos internamente en un movimiento Este-Oeste (no ya sólo Norte-Sur). Esto supone que los diseños tradicionales de tráfico de datos ya no son todo lo óptimos que debieran.

Al margen del cambio en el ‘Patrón de Tráfico’, el aumento de los datos corriendo por la red también ha provocado una mayor necesidad de ancho de banda. Se ha pasado de 1 Giga a 10 Gigas en acceso y también en navegación. Al tiempo que se observa que la virtualización está empujando de los 10 Gigabits Ethernet hacia los 40 Gigabits Ethernet en la parte de ancho de banda en agregación. Todo esto debe llevar a las corporaciones a tener en cuanta que al invertir en la parte de cableado e infraestructura hay que pensar “que en menos de ocho años no estaremos ya en 10 Gigas, sino en 40 Gigas, de manera que el que no invierta calculando estas necesidades a medio plazo se quedará corto”.

Nuevos desafíos en el CPD

Alberto Martínez, Technical Manager para España y Portugal de CommScope, acometió en el Foro varios temas. Uno de ellos fue analizar qué parámetro elegir a la hora de saltar a 10 Gigabits o a 40 Gigabits Ethernet. “Hay tres opciones: o bien primer el consumo, o bien priorizar la latencia o ir a coste”.

Coincidiendo con lo expuesto por Marcos Jimena, el directivo apuntó que “los centros de datos acusan hoy un ingente volumen de datos que almacenar y también que mover dentro de la red”. Como ejemplo, Alberto Martínez aportó dos datos: “Facebook mueve cinco millones de fotos a la hora; y, según Cisco IBSG, en 2020 la media de datos almacenados por persona será de 130 Terabytes de capacidad”.

Sobre las tendencias tecnológicas actuales que priman en los CPD, Martínez aludió a “la virtualización, la nube, las redes definidas por software o SDN, el Data Center Infrastructure Management o DCIM, la convergencia y la apuesta por la eficiencia energética. Todas ellas demandan una capa física robusta capaz de implementar y soportar las citadas tendencias”.

De entre las anteriores tecnologías, el Technical Manager de CommScope destacó tres: “la virtualización, la nube y SDN”. De la virtualización, recordó que “el 77 por ciento de los servidores ya estarán virtualizados antes de entrar en 2014, y seis de cada diez aplicaciones corren sobre máquinas virtuales”. Esto, llevado al terreno de los sistemas de comunicaciones supone que “haya que trabajar con enlaces de servidores que vayan a más de 10 Gigas”. En el caso del cloud, “se requieren equipos que estén interconectados con bajas latencias y capaces de ser escalables para atender con rapidez las demandas que vayan surgiendo”. Mientras que sobre SDN, Martínez incidió en que “para implementarlas hay que migrar los enlaces de 1 Giga a 10 Gigas y emplear enlaces de baja latencia”.

El cableado en los data centers

En los centros de datos, la mayor base instalada de cableado es en CAT 5e y CAT 6, pero empieza a destacar la CAT 6A en parte de cobre; mientras que cuando hablamos de fibra, la tendencia es ir a CM 4. A esto se añade que “según la asociación FOLS, el 68 por ciento de las instalaciones utilizan fibra preconectorizada y similar en cobre en los centros de datos”, apunta Martínez desde CommScope.

El directivo también abordó cuáles serán los retos y evolución del cableado en el centro de datos a medio plazo. Y destacó cuatro tendencias: “apostar por las canalizaciones dedicadas, ir hacia el cableado de CAT 8, debatirse entre la fibra multimodo o la monomodo y tender hacia el 400 Gigabit Ethernet”.

Con respecto a la primera, Martínez reconoció que “es habitual que se usen canalizaciones dedicadas específicas para la fibra óptica en los centros de datos, abriendo un camino dedicado para redes críticas, esto se lleva haciendo desde hace años en las empresas y en los últimos tres años se ha extendido prácticamente a todos los data centers”.

Sobre la CAT 8, explicó que “se trata de una opción económica que sirve de alternativa a la fibra óptica, siempre y cuando la distancia lo permita. Este cableado está pensado para longitudes máximas de 30 metros y dos canales”.

En cuanto a la fibra multimodo o monomodo, destacó que “tenemos las dos opciones en 40 Gigabit Ethernet, de manera que el factor que hará decantarnos por una u otra es el ahorro, el consumo y la densidad. La fibra monomodo, por ejemplo, gana en longitud”. Finalmente, en torno a los 400 Gigabit Ethernet, comentó que “en marzo de 2013 se considera CFI (Call For Interest), se trata de usar múltiples fibras para conseguir mayores velocidades”. 

CPIM, la propuesta de DCIM

Por su parte, Santiago Muñoz, responsable de desarrollo de negocio de CommScope España y Portugal, anunció la entrada de la compañía en el mercado de Data Center Infraestructure Management o DCIM tras la compra de iTRACS, y lo hacen con CPIM (iTRACS Converged Physical Infrastructure Management).

El directivo advierte que las soluciones para controlar la infraestructura y la gestión de la energía en los centros de datos, a día de hoy, no son suficientes dada la complejidad de elementos existente en los CPD. “Esto hace que necesitemos herramientas de DCIM para predecir y garantizar que no voy a tener sorpresas en el equipamiento”. Muñoz apela a los datos aportados tanto “por 451 Research como por Gartner, ambos coinciden en apuntar que el mercado de DCIM para 2016 será de 1,8 billones de dólares estadounidenses (451 Research habla de 1,84 billones y Gartner de 1,7 billones). Esto refleja que las soluciones de DCIM no son una moda, sino que tendrán un papel relevante”.

El responsable de desarrollo de negocio señala que “actualmente en el mercado hay dos modelos de oferta de DCIM: la que destaca por gestionar todo lo asociado a la energía y toca el resto de los elementos de manera superflua, y aquella en la que el fabricante propone soluciones modulares donde se tiende a formar silos y se hace difícil correlacionarlos”.

Por el contrario, el cliente necesita “una solución de DCIM que proporcione una visión holística de manera que ayude a optimizar la infraestructura, ahorrar costes y hacer que todo el CPD esté bajo control. Al DCIM también debemos exigirle que nos permita predecir los cambios que se van a producir en el CPD a la vista de los datos que nos aporta, es decir, debemos poder analizar los escenarios y saber cómo van a evolucionar”. Igualmente permitir poder interrelacionar todos los datos, en resumen, “el DCIM debe ser un puente entre las infraestructuras y las facilities”.

La propuesta de CommScope es CPIM, que cubre seis niveles: de gestión (de activos y conectividad), de cambios, de recursos (energía, espacio, refrigeración), de la demanda, de la disponibilidad, de la demanda y capacity planning, y de las operaciones. La compañía ya anuncia que para el año que viene contará con una nueva versión de CPIM, “que permitirá que se integre CPIM con las herramientas de imVision, para cargar la parte de conectividad de imVision de forma directa en la plataforma de iTRACS.