La Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones (Aotec), ha pedido al Gobierno que las subvenciones que se otorguen al 5G para pequeñas y medianas poblaciones contemplen la creación de una sola infraestructura de red operativa, activa y abierta por municipio a la que tengan acceso todos los operadores, con y sin frecuencias.

La asociación, que además ha instado al Ejecutivo a ceder espectro a operadores alternativos en zonas rurales, aboga porque el Ejecutivo replantee las ayudas que hasta ahora ha presentado como borrador y se subvencione el conjunto de la infraestructura, en lugar de realizar una convocatoria sólo para elementos pasivos. “El objetivo es financiar una red perfectamente funcional. Y de esta forma se podrá abrir a otros operadores”.

Antonio García Vidal, presidente de Aotec.
Antonio García Vidal, presidente de Aotec.

Desde la entidad se respalda que los incentivos en una primera convocatoria se destinen a poblaciones de menos de 10.000 habitantes, como plantea el Gobierno. Se trata de 4.997 municipios en España, un 61,4% del total del país (según datos del INE de 2021). “Son los que sufren más la brecha digital y no los podemos dejar atrás”, asegura el presidente de la asociación, Antonio García Vidal, en la foto.

No obstante, la entidad señala la necesidad de “no dejar a nadie atrás en las zonas rurales”, instando a que también se contemplen incentivos para las poblaciones de entre 10.000 y 20.000 habitantes. Por encima de esta cifra de población hay obligación de cobertura 5G gracias a las cláusulas de las subastas de espectro.

Modelo 5G rural

En cuanto a la propuesta de la asociación, se otorgará un único incentivo por municipio, al que podrán optar los operadores con frecuencias. Como contrapartida, la red funcionará como un nodo neutro o red multioperador al que terceros puedan acceder a un precio razonable, orientado a costes.

Aotec reclama que el operador local también pueda prestar servicios 5G en estas zonas. Para ello, el adjudicatario de la subvención tendrá que abrir su red (incluidas las frecuencias) a operadores alternativos mediante el network slicing, un tipo de arquitectura de red virtual basada en software. En cuanto a la contrapartida económica, el criterio también será el de la orientación a costes. Un importe que se calculará en función del porcentaje de población a cubrir y al ancho de banda del espectro que se ocupe.

Con esta fórmula se dará viabilidad económica a las infraestructuras 5G en municipios de menos de 10.000 habitantes, que facilitarán cobertura móvil a las zonas más despobladas del país y que son poco atractivas para las grandes corporaciones por los costes asociados a su mantenimiento. Por el contrario, para el operador local “son áreas de interés”.

Estas medidas “acelerarán la llegada del 5G y de los servicios que proporcionará, al tiempo que se garantiza la competitividad y se potencia la vertebración territorial”, ha asegurado el presidente de Aotec, Antonio García Vidal.  Este ha recordado que las pymes del sector han sido fundamentales para adelantar los despliegues de fibra óptica en zonas rurales, y considera que “es necesaria la implicación de todos los actores para lograr el objetivo de llevar el 5G a todo el territorio. Entramos en la era de los sensores y estos serán esenciales para, por ejemplo, monitorizar la salud de las personas de zonas rurales”.

La propuesta de la asociación nacional cuenta con el apoyo de la Asociación para la Vertebración de la España Rural y Despoblada (Verde), de la Federación Coordinadora de Telecomunicaciones (Fecotel) y de la Asociación de Operadores de Telecomunicaciones de Castilla-La Mancha (Aotel CLM).

Mutualización de frecuencias

La asociación mira además hacia el futuro y contempla el aumento paulatino del 5G que se producirá a lo largo de los años. Por tanto, plantea que la convocatoria de ayudas obligue a que todo operador beneficiario de alguna subvención en el país o que quiera prestar servicios usando las infraestructuras, tenga que mutualizar sus frecuencias. En este caso, para todas las poblaciones de menos de 10.000 habitantes.

“Hay que tener en cuenta que en estas áreas con poca población hay mucho espectro sin uso porque no generan interés comercial”, explican desde Aotec. De esta forma, la compañía que despliegue la red en cada zona gestionará su espectro y el del resto de empresas si no tienen uso. Para ello se establecerán las correspondientes contrapartidas económicas.

La asociación plantea, por último, una opción adicional: la cesión de espectro si no se tiene previsto usarlo en el plazo de un año. Así, las ayudas obligarían a que los operadores que hayan obtenido incentivos en algún punto de España cedan espectro a operadores alternativos en aquellas poblaciones en las que no tengan previsto facilitar servicios en el plazo de un año.