Sateliot inicia el despegue de su aventura espacial.
Sateliot inicia el despegue de su aventura espacial.

Tras dos años de trabajo y más de 50 personas de cuatro países implicadas en el proyecto, el primer nanosatélite de Sateliot viaja al espacio. A las 7:07 horas del sábado 20 de marzo fue el lanzamiento desde la base de Baikonur en Kazajistán. Será la avanzadilla de la constelación de aproximadamente 100 unidades que se pondrán en órbita para 2025. De hecho, a finales de este año se lanzará el segundo y a principios de 2022 el tercero. Con esta primera toma de contacto, la compañía quiere realizar pilotos en todo el mundo para probar la efectividad de su tecnología de conectividad y la sensibilidad de cobertura de sus equipos. Permitirá hacer pruebas de campo en entornos reales, lo que proporcionará información muy útil de cara a la evolución y al diseño integral de la constelación.

La compañía prevé empezar a ofrecer servicio en 2022 para facturar más de 236 millones de euros en 2025

“Como dijo Jeff Bezzos, New Space es el New Internet”, ha señalado Jaume Sanpera, CEO de Sateliot. “El espacio vive una auténtica revolución”. Según el directivo, ya el año pasado el número de dispositivos IoT conectados superó al de teléfonos móviles. Y es que, el mercado de la Internet de las cosas tiene un potencial de negocio de 17 billones. Es más, para 2025 habrá 27.000 millones de dispositivos conectados. Sin embargo, en el mundo casi el 90% del territorio está sin cobertura.

En este contexto y bajo el lema “Because a connected world is a better world”, la empresa española busca extender el Internet de las Cosas (IoT) con cobertura 5G de forma global y masiva. De acuerdo con Sanpera, “Sateliot prevé empezar a ofrecer servicio en 2022 para facturar más de 236 millones de euros en 2025”. La compañía estima que cerrará ese año con una plantilla total superior a 100 personas.

Precisamente, esta operación se enmarca en un plan de financiación específico dividido en tres fases bien diferenciadas: la Serie A, que servirá para completar las fases de I+D relacionadas con la carga útil y el lanzamiento de los primeros nanosatélites; la Serie B, cuyo objetivo es desplegar otros 16 nanosatélites 5G para lanzar el servicio comercial de cara a 2022-2023 y, por último, la Serie C, por valor de 70 millones, para el despliegue total de la constelación que garantice un servicio comercial prácticamente en tiempo real.

Detalles del proyecto

Los nanosatélites se construyen sobre piezas estandarizadas. Lo que cambia en cada uno de ellos es el payload o carga útil que incorporan. En el caso de Sateliot se empleará para llevar a cabo pruebas 5G IoT para compatibilizar la señal radio con los operadores móviles de 5G. Será, en otras palabras, el extensor de cobertura de los operadores móviles. Bajo un modelo mayorista, “le venderemos esa extensión”, ha aclarado, ofreciendo un “roaming transparente”. Y lo harán comuna tecnología propia y disruptiva mediante cubesat, sistemas del tamaño de un microondas, lanzados a baja altura que no necesitan ni repetidor ni antena.

El 3B5GSAT será el primer satélite del mundo en realizar pruebas de comunicaciones tierra-espacio con cobertura 5G

Esta primera misión que cuenta con su propio ‘Mission Badge’, que se lanzará a bordo del cohete Soyuz-2 en un viaje que la empresa española compartirá además con el noveno satélite de observación terrestre que lanza Corea del Sur y más de una treintena de pequeños satélites.

Mientras Sateliot será el operador que ofrezca servicios de Internet de las Cosas con cobertura 5G a través de este tipo de satélites que actuarán como torres de telecomunicaciones desde el espacio, Open Cosmos -la compañía que opera misiones satelitales de principio a fin- se ha encargado de su construcción, la gestión de la misión, el lanzamiento y su operación. Por su parte, Alén Space ha sido la compañía responsable del diseño de la carga útil, ese modelo de ingeniería pionero que va a bordo y que hará posible la extensión de los servicios de IoT a escala global y de forma masiva. En estos últimos compases previos al despegue del cohete Soyuz-2, la compañía rusa GK Launch es además el proveedor ‘espacial’ que coordina todos los detalles del lanzamiento y la puesta en órbita del satélite.

 

Oportunidad única para España

Jaume Sanpera ha subrayado que este lanzamiento y este negocio es “una oportunidad única para España”. Somos un país con mucho potencial de empresas y de conocimiento, es emprendedor. “El momento es ahora”, porque tenemos los fondos europeos que van destinados a digitalización de la industria y el apoyo institucional, “pero necesitamos más. No podemos estar en desventaja respecto al resto de los países. Es algo que tiene un retorno seguro”, ha explicado.