El 82%de las grandes multinacionales de las telecomunicaciones considera que su mayor riesgo es el financiero, en concreto, las fluctuaciones en los tipos de cambio y en los tipos de interés, la liquidez y el acceso a la financiación, según señala el informe anual Telecommunications Risk Factor Survey de BDO, una de las principales firmas internacional de servicios profesionales.

En el último año, la incertidumbre de las empresas del sector de telecomunicaciones para adaptarse a un mercado cada vez más cambiante ha supuesto uno de los mayores desafíos a los que hacen frente, ya que los cambios a los que se enfrentan se aceleran, como la constante innovación tecnológica, el comportamiento del consumidor y la entrada de nuevos competidores que, además, son los factores que más influyen en los resultados financieros.

Atraer y retener talento y la regulación, principales riesgos para las telco europeas
Atraer y retener talento y la regulación, principales riesgos para las telco europeas

El informe de BDO, constata que tres riesgos han entrado por primera vez entre los 30 primeros desafíos de las telecos: terrorismo, inestabilidad geopolítica y conflictividad laboral. Mientras que los tres riesgos que han subido más posiciones durante 2016 son aquellos relacionados con la competencia (para el 60% de las empresas), las nuevas tecnologías (55%) y la ciberseguridad (42%).

De forma generalizada, las multinacionales del sector de las telecomunicaciones están especialmente preocupadas por los acontecimientos que pueden implicar una volatilidad inesperada y, por tanto, que afecten al servicio al cliente y/o al funcionamiento normal del mercado.

Preocupaciones regionales

El informe de BDO desvela que la percepción de los riesgos es distinta según la región del mundo consultada. Por ejemplo, en la región América, la ciberseguridad (73%) está claramente por encima que en el resto de regiones, siendo los riesgos más citados las fluctuaciones de los tipos de cambio y la habilidad para aumentar capital.

En la región EMEA, el riesgo que se cita con mayor frecuencia es la capacidad para atraer y retener el talento y los cambios regulatorios (44%). Mientras, en Asía-Pacífico el foco es la liquidez (85%) y la creciente competencia (el segundo riesgo más citado).

Para la elaboración del informe BDO ha recogido las opiniones de 60 de las principales empresas de telecomunicaciones de 16 países diferentes de América, EMEA y Asia-Pacífico. De forma general, las áreas donde la incertidumbre es mayor son las siguientes:

Financiera: Con unas mayores presiones competitivas, cada vez es más importante que las empresas de telecomunicaciones cuenten con un mayor cash-flow para la gestión del negocio. El acceso al crédito ha disminuido lo que ha provocado que algunas telecos se hayan visto obligadas a deshacerse de líneas de negocio no estratégicas.

Clientes: En los últimos años estamos asistiendo a un cambio significativo en el tipo de cliente y la manera en la que consume información. Este impacto en la industria de las telecomunicaciones es significativo, ya que estos nuevos clientes demandan un acceso triple-play (voz, banda ancha y televisión) a un precio competitivo para satisfacer sus demandas.

Ciberseguridad y datos: Cada vez más las empresas de telecomunicaciones se enfrentan a los riesgos reputacionales que supondría la violación de datos. Para evitar esta posible pérdida de confianza por parte del cliente, con el coste que supone cumplir con el cumplimiento normativo en materia de datos y el aumento de la seguridad, las empresas de telecomunicaciones necesitan contar con una inversión que garantice cumplir con estas expectativas y tener las herramientas necesarias para amenazas futuras.

Regulación: Europa es una de las regiones donde mayores cambios regulatorios se han producido en el último año. Se trata de un riesgo significativo para el negocio de las telecos, sobre todo en Europa, ya que la regulación cada vez está más centralizada en los organismos de la Unión Europea.

Competidores y nuevas tecnologías: Existe una gran expectación sobre la capacidad de las empresas de telecomunicaciones para adaptar las nuevas tecnologías en sus ofertas de servicios y la incidencia en el volumen de ingresos. El aumento de la competencia, sin embargo, repercutirá en los márgenes del volumen de negocio de las compañías de telecomunicaciones y sus ingresos futuros.