ETNO, la asociación que representa a los principales proveedores europeos de redes y servicios digitales, expresa su profunda preocupación por el proceso legislativo en curso sobre el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas ("el Código"). Pide una realineación urgente con los objetivos originales. Y es que el voto en el Comité de la Industria “corre el riesgo de socavar gravemente la integridad del Código y de perder los resultados esperados por los ciudadanos y empresas de la UE que piden conectividad de muy alta capacidad en todos los países europeos”.

Recordemos que en septiembre de 2016, la Comisión Europea presentó una propuesta destinada a abordar el reto de Europa en materia de inversión en redes. Cubrir la brecha de inversión y promover la aceleración del despliegue de redes superfast es vital para incluir a todos los europeos en la Sociedad Gigabit y asegurar la competitividad global del viejo continente para todas las industrias. Unas peticiones que también fueron reconocidas en el informe del Parlamento Europeo sobre la "sociedad gigabit europea y 5G" (mayo de 2017), así como en la Declaración de Tallin sobre 5G (julio de 2017).

ETNO alerta: urge inversión en el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas
ETNO alerta: urge inversión en el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas

Sin embargo, ETNO asegura que hoy en día todas las principales medidas conducentes a la inversión en el Código están amenazadas y se han introducido algunas propuestas que dejan de lado la inversión en el debate legislativo. “A menos que este desvío de los objetivos originales sea abordado rápidamente, nos arriesgamos a enviar una señal negativa a la comunidad de inversionistas”.

En concreto, la Asociación manifiesta:

• Es necesario restaurar y fortalecer las medidas conducentes a la inversión. Todos los modelos de inversión para redes de muy alta capacidad deberían contar conincentivos reglamentarios claros. En particular, lamentamos el debilitamiento de las propuestas de la Comisión para conceder incentivos a la co-inversión y que tales incentivos no se extendieran a otros modelos de colaboración.

La duración de las licencias de espectro debe ser de 25 años o más. Una revisión intermedia de las condiciones de licencia sería un gran revés para la inversión en conectividad móvil y en 5G específicamente. La seguridad jurídica a largo plazo es necesaria en vista de los largos períodos de amortización de las redes 5G.

Todas las propuestas de regulación injustificadas deben ser rechazadas. La regulación económica más allá del concepto de dominio único o conjunto no sería legalmente compatible con la arquitectura de las leyes de telecomunicaciones europeas. Del mismo modo, la regulación adicional de los precios al por menor es injustificada, siendo los mercados de las llamadas intra-UE competitivos y dado que los clientes pueden elegir entre múltiples alternativas gratuitas.

La regulación de servicios debería impulsar la elección del consumidor. La simplificación de la reglamentación debería permitir a los operadores de telecomunicaciones innovar tanto como a los operadores de Internet, a fin de ofrecer una mayor elección a los consumidores europeos. Al mismo tiempo, debe evitarse la reglamentación perjudicial de los paquetes de telecomunicaciones. Esto eliminaría las ofertas exitosas que actualmente están contratando 7 de cada 10 consumidores europeos (Ipsos, 2017).

Sobre este particular, Lise Fuhr, directora general de ETNO, comentó: "Para que la visión de la Sociedad Gigabit sea creíble, el Código debe atenerse a sus objetivos originales. Sin incentivos a la inversión y la reforma del espectro, los ciudadanos y las empresas europeos se arriesgan a ser despojados de redes superrápidas y servicios innovadores".