Las tecnologías móviles contribuyen activamente a reducir la contaminación medioambiental, concretamente las emisiones de CO2, tal y como se desprende del estudio “Telecomunicaciones y CO2” elaborado por Vodafone y que ha contado con la colaboración de la consultora Accenture.

La reducción es digna de tenerse en cuenta. En Europa, en los próximos 11 años las tecnologías móviles podrían reducir las actuales emisiones de CO2 hasta 113 millones de toneladas, mientras que sólo en España estaríamos hablando de 10,6 millones de toneladas. En términos económicos esto supone “generar un ahorro en el consumo energético de 43.000 millones de euros en Europa o un ahorro de 4. 042 millones de euros anuales”, advierte Julián Oncina, director general de la Unidad de Negocio Empresas de Vodafone España.

¿Cómo contribuirían las tecnologías móviles? El plan de actuación es amplio, pero el informe lo ha acotado en cinco áreas clave: virtualización (reuniones virtuales a través de dispostivos móviles, fomento del teletrabajo… que podrían alcanzar ahorros potenciales de 14.100 millones); redes eléctricas más inteligentes (dispositivos móviles para supervisar la red); logística inteligente (el 5,5 por ciento de las emisiones mundiales corresponden al sector del transporte); ciudades inteligentes y sistemas de producción inteligente (para automatizar las comunicaciones entre los subprocesos de producción u optimizar el cumplimiento de pedidos, algo que supone un ahorro potencial en consumo energético de 832 millones de euros).

Julián Oncina resalta otro dato interesante: “conseguir esas reducciones en emisiones de CO2 significa utilizar 1.040 millones de conexiones móviles más de las existentes ahora en Europa (que son 600 millones)”; En España, a los 50 millones de conexiones móviles tendrían que sumarse otros 98 millones.

Vodafone se pone la gorra verde
La operadora asegura que será la primera en llevar a la práctica todas estas recomendaciones. De momento advierte que el compromiso de la Unión Europea es reducir un 20 por ciento las emisiones, “y nosotros nos hemos marcado unas reducciones del 50 por ciento”. ¿Cómo conseguirlo? Con acciones diversas como son apostar por la telepresencia y reducir el número de viajes de empresa. Aún así, la asignatura más dura de aprobar será reducir el consumo energético de la infraestructura de red de la compañía, que supone el 80 por ciento del gasto, frente al 20 restante que generan las tiendas y oficinas.