Tim Cook, CEO de Apple.
Tim Cook, CEO de Apple.

Apple ya había avisado a principios de año. La caída de las ventas en el mercado chino iba a afectar a los ingresos de la compañía en el último trimestre de 2018. Sin embargo, el dato, por anunciado, no deja de ser significativo. Y es que es la primera vez desde 2001 (hace ya 18 años) que la compañía reduce sus ventas en este periodo del ejercicio, el más potente del año en términos comerciales puesto que coincide con las campañas de Black Friday y Navidad.

Apple cerró el último trimestre del año (en realidad el primero de su ejercicio fiscal) con unos ingresos de 84.300 millones de dólares, un 5% menos que un año antes. Además de China, el iPhone también explica el desplome. Los ingresos por las ventas de smartphones decrecieron un 15% con respecto al año anterior, mientras que los ingresos totales de todos los demás productos y servicios aumentaron un 19%.

Por su parte, los ingresos por servicios alcanzaron un máximo histórico de 10.875 millones de dólares en el trimestre, creciendo un 19% sobre el mismo período del año anterior. Los negocios generados por el Mac y por wearables como el Apple Watch o los dispositivos para el hogar también han alcanzado máximos históricos, creciendo un 9% y un 33% ciento, respectivamente. También fueron ascendentes los ingresos que dejó el iPad, que crecieron un 17%.

Las caídas se mantendrán

Apple prevé que la caída se mantenga en el corto plazo, puesto que para los tres primeros meses de 2019 espera que sus ingresos desciendan un 3,5%, hasta totalizar unas ventas de 51.600 millones. El retroceso de Apple también ha sido ostensible en la Bolsa, puesto que desde octubre su acción ha caído más de un 30%.

En todo el año 2018 Apple logró vender productos y servicios por valor de 232.400 millones de dólares, lo que supone una mejoría del 16%. La subida de precio de los iPhones, y no tanto las unidades vendidas, ha ayudado a la compañía de Tim Cook a experimentar este repunte. Además, Apple cerró el pasado año con beneficios récord de 52.200 millones. Eso supone para la compañía de Cupertino (California) un margen final del 22%, una cifra muy alta si se tiene en cuenta que la mayor parte de su negocio es hardware. En todo caso, y según apuntan la compañía y los analistas, no conviene olvidar que China va seguir tensando la cuerda en Apple los próximos meses.