DigitalES desvela la hoja de ruta de Bruselas para la digitalización de Europa.
DigitalES desvela la hoja de ruta de Bruselas para la digitalización de Europa.

La patronal tecnológica DigitalEScelebró una jornada para acercar las líneas principales de “”, la hoja de ruta de la Comisión Europea para la transformación digital de la UE, publicada en Bruselas el pasado 9 de marzo.

Esta comunicación es resultado del llamamiento de la presidenta Úrsula Von der Leyen para hacer de los próximos años la «Década Digital» de Europa, responde a la petición del Consejo Europeo de una Brújula Digital y se basa en la estrategia digital de la Comisión de febrero de 2020.

En el evento han participado Raquel Jorge-Ricart, socióloga y politóloga especializada en prospectiva y política tecnológica y digital; Carlota Reynèrs, jefa de unidad en la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnologías de la Comisión Europea; Carlos Romero, consejero de transformación digital en la Representación Permanente de España ante la UE; y Víctor Calvo-Sotelo, director general de DigitalES.

La ambición de la Unión Europea es ser digitalmente soberana en un mundo abierto e interconectado, y ejecutar políticas públicas en pro de un futuro digital centrado en el ser humano. Esa orientación humanística, junto con la fortaleza regulatoria europea, se constituyen como los grandes aspectos diferenciales de nuestro continente. Así lo ha recalcado Raquel Jorge-Ricart, para quien la Brújula Digital puede ayudar no sólo a dar coherencia a las políticas y proyectos interpaís dentro de las fronteras europeas, sino también a posicionar a la Unión como un actor relevante en el nuevo mapa geopolítico mundial.

Por su parte, Carlota Reynèrs ha puesto en valor la concreción de los objetivos e indicadores de seguimiento de esta Brújula Digital, que aportan claves sobre cuáles serán las prioridades de Bruselas durante la próxima década, y por tanto los objetivos que guiarán la actuación de los diferentes mecanismos de financiación comunitarios.

Objetivos

En concreto, Europa establece que, para 2030, al menos el 80% de todos los adultos debería tener competencias digitales básicas y debería haber veinte millones de especialistas en TIC en la UE, con más mujeres adoptando este tipo de trabajo.

Para 2030 al menos el 80% de todos los adultos debería tener competencias digitales básicas y debería haber veinte millones de especialistas en TIC en la UE

En lo que respecta a las infraestructuras tecnológicas, todos los hogares de la UE deberían tener conectividad de gigabit y todas las zonas pobladas deberían estar servidas por redes 5G; la producción de semiconductores de punta y sostenibles en Europa debería representar el 20% de la producción mundial (el doble que la actual); deberían desplegarse en la UE 10.000 nodos externos muy seguros y climáticamente neutros; y Europa debería tener su primer ordenador cuántico.

Todos los hogares de la UE deberían tener conectividad de gigabit y todas las zonas pobladas deberían estar servidas por redes 5G

Para 2030, tres de cada cuatro empresas deberían utilizar servicios de computación en nube, macrodatos e Inteligencia Artificial; más del 90% de las pymes debería alcanzar al menos un nivel básico de intensidad digital; y el número de unicornios de la UE debería duplicarse.

Por último, la Comisión establece que, para 2030, todos los servicios públicos clave deberían estar disponibles en línea; todos los ciudadanos deberían tener acceso a su historial médico electrónico; y el 80% de los ciudadanos deberían utilizar una solución de identificación electrónica.

Estos indicadores, así como la articulación de los diferentes proyectos, serán revisados anualmente, pudiendo reorientarse en colaboración con los diferentes estados miembros.

Adicionalmente al sistema de seguimiento y monitorización que establezca la Comisión, Bruselas prevé generar un mecanismo de seguimiento de la sensibilidad social sobre estas cuestiones, en forma de ‘Eurobarómetro digital’, así como un mecanismo que articule y organice los proyectos plurinacionales. Entre estos proyectos, cabe citar una infraestructura paneuropea interconectada de tratamiento de datos, el diseño y despliegue de la próxima generación de procesadores fiables de baja potencia, o los corredores 5G.

Desafíos

Entre los grandes retos para hacer realidad esta «Década Digital» de Europa, Jorge-Ricart ha enumerado la coordinación interinstitucional, la homogeneización de indicadores entre los países miembros, y la “necesidad de una diplomacia tecnológica para el posicionamiento de la UE en el exterior”. A este respecto, esta experta ha propuesto la creación de un “embajador europeo de diplomacia tecnológica”.

Reynèrs ha puntualizado que el liderazgo tecnológico de Europa implicará también acuerdos con socios más allá de nuestras fronteras. “El objetivo debe ser una Europa interconectada, interoperable y abierta”, ha recalcado.

Por su parte, Romero se ha referido a la Brújula Digital como un ejercicio de “revisión” de la estrategia digital de la presidenta Von der Leyen, y ha destacado la participación activa de España en los debates y foros europeos para el impulso de la transformación digital. Así, ha indicado que España, junto con otros países de nuestro entorno, ha conseguido que la Comisión Europea incorpore la protección de los derechos digitales como una de las prioridades para la próxima década. Unos principios que estarán recogidos en la “Declaración de Lisboa” que se presentará el próximo 1 de junio en la capital portuguesa.

Los mecanismos concretos que articularán la Brújula Digital serán detallados en los próximos meses, dando oportunidad al sector privado a realizar aportaciones y comentarios. “Las máquinas se están engrasando y están listas para empezar a funcionar a partir de septiembre”, ha aseverado Romero.

Desde DigitalES, Asociación Española para la Digitalización, creemos en una España que impulse y acelere la consolidación de un Mercado Único Digital, como vía para generar competitividad, resiliencia y bienestar social. “La Brújula Digital es un documento sumamente importante para Europa, y por tanto para España”, ha concluido Calvo-Sotelo.