Los clientes de hoy en día están conectados, interactuan con las marcas, los productos que compran y entre sí. Las expectativas del cliente han crecido mucho más allá de la simple compra. Para satisfacer estas crecientes y cambiantes demandas, las marcas están aprovechando la tecnología para transformar la experiencia del cliente.

Cuando se trata del servicio en campo, los clientes no esperan menos. No solo quieren que les solucionen la incidencia, sino además una comprensión y adaptación a sus ocupadas vidas y dar con el resultado deseado. Afortunadamente, las mismas tecnologías que satisfacen las expectativas de los usuarios en otras áreas, ahora están cada vez más disponibles para mejorar la experiencia del cliente ofrecida por las compañías de servicios.