Tres claves para lograr la conectividad total de España.
Tres claves para lograr la conectividad total de España.

Modernizar y preparar para el futuro las infraestructuras e industrias clave generando el mayor impacto social y económico posible es imprescindible para garantizar la buena marcha de la economía española. En este sentido, poner a disposición de toda la población la conectividad móvil de banda ancha ultra rápida será crucial para poder soportar los avances tecnológicos que permitan el desarrollo del tejido productivo, a la vez se harán posible paliar la problemática que representa el éxodo rural. Esta es la conclusión a la que llega Vantage Towersa tenor del análisis del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia presentado por el Gobierno de España.

En estos momentos la banda ancha solo llega al 63% de las zonas rurales, a pesar de que el desarrollo de la conectividad móvil será un elemento fundamental para evitar un desarrollo tecnológico de España a dos velocidades. Según explica Blanca Ceña, directora general de Vantage Towers en España, “la buena noticia es que el plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia supone una oportunidad única para resolver que una parte de la población de España no disponga todavía de la conectividad móvil necesaria para soportar dichos avances tecnológicos”.

El problema, indica la directiva es que “estudios iniciales arrojan datos como que para cubrir el 100% de la población serían necesarios alrededor de 7.300 sites, pertenecientes a las diferentes empresas de infraestructuras y nuevos sites adicionales a construir. Con unos costes asociados para adecuarlos o construirlos, y para equiparlos con los elementos activos necesarios, que exceden muy ampliamente el presupuesto inicialmente planificado de 150 millones de euros en el proyecto ÚNICO 5G.

Esta realidad supone que, para poder alcanzar el objetivo de conseguir coberturas móviles de banda ancha ultrarrápida en todo el territorio, reduciendo al máximo las zonas grises y blancas, y con un coste asequible, es necesario considerar ciertos aspectos básicos, basados en el aprovechamiento máximo de los recursos. De esta manera, desde Vantage Towers consideran que se debe trabajar en torno a tres claves con las que se conseguirían los hitos marcados en el Plan de Recuperación:

1.- Reutilizar todas las infraestructuras móviles existentes susceptibles de dar cobertura. De esta forma se minimiza el número de nuevos emplazamientos a construir, maximizando la eficiencia de los fondos disponibles para la subvención. Con 150 millones de euros sería imposible afrontar el despliegue de infraestructura nueva necesaria para cubrir los territorios a los que se necesita dar cobertura. Incluso con las cantidades dispuestas en el Plan de Recuperación para futuras convocatorias, se corre el riesgo de no alcanzar el objetivo final de conectar todo el territorio si solo se tiene en cuenta la construcción de nuevos emplazamientos.

2.- Subvencionar el equipamiento activo para garantizar el rédito de las inversiones del pasivo. Es fundamental apostar por al equipamiento activo necesario, ya que de no disponer de ese tipo de subvención existe el riesgo de que se despliegue la infraestructura pasiva, pero no se consiga el objetivo final de dotar de conectividad móvil a las zonas en las que no haya equipamiento activo desplegado. Dados los requisitos de inversión intensiva para equipos activos, tales incentivos deben ser suficientes para garantizar que los operadores móviles elijan cubrir áreas que no son comercialmente viables. Es esta visión conjunta de ambos componentes combinados, lo que permite el mejor rendimiento de la inversión.

Para lograr estas dos primeras consideraciones, Vantage Towers considera fundamental apostar por la unión de las empresas y promover la constitución de una estructura colaborativa a nivel industrial a nivel nacional. Es decir, un gran consorcio entre las empresas del sector que sea encargado de gestionar el despliegue a nivel nacional y que abarque la mayor cantidad de agentes posibles (operadores de infraestructuras pasivas, operadores de la red de transporte, operadores de red (MNO), y proveedores de equipamiento), y primar que los agentes no actúen individualmente, para así maximizar el uso de las infraestructuras existentes.

3.- Reducir los costes recurrentes para garantizar que el servicio perdure en el tiempo. Es decir, reducir al máximo los gastos asociados a estas infraestructuras para asegurar la viabilidad a largo plazo del proyecto y especialmente aquellos que tienen que ver con la administración. Así, se debería apostar por el uso de espacios públicos sin coste para la construcción de nuevos emplazamientos o eliminar tasas actuales asociadas a estas infraestructuras (como por ejemplo las tasas ecológicas en Cataluña). Por otro lado, consideran igual de necesario agilizar al máximo lo relativo a otorgamiento de licencias de obra y acelerar los procesos de autorización de acceso y conexión para poder instalar nuevas acometidas eléctricas, ejecutando los proyectos en el plazo indicado.

“Estamos en un momento crucial para la impulsar la competitividad de España. También para lograr un desarrollo más sostenible y justo que tenga en cuenta todos los territorios y a todos los ciudadanos independientemente de donde se encuentren. La llegada de los Fondos Europeos supone una gran oportunidad, pero se deben evitar errores en la distribución de estas ayudas, para que su aprovechamiento sea el máximo posible. Apostando siempre por el desarrollo rural e impulso de las pymes, ya que sin ellos estaríamos cometiendo el error una fomentar una desigualdad, que al final lastraría el crecimiento” finaliza Blanca Ceña.