Lo primero de todo, cuénteme la historia de CoComm

CoComm se creó en el año 2014 en España gracias a un equipo de ingenieros del mundo de las telecomunicaciones y expertos en i+D. Nacimos con un espíritu de startup con un doble objetivo:incorporar la tecnología LTE en el mundo empresarial y universalizar la conectividad. Aprovechando el despliegue masivo de la tecnología móvil de las últimas décadas, hemos sido pioneros a la hora de diseñar dispositivos fijos con alma de móvil y en proporcionar una conectividad escalable a todo tipo de entornos.

Desde nuestras sedes en Madrid y Santiago de Compostela, en 2015 comenzamos a comercializar los primeros dispositivos, y en 2017 reforzamos nuestro liderazgo en el mercado de FWP (Fixed Wireless Phone), alcanzando más de un 85% de cuota. En 2019 comenzamos el proceso de internacionalización en 5 países europeos y en 2020, pese a lo convulso que ha sido el año para muchos sectores, hemos sido capaces de comenzar nuestra expansión en Latinoamérica. También en año Covid hemos incrementado plantilla, pasando de 22 a 30 trabajadores (casi todos ingenieros de desarrollo). Desde que entramos en el mercado, hemos multiplicado por cinco nuestra facturación en España, trabajamos con los principales operadores nacionales y, a nivel global, tenemos acuerdos con cuatro de las diez mayores telcos del mundo.

Su principal propuesta son teléfonos con cuerpo de fijo y alma de móvil, explíqueme un poco más en qué consisten estos dispositivos y qué tienen de especiales frente a los de la competencia

Los equipos de CoComm combinan las prestaciones de la telefonía fija en un dispositivo móvil sin necesidad de cables ni costosas instalaciones. Dentro de un ecosistema 100% móvil, nuestros teléfonos son capaces de mejorar la comunicación tanto en espacios corporativos como en entornos rurales. Básicamente, son teléfonos fijos que funcionan como smartphones gracias a la incorporación de una tarjeta SIM, permitiendo así llevar voz y datos a cualquier lugar, incluso allí donde no llega la fibra.

“Llevamos voz y datos a cualquier lugar, incluso allí donde no llega la fibra”

Es decir, puedes llevarte el equipo a cualquier domicilio y, estés donde estés, dispones de Internet y servicio de llamadas. Por ello, solemos decir que nuestra tecnología es un híbrido entre la telefonía fija y móvil.

CoComm F840, uno de los recientes teléfonos fijo-móvil lanzados por la compañía.
CoComm F840, uno de los recientes teléfonos fijo-móvil lanzados por la compañía.

Los dispositivos cuentan con servicios de conectividad de 2G a 4G, según cada modelo. A nivel tecnológico, están equipados con funcionalidades que van desde bluetooth, voz HD, USB, Wi-Fi y altavoces, hasta otras integraciones como webcam, pantalla táctil, multiconferencia y sistema Android. Además, operamos totalmente en la nube, sin necesidad de instalaciones de cableado. De esta manera, el entorno de seguridad que se construye en una empresa se puede trasladar a cualquier lugar a través de la VPN de la compañía, sin utilizar el ADSL individual. Para los entornos corporativos, esto permite tener una conectividad totalmente flexible y reducir el impacto medioambiental que supone montar una red con cientos de cables. Además, permite que el trabajo en remoto sea mucho más fácil de implementar.

Somos pioneros en diseñar este tipo de equipos, por eso solemos decir de nosotros mismos que hemos revolucionado la telefonía fija tal y como la conocíamos. Gracias a la tecnología VoLTE (Voice over LTE) nuestros equipos hacen llegar un servicio de voz y datos de calidad a cualquier lugar del mundo. Es un cambio de mentalidad sin precedentes, ya que contribuirá a la digitalización de países o regiones donde todavía no había llegado la fibra, reduciendo la brecha digital y democratizando el acceso a la conectividad a lugares a los que la fibra no llega todavía.

¿Cuáles son vuestros principales competidores? ¿Qué cuota de mercado tenéis?

En realidad, nuestro producto es tan innovador que no tenemos competidores directos. Nuestro verdadero competidor es la propia velocidad a la que avanza la tecnología, que nos exige adelantarnos constantemente a las necesidades de la sociedad para poder dar una respuesta con una solución escalable y flexible: una alternativa real de conectividad a la fibra.

“Nuestro producto es tan innovador que no tenemos competidores directos”

De hecho, actualmente contamos con el 85% de la cuota de mercado en España, donde trabajamos con las principales operadoras nacionales. 

Parece que ahora todo es móvil, ¿la telefonía fija tiene los días contados?

La telefonía fija, como prácticamente todos los sectores, se reinventa y se transforma al ritmo de las nuevas tecnologías. En CoComm hemos revolucionado la telefonía fija, equiparándola técnicamente a la telefonía móvil y aunando las ventajas principales de ambos mundos.

Nuestra tecnología demuestra que la telefonía fija está más viva que nunca, pero gracias a proporcionarle una nueva dimensión que nadie le había dado hasta ahora. Introduciendo tecnología LTE en el fijo, hemos proporcionado una innovación diferencial al teléfono de sobremesa que lo convierte en un equipo con cuerpo de fijo, pero alma de móvil.

CoComm ofrece sus terminales a operadoras, ¿con cuáles trabajáis?

Trabajamos con las principales operadoras de España. Los dispositivos se comercializan, tanto desde grandes operadoras como Vodafone, Orange y Telefónica, como desde operadores locales. A nivel internacional, también trabajamos con cuatro de las diez grandes telecos del mundo. De hecho, hemos puesto en marcha recientemente un proyecto con Telcel en México, que supone para nosotros un paso estratégico para crecer en Latinoamérica, donde las necesidades de digitalización son evidentes y nuestros equipos pueden ayudar como alternativa real a la fibra.

José Manuel Ruiz, CIO de CoComm.
José Manuel Ruiz, CIO de CoComm.

Junto a las telco, ¿vais a usuario final directamente?

Nosotros diseñamos, desarrollamos y fabricamos los dispositivos, que principalmente comercializamos a través de las operadoras. Los equipos de CoComm se integran como parte de las soluciones de conectividad que las operadoras ofrecen a las empresas y a particulares. Esto nos lleva a una concepción B2B2C, en la que las necesidades del usuario final (empresas y particulares) están muy presentes desde la propia concepción de los dispositivos de la marca.

“Diseñamos, desarrollamos y fabricamos los dispositivos”

Los datos que recogemos actualmente son que el 75% de nuestros clientes son pymes del ámbito corporativo, a las que llegamos mayoritariamente a través de operadoras. Las prestaciones de nuestros teléfonos suelen ser especialmente interesante para el ámbito empresarial porque se adaptan perfectamente a las nuevas necesidades de teletrabajo y movilidad y, además, suponen un ahorro a medida que la empresa va creciendo. No obstante, nos dirigimos a todo tipo de clientes, desde Administraciones Públicas, hoteles y call centers, a trabajadores autónomos y clientes residenciales.

Además de en España tenéis presencia en otros mercados, ¿verdad? Desde 2019 comenzamos el proceso de internacionalización en Europa y ya contamos con presencia en países como Francia, Portugal o Grecia. Recientemente hemos comenzado un proyecto importante junto a la operadora Telcel para digitalizar Latinoamérica, donde contamos con filiales en México y Colombia. Somos una compañía con un proceso de internacionalización muy rápido y más allá de Europa y Latinoamérica, esperamos abordar un tercer continente antes de que acabe este año. 

¿Cómo se está desarrollando el aterrizaje en Latinoamérica?

En 2020 dimos el salto a Latinoamérica de la mano de Telcel, el líder mexicano de telecomunicaciones que pertenece al grupo América Móvil. La operadora cuenta con una cobertura del 90% de la población, lo que representa más de 75 millones de usuarios. Reducir la brecha digital de la población es un objetivo necesario en buena parte de los países latinoamericanos. Según la última Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares realizada en México, el porcentaje que usa internet en áreas urbanas es de un 76.6%, mientras que en el entorno rural esta cifra es de solo un 47.7%.

Actualmente ya tenemos dos filiales en México y Colombia y el objetivo es ampliar nuestra presencia en la región y liderar su digitalización.

De hecho, parte de nuestro propósito como compañía pasa por universalizar el derecho a la conectividad. Más de 500 millones de personas en el mundo no tienen teléfono fijo ni acceso a Internet. Nuestro principal objetivo es digitalizar hogares y negocios poniendo nuestra tecnología a su disposición.

Desde el punto de vista económico, ¿cómo va el negocio? Facturación, beneficios…

El crecimiento de CoComm ha sido exponencial. Desde 2015 hemos multiplicado por cinco nuestra facturación. A día de hoy, hemos vendido más de un millón de dispositivos y hemos pasado de ser una startup a ser una pyme, aunque manteniendo ese espíritu de startup.

“Desde 2015 hemos multiplicado por 5 nuestra facturación, pasando de ser una startup a una pyme”

El año 2020 lo cerramos con una facturación de 10,5 millones de euros y, gracias al salto internacional que estamos dando, tenemos unas perspectivas de beneficios muy positivas. Aunque la pandemia nos ha salpicado a todos, a nivel de negocio hemos conseguido salir fortalecidos y ampliar nuestra presencia en nuevos países. Prevemos incrementar nuestra producción un 60% hasta 2022 y lograr un crecimiento de alrededor del 10-12% interanual. Una de las conclusiones que sacamos de esta crisis es que la conectividad es una necesidad básica no solo para los negocios, sino para nuestro estilo de vida. Saldremos de esta situación consolidando nuestra posición porque las necesidades de movilidad y teletrabajo han llegado para quedarse, y CoComm está preparada para acompañar a las empresas a dar ese salto. Somos el mejor aliado para el trabajador nómada.

“Somos el mejor aliado para el trabajador nómada”

¿Qué objetivos se ha marcado CoComm para los próximos años?

Estamos en plena etapa de internacionalización y tenemos como objetivo afianzar nuestra presencia en Europa, expandir nuestro negocio en América Latina y dar el salto a un nuevo continente antes de fin de año.

Desde una perspectiva más aspiracional, queremos contribuir a reducir la brecha digital y dar un paso más en la digitalización de los países con menor infraestructura de telecomunicaciones. Esperamos entrar en unos siete u ocho mercados nuevos en los próximos años y garantizar la conectividad de más de 500 millones de personas que actualmente no tienen acceso a ella. Por otro lado, desde el departamento de I+D+i, nuestro principal objetivo es identificar y seguir incorporando nuevas tecnologías en nuestros dispositivos. Estamos trabajando en varios proyectos, por ejemplo, para incorporar los servicios de GMS de Google o desarrollar un software corporativo que supondrá una nueva revolución en la forma de llamar y recibir llamadas.

"Estamos trabajando en nuevos proyectos: incorporar los servicios de GMS de Google, desarrollar un software corporativo y 5G"

Por último, si hablamos de grandes objetivos, por supuesto tenemos que hablar de 5G, uno de los elementos que protagonizan el futuro de la conectividad. Ya estamos trabajando para incorporarlo y queremos liderar esa transición tanto desde la tecnología Stand Alone como desde la Non Stand Alone, de tal forma que se puedan ejecutar ambas independientemente.

En cuanto a tendencias de mercado, ¿cómo ve el futuro de la conectividad?

La conectividad es uno de los principales motores del cambio tecnológico y social, y casi diría un bien de primera necesidad. En un momento como este, la tecnología de conectividad nos ha permitido salvarnos de una crisis que sería aún mayor, y nos ha empujado a aprovechar su potencial para dar un salto exponencial como sociedad. El futuro de la tecnología de conectividad pasa por una comunicación móvil y sin cables, y se basa en tres ejes principales:

El primero de ellos es la movilidad. La tecnología deberá adaptarse al ritmo al que evolucionan los nuevos estilos de vida que se imponen. La economía, los negocios y las personas demandan estar conectados en todas partes y en todo momento. La pandemia que atravesamos ha acelerado esta tendencia.

El segundo de ellos es la escalabilidad. La conectividad debe ser flexible, adaptable a la medida de cada usuario: un hogar, un pequeño negocio o incluso una empresa que hoy tiene una decena de empleados, pero mañana debe duplicarlos para atender un pico de demanda.

El tercero es lo que en inglés llamaríamos affordability, o un coste asequible. La conectividad no puede ser motivo de discriminación. Ni puede depender exclusivamente de costosas instalaciones en grandes infraestructuras que dependen de grandes movimientos de dinero por parte de gobiernos o grandes corporaciones. La tecnología debe proporcionar soluciones democráticas, sencillas y viables para hacer llegar las bondades de la conectividad a todos los bolsillos.