La noticia se hizo pública este domingo: T-Mobile y Sprint acuerdan fusionarse. La tercera y cuarta operadora telefónica más grande de Estados Unidos han decidido unirse para formar un grupo más fuerte y hacer frente a la potente competencia (Verizon y AT&T). El montante de la operación ha sido de 26.000 millones de dólares.

La nueva empresa llevará el nombre de T-Mobile y el será el presidente ejecutivo John Legere y su equipo de administración quien dirigirán las operaciones.

Las operadoras prometen ofrecer una red combinada que proveerá mejor servicio a un bajo precio. Asegura que la fusión les ayudará a construir una rápida y eficiente y a potenciar la nueva generación de redes móviles, 5G. De hecho, afirman que invertirán unos 40.000 millones de dólares en los próximos tres años. Legere indicó que la compañía contratará a miles de personas en una apuesta por crear una red nacional que coloque a Estados Unidos como líder en conectividad 5G.

T-Mobile y Sprint presentan su propuesta de fusión
T-Mobile y Sprint presentan su propuesta de fusión

Respecto a este movimiento, las reacciones no se han hecho esperar. Gil Regev, director de Comunicaciones de RGK Mobile afirma: "Estados Unidos, a diferencia de Europa, se caracteriza por una pequeña cantidad de operadores, que controlan una población bastante grande, lo que conduce a tasas de planes relativamente altas y tasas de suscripción de servicio extra comparativamente más altas (VAS). Una fusión entre dos de ellos probablemente no beneficie al usuario final, de ahí las objeciones feroces de los reguladores al acuerdo. Con la reciente aprobación de la neutralidad de la red, las operadoras de telefonía móvil tienen bastante poder, e imagino que tal acuerdo se encontrará con la resistencia de los reguladores estatales si pasa el nivel federal".

El intento de fusión se quebró anteriormente (en 2014) y ahora está pendiente de aprobación por las entidades pertinentes.