Teniendo en cuenta que el porcentaje de personas que reservaron estancias de más de cuatro semanas pasó del 9% al 12% el año pasado, según datos de recogidos por Eurona, la compañía de telecomunicaciones apuesta por mejorar la conexión a Internet para atraer a estos nuevos ‘nómadas digitales’ hacia las zonas rurales.

Las nuevas tecnologías, el auge del teletrabajo y la flexibilidad laboral propulsadas por la pandemia han dado lugar a este nuevo perfil de viajero que, con la instauración del trabajo a distancia, pasa largas estancias en múltiples destinos. De hecho, el 22% de las noches reservadas en el cuarto trimestre de 2021 fueron estancias prolongadas, de acuerdo con la plataforma de alquiler vacacional.

Este nuevo contexto se vuelve una oportunidad para propulsar el turismo rural y el turismo sostenible, atrayendo a estos ‘nómadas digitales’ hacia los núcleos rurales donde pueden pasar estancias largas y contribuir a aumentar tanto los servicios como la población de los pueblos.

Se trata de fomentar un turismo respetuoso con el ecosistema, con mínimo impacto sobre el medioambiente y la cultura local, que además genera empleo e ingresos a la población autóctona. Y es que este perfil profesional que viaja mientras trabaja de manera estacional ha llegado para quedarse y solo necesita poder acceder a servicios esenciales como una buena conexión Wi-Fi desde su alojamiento.

Internet: engagement para atraer nómadas digitales a los pueblos.
Internet: engagement para atraer nómadas digitales a los pueblos.

Centros de innovación y teletrabajo en las zonas rurales

En este sentido, Eurona insta a las zonas rurales a luchar contra la despoblación mediante la puesta en marcha y la promoción de nuevas formas de alojamiento que contemplen espacios de trabajo con una conexión a Internet de alta velocidad; un hándicap al que tecnologías como el satélite pueden hacer frente.

Precisamente, esta apuesta de atraer nómadas digitales hacia las zonas rurales está en línea con la apuesta del Gobierno de España de impulsar una red de centros de innovación y teletrabajo en zonas rurales en riesgo de despoblación contribuyendo así a la cohesión social y al desarrollo económico del territorio. Esta iniciativa que aterrizarán las Diputaciones Provinciales comenzará a desplegarse en las provincias con mayor vulnerabilidad territorial (Soria, Cuenca y Teruel) con una asignación de 3,9 millones de euros.

Y es que, aunque casi la cuarta parte -un 21,7%- de los habitantes de los municipios de menos de 5.000 habitantes no tiene acceso a Internet, el satélite es ya una tecnología viable e inmediata para garantizar el acceso a Internet de hasta 100 Mbps en cualquier lugar, independientemente de su tamaño o el lugar donde se encuentre.

Así, del mismo modo que esta tecnología garantiza el acceso a la televisión en cualquier lugar, los servicios de GPS o a la geolocalización en cualquier dispositivo, también permite llevar a los entornos rurales una conexión similar a la que garantizan otras tecnologías como la fibra en los entornos urbanos.

Según Fernando Ojeda, CEO de Eurona, “la apuesta por una conexión a Internet de alta velocidad empuja una nueva forma de turismo sostenible que es una oportunidad para las zonas rurales en su lucha contra la escasez de servicios y ante un problema tan acuciante como la despoblación”.