El incremento exponencial de amenazas –que en 2013 alcanzó un volumen similar e incluso superior al registrado en el conjunto de todos los años anteriores- y la mayor percepción por parte de los clientes de estos peligros, han provocado una reactivación del sector de la seguridad en España. Es decir, se atisban signos de mejora en tanto en cuanto las empresas empiezan a desbloquear presupuestos y a encarar proyectos. Y es que, compañías, independientemente del tamaño que tengan, conciben esta materia como un parámetro fundamental para el buen funcionamiento de su negocio. No en vano, el BYOD, entre otras tendencias actuales, ha impulsado esta búsqueda, por parte de las organizaciones, de una mayor y más eficaz protección de sus activos.

Mesa de seguridad organizada por REDES & TELECOM.
Mesa de seguridad organizada por REDES & TELECOM.

Estas han sido algunas de las conclusiones extraídas en el desayuno de trabajo organizado por REDES & TELECOM y en el que han participado Blue Coat, McAfee, Panda Security y Sophos Iberia. Los portavoces de estas firmas han hecho balance del estado del arte de esta industria coincidiendo en destacar el rol protagonista que desempeña la seguridad en nuestros días y en cualquier tipo de compañía.

“La seguridad debe ser un habilitador del negocio” señala María Campos, regional director network Iberia de McAfee. No en vano, con la ingente cantidad de amenazas que surgen a diario, y de la que son conscientes los propios clientes, las empresas no pueden permitir que una vulnerabilidad les pare o frene su actividad. Pero las organizaciones no sólo piden protección, exigen eficiencia y buscan mantener los costes operativos bajo control. Se plantea, pues, una disyuntiva: hacer frente a un panorama más complejo a nivel de seguridad y a la par lograr ser más eficiente a nivel de costes.

A estas solicitudes de reducción de costes y eficiencia, Pablo Teijeira, director general de Sophos Iberia, añade otra particularidad del cliente actual: su desconocimiento. “El cliente está perdido porque hablamos de nuevas tendencias y no saben cómo atacar la seguridad. Y una vez que han decidido las soluciones, no saben configurarlas”. Por eso, para Teijeira la facilidad de uso es un punto clave para el éxito en este sector. “Se necesitan soluciones entendibles, fáciles de instalar y mantener”

A colación de esta reflexión, Alfonso Franch, director general de Panda Security España, menciona que los clientes españoles, más que perdidos, tienen incertidumbre ante la heterogeneidad de las soluciones disponibles. En su opinión, hay varios puntos que están marcando la agenda de este sector: el volumen de amenazas es tremendo, los clientes son atacados más que antes, temiendo, fundamentalmente, el malware no conocido -ni por los clientes ni por los propios fabricantes- y un claro protagonismo del endpoint frente al perímetro.

Miguel Ángel Martos, director general para el Sur de Europa de Blue Coat, también señala que el mercado empieza a tener signos de mejora porque los clientes están sintiendo esas amenazas, padeciéndolas. “Hemos pasado de una estructura en la que los clientes invertían en una solución de seguridad a ciegas, a otra más centrada la búsqueda de un remedio ante la vulneración”. Desde su compañía están observando un cambio en la manera en la que las empresas se plantean su estrategia de seguridad, optando por una actitud correctiva, forense, definiendo los mecanismos de uso que les permitan adelantarse a las amenazas porque tiene claro que las brechas de seguridad existen y que la cibercriminalidad es una industria.

Puedes leer el artículo completo en el número de septiembre de Redes & Telecom.