La extorsión online está en alza. Además del notable incremento del ransomware, los últimos meses han sido testigos de un aumento de los ataques de denegación de servicio, con exigencias de dinero a las empresas a cambio de que su sitio web pueda recuperar su funcionamiento normal. Se han producido robos de información confidencial con amenazas de revelación de datos si no se cumplían las demandas económicas exigidas. 

Así pues, ¿qué se puede hacer para evitar pagar a los propagadores del ransomware?

Si pregunta al FBI, es muy probable que le digan que pague el rescate: aceptar eso es muy duro. La respuesta a este problema, como a tantos otros relacionados con la seguridad informática, es comprender que es mejor prevenir que curar.