No solo de infraestructura, conectividad y acceso viven las telcos.
No solo de infraestructura, conectividad y acceso viven las telcos.

Por Marc Isern, Analysis Manager at Penteo ICT Analyst.

El sector de las telecomunicaciones es un eslabón crítico para múltiples industrias. En su funcionamiento, en su crecimiento y en su plan de innovación. Dicho sector es el habilitador para nuevos servicios y productos que ni imaginamos hoy, pero que se convertirán en imprescindibles mañana. Una gran parte del valor derivado de la transformación digital, tanto potencial como ya materializado, depende de que la industria de las telecomunicaciones aporte infraestructura, conectividad y acceso.

Pero la verdad es que este rol central no se ha traducido en nuevo valor para los propios operadores. De hecho, la mayoría de empresas cliente entienden las telecomunicaciones como una commodity. El valor, e ingresos asociados, se han quedado en las empresas denominadas OTT (Over The Top), mientras tanto los operadores han visto menguar sus ingresos en los servicios tradicionales de voz y datos, y eso significa que probablemente deberán cambiar, o mejor dicho extender, la naturaleza de sus negocios aprovechando las tecnologías existentes y las que están naciendo.

La experiencia y la expectativa de los clientes, tanto de particulares como de empresas y organizaciones, ha cambiado significativamente en los últimos años gracias principalmente a la movilidad, a los teléfonos inteligentes y a los nuevos servicios innovadores ofrecidos por las mencionadas OTT. Los usuarios esperan servicios personalizados y en tiempo real. Quieren que las nuevas soluciones de movilidad sean fáciles de usar y ofrezcan una experiencia convincente y sin fisuras. En una economía movida por los datos, en la que todavía tenemos muchas cosas por conectar mediante IoT, las conexiones se incrementarán en tres órdenes de magnitud como mínimo y los operadores que moneticen estos datos saldrán vencedores. Las empresas de telecomunicaciones deben asegurarse de que sus productos y servicios mejoran y facilitan la vida de los clientes al mismo tiempo que ofrecen disponibilidad de servicio, garantías de rendimiento y seguridad.

Capacidades asociadas a Big Data facilitarán que las redes se auto-gestionen
Capacidades asociadas a Big Data facilitarán que las redes se auto-gestionen

Concretamente, para ello dependerán de la baja latencia que ofrecen las redes 5G, combinado con redes tipo SDN y NFVpara facilitar la introducción de 5G, que también permitirá la reconfiguración de la red dinámicamente basada en analytics. Las SDN (redes definidas por software) sirven para que la red sea más programable y más fácil de gestionar, permitiendo reducciones de costes y nuevas características. Sus capacidades multitenancy habilitan a las telcos para ofrecer “trozos” de red de manera que pueden proporcionar servicios de red de alta calidad a un cliente en un momento concreto de videoconferencia y una calidad de servicio inferior a otro cliente que está utilizando la red para conectar sensores. Los operadores también están adoptando soluciones tipo Network Function Virtualization (NFV), que virtualiza los servicios de red que hasta ahora realizaban elementos de hardware propietario dedicado como routers, firewalls o balanceadores de carga. Capacidades asociadas a Big Data – Analytics como el Machine Learning o Deep Learning-  facilitarán que las redes se auto-gestionen, a través de auto-provisión, auto-optimización e incluso auto-reparación.

La seguridad es un activo para la transformación digital donde la confianza debe ser verificable de forma continua. La biometría, ya instalada en los teléfonos inteligentes, por ejemplo, continuará evolucionando, estos dispositivos se encuentran en una posición única para validar quién es la persona, dónde se encuentra y hasta qué piensa hacer. Nuestros patrones de uso, las preferencias y hábitos de compra son de gran interés para todas las industrias, y por supuesto también para los operadores. Dichos datos, con el objetivo de ofrecer mejores servicios deben ser convenientemente anonimizados, agregados y protegidos. Acuerdos entre integradoras y operadores de telecomunicaciones para explotar y monetizar la información se materializarán en servicios tipo Insights as a Service, de manera que la información generada e inferida enlazará sectores a priori poco relacionados. Como ya venía ocurriendo las soluciones relacionadas con Big Data-Analytics, mediante tecnologías de Pattern-matching, para identificar patrones de comportamiento inusuales y maliciosos que puedan resultar en malfuncionamiento de las redes o apropiaciones indebidas de datos, aparecen como mecanismo.

Industra 4.0 es otro foco de crecimiento y de oportunidad para las telco.
Industra 4.0 es otro foco de crecimiento y de oportunidad para las telco.

La denominada Industria 4.0, incluyendo aplicaciones específicas como smart-cities, smart-factories, smart-workplace, smart-grids o smart-logistics, es otro foco de crecimiento y de oportunidad. Aparte del incremento de las conexiones y el tráfico de datos, la construcción de plataformas IoT implica ingeniería de sensores y dispositivos, integración de protocolos, gateways y red que servirán para la conectividad entre dispositivos, su registro, e interconectividad de servicios cloud, por supuesto analytics y gestión de los datos generados, servicios de infraestructura, disaster recovery y back-up, y toda la capacidad de integración que permita su desarrollo, APIs y web services. Los operadores están empezando a desarrollar plataformas IoT que permitan integrar los distintos componentes, pero lo más importante es que ofrecen soluciones verticales que resuelven problemas a industrias concretas. Colateralmente aparecen servicios de consultoría, diseño e implementación y servicios de mantenimiento.  Pero la Industria 4.0 va más allá de la IoT, entran en juego también la realidad aumentada y la realidad virtual, sistemas autónomos materializados en robots o vehículos que funcionan sin intervención humana, e incluso la fabricación aditiva (impresoras 3D). Todas ellas vuelven a implicar incrementos de tráfico, y por tanto más inversión en la infraestructura subyacente, pero también el desarrollo de ecosistemas para su integración y la dotación de valor transformador a la tecnología. Otro elemento que debe incorporarse en breve al mercado español es la eSIM (SIM electrónica) que sustituye a la tarjeta SIM tradicional, y permitirá a los clientes gestionar múltiples contratos de operador de red móvil, y también se integra fácilmente en cualquier "cosa", facilitando la conexión por ejemplo en el coche conectado y el coche autónomo.

La lista es inacabable, pero para que todo esto se materialice en algo sustancial los gobiernos de los países deben tomar medidas para proteger la privacidad y los derechos de los ciudadanos de manera inequívoca a través de las fronteras, más allá de Europa, a la par que se mantiene y garantiza la neutralidad de la red. Esto también ayudará a crear un entorno competitivo para los operadores de telecomunicaciones y los nuevos operadores digitales. Dichos gobiernos, mediante sus agendas digitales deben ser capaces de crear incentivos y regulaciones coherentes para el despliegue de infraestructura y el desarrollo de ecosistemas que fomenten la colaboración entre agencias gubernamentales. Debe ser el fundamento para construir una verdadera sociedad digitalmente capacitada.

Pero no es suficiente, hasta hace pocos años siempre que la industria de las Telecomunicaciones se ha aliado en diversos consorcios para crear estándares e innovar, nos hemos quedado en la interoperabilidad de la infraestructura y poco más. Si la industria quiere aportar valor, y cobrar por ello, debe continuar desarrollando nuevos servicios y soluciones, contando y asociándose con otros actores tecnológicos y de la industria en general. Muchos operadores ya están en este camino.