El segundo trimestre de 2001 ha marcado un antes y un después en el mercado de la telefonía móvil. Tras varios años de crecimiento vertiginoso y continuo, las ventas de teléfonos móviles en el mundo cayó por primera vez un 8,4 por ciento, según los datos de la sociedad de investigación de mercado Gartner Dataquest.
Durante dicho periodo, las ventas de terminales móviles descendieron hasta situarse en 89,76 millones de unidades, frente a los 97,98 millones de terminales vendidos en el segundo semestre del pasado 2000 y los 96,69 millones que se colocaron en el mercado durante los tres primeros meses de este año.
Esta disminución en las ventas ha afectado mayoritariamente a la compañía Nokia, lider mundial del mercado que ha visto como su cuota de mercado en el mundo pasaba del 35,3 por ciento al 34,8 por ciento en los tres primeros meses de 2001.
Este descenso en la cuota de mercado de la finlandesa contrasta con el aumento de sus competidores; así, durante ese periodo Motorola, ha aumentado su cuota del 13,2 por ciento al 14,8 por ciento y Ericsson ha pasado de contar con el 6,8 por ciento de las ventas a ostentar actualmente un 8,3 por ciento.
Entre las posibles causas de esta caída de las ventas de terminales móviles, la mayoría de los analistas coincide en señalar que la falta de nuevos modelos y servicios y el retraso en la puesta en marcha de la tecnología UMTS están lastrando el desarrollo del mercado.
En nuestro país la situación es si cabe más preocupante ya que las ventas de móviles han caído un 50 por ciento hasta el pasado mes de junio.
La situación ha llevado a que la propia Gartner Dataquest revise sus previsiones de venta de unidades a la baja, pasando de los 500 millones de terminales que esperaba para el conjunto de este ejercicio a los 450 millones.

