Tal vez como una forma de adaptarse al reciente fallo de la Corte de Apelación del distrito de Columbia en EEUU, Microsoft ha anunciado una nueva política de licencias con los fabricantes de PCs que preinstalen Windows mucho más flexible y abierta.
Tras el fallo judicial que consideraba que los acuerdos establecidos por parte de Microsoft y los fabricantes de PCs que preinstalaban el sistema operativo Windows, constituían en la práctica un monopolio y perjudicaban la distribución de exploradores de Internet desarrollados por terceras partes, Microsoft permitirá a partir de ahora que los fabricantes de PCs retiren de sus computadoras los iconos de los productos de Microsoft.
Igualmente, los fabricantes podrán retirar el navegador Explorer de Microsoft e incluir, en su lugar, navegadores de Internet desarrollados por otras compañías.
Reconocemos que algunas de las provisiones actuales de los contratos de licencia de Windows han sido juzgadas como inapropiadas por la Corte y por esa razón estamos proporcionando a los fabricantes del sector informático una mayor flexibilidad, ha afirmado Steve Ballmer, presidente de Microsoft.
En relación a la nueva política anunciada, Ballmer ha señalado que este anuncio no ha sido fruto de conversaciones con el Gobierno ni de futuros pasos en el proceso legal, sino que ha sido nuestra reacción inmediata al fallo del tribunal. Esperamos poder trabajar con el Gobierno en los asuntos que quedan pendientes después del fallo del tribunal de apelación.
Esta nueva estrategia comercial, que acaba con la exclusividad de los contratos entre Microsoft y los fabricantes de PCs, afectará también a Windows XP, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 25 de octubre. Según se asegura desde la compañía, y pese a que la nueva política de licencias requerirá nuevos desarrollos y pruebas de Windows XP, la adaptación de realizará de forma inmediata y no afectará a la fecha de lanzamiento de la versión Windows XP.

