En Filmtel se enorgullecen de haber llegado a este mundo en un momento histórico para la televisión y el vídeo en España, en 1985, cuando acababan de surgir las televisiones autonómicas y privadas y bullía el mercado audiovisual.
Fue entonces cuando María Rosa Fusté y José María Aragonés, procedentes ambos del campo del doblaje, se unen con los fundadores de Cinematiraje Riera Juan José y Jesús Pérez y José Riera y juntos, los cinco, crean Filmtel, una empresa audiovisual con tres áreas de negocio muy diferenciadas publicidad, cine y televisión. Se trataba de montar el estudio de postproducción más moderno del país en ese momento y Filmtel se convirtió así en protagonista activa del cambio tecnológico, explica Jordi Colom, responsable de ingeniería de la firma.
La compañía se desmarcó de la competencia a base de incorporar sistemas vanguardistas como fue el introducir en España la primera solución Harry, un sistema de edición no lineal sobre disco duro con una capacidad de minuto y medio de imagen sin compresión. En1990, crearon un departamento que generaba imagen sintética a través del ordenador, en 2D y en 3D, es decir se centraba en la producción de dibujos animados usando las nuevas tecnologías, aclara Colom. Precisamente sería este departamento el que les hizo despuntar, por diseñar la careta de presentación de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.
Pero, sin duda alguna, la niña bonita de la firma es su departamento de I+D. Una sección muy importante ya que supone investigar nuevas herramientas en tu propio terreno, indica Colom. Precisamente fue gracias a nuestro centro de desarrollo como conseguimos ser de los primeros en utilizar tecnología CDI .
Su afán por el contar con los últimos avances les llevó, en junio de 1998, a una renovación profunda, que supuso una inversión de 1.500 millones de pesetas, poco más de nueve millones de euros, así como el cambio de domicilio. Abandonaron el histórico laboratorio donde se asentó en su día Cinematiraje Riera, el embrión de Filmtel, para pasar a ubicarse en un local con 1.200 metros sito en el edificio LIlla, anota Colom.
Se pertrecharon de la maquinaria más vanguardista de fabricantes como SGI, Quantel, Sony y Philips, por citar sólo algunos y el resultado no se hizo esperar saldaron el año 2000 con una facturación de 1.100 millones de pesetas, algo más de 6,6 millones de euros, amén de jalonar su currículum con trabajos de la talla del anuncio de Freixenet, los efectos especiales de la película Arachnid, de Jacques Sholder, o la postproducción de la serie Mirall Trencat de TV3.
Así como los fotogramas de una película van encadenados uno tras otro, los avances tecnológicos llevaron al mercado audiovisual hasta la imagen digitalizada y ésta a la necesidad de grabar datos.
El primero en entrar en escena fue Harry, una tecnología propietaria que usaba discos Winchester de 300 Megas y que ataba a las empresas de postproducción a estar ligadas a los fabricantes al ser un sistema cerrado.
La bocanada de aire fresco la aportó la aparición, en 1987, de la imagen sintética que se construye con plataformas gráficas abiertas, Unix y SGI, que genera una necesidad de almacenamiento puesto que una imagen sin ningún tipo de compresión en resolución de televisión viene a ocupar aproximadamente algo menos de un Mega, lo que traducido a una serie entera dispara la cifra hasta cantidades que demandan su almacenamiento, reflexiona Colom.
Corría el año 1990, cuando se toparon con SM Data, un mayorista que les suministraba discos y cintas de backup para aumentar la capacidad de los sistemas gráficos de SGI, y que se presentó como la alternativa a Harry. Actualmente contamos con un RAID de 720 Gigas de StoreData que se utiliza para almacenar la información que usamos para cine y televisión, confirma Colom. El panorama queda rediseñado de tal modo que utilizan aplicaciones que corren sobre sistemas de SGI y otras que trabajan con SM Data.
La solución StoreData configurada sobre una máquina Unix, aunque cubre las necesidades de almacenamiento, queremos que sea cambiada por un sistema de redundancia total, con servidor duplicado y doble array de disco, señala Colom.
El último eslabón de la cadena tecnológica audiovisual lo aportó la aparición del Fibre Channel que permite desarrollar discos e interfaces de este tipo y desplegar la tecnología RAID, con lo cual SM Data pudo lanzar al mercado su SD RAID 7324-10FC.
Filmtel supo aprovechar el momento para entrar de lleno en los sistemas de exhibición de películas basados en cine digital, consistente en difundir una filmación a través de un proyector electrónico, teniendo almacenada la citada filmación en un soporte informático. La complejidad del sistema se reduce a tres operaciones digitalizar, escanear y guardar la película. En palabras de Colom diríamos que se escanea la película, se pasa a formato digital y éste se almacena en un archivo continuo que la direcciona por bloques para localizar cada uno de los fotogramas.
Lo novedoso del sistema está en que una vez que la película ha sido almacenada puedes distribuirla de modo inmediato. La señal queda almacenada en un servidor y en cualquier momento se puede distribuir a las firmas de exhibición vía cable o satélite, con lo cual la distribuidora se ahorra mucho dinero en copias.
La experiencia piloto se llevó a cabo el seis de julio del año pasado en Barcelona, cuando se exhibió la película Donde esté el dinero de Paul Newman, gracias a la aportación de Filmax que puso la película, Filmtel que la digitalizó y SM Data que aportó su sistema de almacenamiento. Tan sencillo como digitalizar la película creando un formato de un fichero de 400 Gigas que contenía la hora y media de filmación y almacenarlas en el SD RAID 7324-10FC.
A la pregunta de si Filmtel podría decantarse por otro producto que no fuera SD RAID 7324-10FC, la respuesta de Colom es que hay empresas como Cíprico con RAID potentes y buenos, pero en España se venden a través de un distribuidor que no aporta valor añadido y es más caro, lo que da cierta ventaja a SM Data. Otra gran baza con la que cuenta es que su departamento técnico y nuestro centro de investigación están en continuo contacto, lo cual supone una estrechísima colaboración. A la hora de definir una especificación de un sistema podemos contar con ellos y, al mismo tiempo, ayudarles en la consecución de proyectos similares.
En otro orden de cosas, Filmtel ve su futuro a corto plazo con nuevas actualizaciones tecnológicas, esta vez centrándose en la red y en Fibre Channel, lo que pasa por implantar soluciones SAN. Una SAN nos proporcionaría más agilidad en el acceso a archivos, actualmente nuestro problema no es tanto la RAID como la red, concluye Colom.
Mientras, los espectadores amantes del cine debemos concienciarnos de que todas las películas que nos hacen soñar estarán enlatadas de forma digital en un futuro cercano.





