La Asociación Española de Comercio Electrónico (AECE) ha presentado su informe anual sobre la situación del e-commerce en nuestro país. Según este estudio, de los más de 7 millones y medio de internautas casi un millón (un 12,7 por ciento del total) realizó, a lo largo del año 2000, alguna compra por Internet. Y entre estos compradores casi los dos tercios lo hicieron más de una vez, situándose el gasto medio por comprador on line en torno a las 35.000 pesetas.
Estas cifras vienen a desvelar que el comercio electrónico se encuentra en pleno desarrollo, con lo que la AECE espera que durante este año el gasto de los españoles en B2C se duplique, situando las previsiones en 76.424 millones de pesetas.
El motivo de este espectacular crecimiento se debe, según los encuestados, a la comodidad de adquirir productos desde el hogar y en cualquier momento. Otra de las razones esgrimidas para comprar en Internet es el precio. Pero en el gran salto del comercio electrónico habido durante el año 2000, no hay que olvidar la confianza depositada en este método alternativo al comercio tradicional. Aunque así y todo, la inseguridad sigue siendo uno de los principales motivos por los que mucha gente aún se resiste a utilizar la Red para realizar sus compras.
Por otra parte, las empresas también tienen mucho que decir en el desarrollo del B2C. Una mayor experiencia por parte de las compañías que desarrollan su negocio en Internet, unido a la mejora en los envíos y a un particular interés por ampliar su mercado y las ventas ha hecho que durante este año los internautas estuvieran más satisfechos con las compras realizadas. Así, un 88,5 por ciento demostró haber cubierto sus expectativas, frente al 71 por ciento del año anterior.
La música (24,8 por ciento), los libros (21 por ciento), reservas de viaje (16,3 por ciento) y productos de informática, especialmente en software (9,9 por ciento), son los productos más adquiridos entre los habituales a la compra on line.
Y a pesar de que la oferta de productos en la Red es de lo más variada, desde quesos o turrones hasta coches o pisos, el sector más representado en el comercio electrónico es el representado por actividades turísticas, tales como reservas de alojamiento y viajes.
Para las cerca de 27.600 las empresas españolas que venden sus productos a través de Internet, la venta de productos no se registra como objetivo principal, en su lugar se busca un medio para promocionarse.




