La incorporación de la fibra óptica en el municipio cordobés de Iznájar ha permitido desarrollar e impulsar el teletrabajo en esta localidad de menos de 4.000 habitantes.
En concreto, se han habilitado dos espacios públicos de coworking con conexión a Internet: el Punto Vuela, ubicado en el Mercado de Abastos, y el CADE, en la calle Julio Burell. Espacios que están orientados tanto a autónomos como a profesionales que desempeñan su actividad en entornos digitales y operan en remoto. Y es que, según los últimos datos de la Seguridad Social, Iznájar cuenta con alrededor de 400 trabajadores autónomos.

Esta infraestructura se complementa con iniciativas de apoyo como el programa anual “Iznájar Emprende”, que ofrece ayudas económicas a autónomos y emprendedores que desarrollan su actividad en el municipio o deciden trasladarse a él.








