entrevistas

“Las redes autónomas ya son una realidad”



Dirección copiada

Angelo Libertucci, director global de telecomunicaciones de Google Cloud, explica los avances en la automatización de las redes gracias a la IA Agéntica. La compañía trabaja con grandes operadoras y aunque la eficiencia operativa se señala como principal impulsor, en su opinión es la mejora de la experiencia de cliente lo que marca su adopción

Publicado el 10 abr 2026

Cristina Albarrán

Directora de Redes&Telecom



Angelo Libertucci, director global de telecomunicaciones de Google Cloud
Angelo Libertucci, director global de telecomunicaciones de Google Cloud

Las redes autónomas son infraestructuras capaces de auto configurarse, administrarse, protegerse y monitorizarse por ellas mismas. Para ello se sirven de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Actualmente no existe, al cierre de estas líneas, una red cien por cien autónoma (nivel 5), es decir, sin ningún tipo de intervención humana. Sí que se conocen casos de uso en los que se ha llegado al nivel 4 como han anunciado tanto Telefónica como Masorange. Iniciativas globales como locales. No son ejemplos aislados. El sector telco mundial se ha volcado en la consecución de este logro y una de las compañías tecnológicas que están contribuyendo en la misión es Google Cloud con su propuesta Autonomous Networks Operating Framework, un manual sobre cómo Google opera su propia red. Una de las redes privadas de fibra óptica más grande del mundo.

En el marco del MWC26 de Barcelona, Redes&Telecom entrevistó a Angelo Libertucci, director global de telecomunicaciones de Google Cloud (en la foto). En su opinión no es tanto la eficiencia operativa lo que está impulsando este desarrollo, sino la mejora en la experiencia de cliente y aunque las operadoras están aprovechando la oportunidad que les brinda la IA, siguen siendo cautelosas en los pasos que dan.

Depende de lo que entiendas por red autónoma, pero podemos decir que ya es una realidad en ciertos aspectos. El año pasado anunciamos en DTW Ignite nuestra propuesta Autonomous Networks Operating Framework, que básicamente es un manual de cómo Google opera su propia red.

Como sabrás, gestionamos la red privada de fibra óptica más grande del mundo, más de 2 millones de millas de fibra óptica (unos 3,2 millones de kilómetros). Nuestra infraestructura supera las 40 regiones y tenemos 11 servicios con más de 1.000 millones de usuarios. Gestionamos todo eso con muy pocas personas porque hemos alcanzado altos niveles de autonomía. Así que hemos empaquetado los productos y plataforma que utilizamos para que nuestros clientes puedan aprovechar nuestro conocimiento, nuestro ADN operativo y nuestra historia. Ni siquiera ha pasado un año desde que lo anunciamos y ya hemos comunicado públicamente asociaciones y compromisos con algunas de las mayores operadoras del mundo. Algunos de ellos, en este Mobile World Congress, como la expansión de MINDR (Multi-Agentic Intelligent Network Diagnostics & Remediation), de Deutsche Telecom. Un sistema de inteligencia artificial multiagente diseñado por operadora para realizar diagnósticos y operaciones autónomas a través de complejas redes de telecomunicaciones multidominio.

También estamos trabajando con Masorange, Bell Canada, Vodafone… Un número significativo de compañías. Y me sorprende mucho lo rápido que una industria -que es conocida por ser algo lenta y regulada-, ha aprovechado la oportunidad que ofrece la IA tanto para reducir operaciones como para mejorar la experiencia del cliente.

Pero volviendo a tu pregunta, si miro a Deutsche Telekom -uno de nuestros primeros socios-, que tras revisar su red inalámbrica construyó lo que se llamó RAN Guardian, un agente de IA avanzado que busca cualquier tipo de anomalías o debilidades potenciales en la red inalámbrica que pudieran causar problemas a los suscriptores y hace los cambios pertinentes de forma autónoma, sin intervención humana, puedo decir que eso ya es una red autónoma. Y este sistema se puso en producción en noviembre de 2025. Ahora han ampliado esta propuesta al resto de su red: núcleo, transporte y acceso. Es verdad que este despliegue va a llevar tiempo, pero la solución ya está en marcha basado en el trabajo y el éxito logrado con RAN Guardian.  

Pero no sólo se trata del caso de Deutsche Telekom. La finlandesa Elisa ha construido un gemelo digital y está demostrando en este congreso lo que tienen en producción. Así que las redes autónomas ya están aquí. Ahora se trata de lo rápido que podemos alcanzar niveles más altos de autonomía con cada uno de ellos. Las operadoras de telecomunicaciones han sido las primeras en abrazar esta tecnología, pero no todas las compañías están en este punto. No obstante, cada CTO con el que he hablado tiene este avance en mente y quiere avanzar muy, muy rápido en este terreno. Y la buena noticia es que hemos podido mostrar resultados. Por ejemplo, cuando Bell Canadá desplegó nuestro marco de red autónoma, alcanzaron una reducción del 25% en los problemas reportados por los clientes, en incidencias. 

En mi opinión, parece que la gente siempre piensa que se trata de reducir el número de operaciones o el número de empleos. Pero el motor principal y el verdadero impulsor es la mejora de la experiencia del cliente para mantenerlo y hacer frente a las bajas puntuaciones MPS (Maximum Potential Score que mide el índice de fidelización), la alta rotación y tasas de abandono.

Es verdad que permite limitar el número de operaciones, pero, como he comentado antes, para Bell Canadá el aspecto determinante fue el hecho de reducir significativamente las quejas de los clientes en un 25%. En un sector con puntuaciones MPS muy bajas, una reducción del 25% es una cifra significativa.

En el caso de Deutsche Telekom, han logrado acortar el tiempo de resolución de problemas en la red pasando de horas a minutos, lo que aumenta la eficiencia para encontrar la causa raíz de las incidencias mejorando la experiencia del cliente.

Este año queremos continuar ampliando la colaboración en otras áreas porque el camino hacia las redes autónomas supone una transformación muy diferente. Todo empieza con un modelo de datos, con la red neuronal de grafos (GNN), los algoritmos que usas…

En este sentido, acabamos de anunciar nuestra asociación con DigitalRoute para construir “tuberías de datos reutilizables” que transforman los datos caóticos de la red -pasándolos por un filtro de alta velocidad-, en datos de alta calidad etiquetados y listos para que tu modelo de ML (machine learning) se pueda usar, es decir, listos para la IA, para la próxima generación de agentes autónomos. Un camino muy complejo que con esta colaboración logramos simplificar.

También hemos anunciado que Future Connections está ampliando las capacidades de Autonomous Networks Operating Framework para ir más allá de tareas aisladas hacia una IA agéntica que razone y ejecute en toda la pila de telecomunicaciones. Por ello hemos incorporado Data Steward and Core Network Agents componentes diseñados para automatizar la gestión de datos y la red. Con los datos listos para la IA, he de gestionarlos digitalmente. Con estas soluciones los organizo de manera que mi modelo de aprendizaje automático pueda entenderlos.

Estos son dos socios que hemos anunciado en esta feria para acelerar el camino hacia las redes autónomas completas, pero vamos a seguir añadiendo más colaboraciones a nuestro marco.

Uf, ¿para generar nuevos ingresos? El enfoque inicial está en mejorar las experiencias operativas. Creo que eso siempre está en el centro de cualquier camino: ¿cómo puedo gestionar mi negocio de forma más eficiente? Y luego, la siguiente fase es siempre cómo aprovechar lo que he aprendido internamente y llevarlo a nuestros clientes.

2026 es el inicio de la era de la IA Agéntica. Durante los últimos años, hemos estado trabajando con operadores de telecomunicaciones en varias áreas como contact center, operaciones de red autónoma, operaciones de campo… estos han sido esfuerzos aislados. Este año es cuando empezamos a ver un flujo de trabajo multifuncional de los agentes de IA para comprobar qué valor pueden aportar. Y lo que estamos demostrando aquí en nuestro stand como ejemplo es que un agente autónomo determinará la reparación que debe hacerse en la red. Pero no sólo informará al equipo operativo, sino que emitirá de forma autónoma un ticket para el técnico de campo, una orden de trabajo para asegurarse de que el técnico adecuado será enviado con las habilidades y el inventario adecuados para que podamos solucionar el problema. La cadena de trabajo también sabe, gracias al gemelo digital, qué suscriptores se han visto afectados por lo que puede comunicárselo a mi agente del centro de contacto para informar de forma proactiva a los clientes. De esta manera, he creado un flujo de trabajo entre mi agente de red autónoma, mi agente para servicios de campo y mi agente del centro de contacto. Ahora soy consciente del problema, el técnico de campo ya ha sido enviado y estará allí en 20 minutos y avisaré al cliente cuando se resuelva. Estas experiencias es el primer caso de uso operativo.

2026 es el inicio de la era de la IA Agéntica, cuando empezamos a ver un flujo de trabajo multifuncional de los agentes

También los operadores están utilizando Gemini e IA para ofrecer servicios al consumidor, transformando la experiencia del usuario para hacerla más instantánea y fluida. Esto no se pueden llamar IA Agéntica, pero creo que llegaremos a ese punto en un futuro muy definido.

Estamos integrando Gemini e IA en todos nuestros productos. Además, estamos trabajando con los operadores de telecomunicaciones en el corazón de su red y en el corazón de sus operaciones para integrar la inteligencia artificial en su flujo de trabajo. Y también estamos llevando Gemini al suscriptor a través de Android y Pixel.

Nuestra visión es orquestar un único hilo conductor de inteligencia para los usuarios

Nuestra visión es orquestar un único hilo conductor de inteligencia para los usuarios. Para ello trabajamos con nuestros socios tratando de hacer que la red sea realmente invisible, pero que la experiencia de uso sea sencilla.

Creo que todas las industrias, no sólo las telecomunicaciones, están cambiando. Así que seguimos trabajando, seguimos educando, capacitando, realizando hackathons. Tenemos que colaborar con las instituciones educativas y el gobierno para determinar realmente cómo podemos mejorar las habilidades de la población para que puedan aprovechar esta transformación que ya está ocurriendo y evitar así que nadie se queda atrás.

De nuevo diría que Deutsche Telekom. Hoy día la operadora alemana está llevando a cabo es una de las mayores implementaciones de red autónoma.

También estamos trabajando con Vodafone y el uso de agentes para hacer cambios en la red basados en determinadas reglas predefinidas.

Así que esos serían, desde una perspectiva global, dos de los grandes socios que tenemos y que realmente están abrazando esta iniciativa.

En términos generales, cuando implementamos agentes de IA para hacer cambios en la red, no tienen libre capacidad ni libre albedrío para hacer lo que quieran. Siempre hay barreras de seguridad. Así pues, un agente, al menos en las fases iniciales, solo puede hacer determinadas cosas. Por ejemplo, no puede desconectar la red. Inicialmente estamos desplegando agentes para que trabajen de forma autónoma con barreras de seguridad para que nada de esto ocurra.

Cuando implementamos agentes de IA para hacer cambios en la red, no tienen libre capacidad ni libre albedrío para hacer lo que quieran. Siempre hay barreras de seguridad

Si analizamos los flujos de trabajo autónomos, tenemos que recordar que estos agentes de IA interactúan con sistemas BSS y OSS existentes, sistemas que hacen provisionamiento, sistemas que ya tienen políticas establecidas, con barreras de seguridad definidas.

Las operadoras de telecomunicaciones son organizaciones muy orientadas al riesgo. Están adoptando la IA, pero avanzan de forma muy cautelosa

Se ha pensado mucho en todo esto. Sin duda, las operadoras de telecomunicaciones son organizaciones muy orientadas al riesgo. Están adoptando la IA, pero avanzan de forma muy cautelosa. Y, además, si vemos que un agente no puede hacer una operación, entonces es cuando interviene un ser humano.

Somos los primeros que pensamos en cómo abordar los problemas de soberanía en la nube. Y no es una respuesta sencilla porque, dependiendo de la región y el país con el que hablamos, la soberanía tiene una definición diferente. Pero, independientemente de las definiciones, aún no hemos tenido que afrontar situaciones en las que no hayamos podido realmente abordar este tema debido a la flexibilidad de nuestras soluciones. Así que, ofrecemos soberanía física en el sentido de que contamos con diferentes versiones de la infraestructura de Google Cloud, ya sea nuestra región cloud, nuestra nube distribuida o nuestra solución de air gap.

Es una nube de Google que no está conectada a Google en absoluto. Es una oferta completamente segura que aísla sistemas críticos de redes públicas.

Además, también proporcionamos soberanía de datos. Aunque un cliente utilice datos para ajustar nuestros modelos, nosotros nunca usamos esos datos para los propios modelos de Google. Y esos datos siempre están cifrados. Nunca tenemos acceso a los datos, son datos cifrados, las claves son gestionadas por los clientes.

Y como última pieza también concedemos soberanía operativa. La nube es gestionada por la operadora que es quién decide qué datos deben permanecer en la nube, qué datos pueden procesarse en otro lugar, cuándo puede acceder el personal de Google a esos datos… La operadora tiene las llaves del reino. Este modelo operativo cumple muchos de los requisitos de la UE y hemos trabajado con muchos de nuestros socios en este campo, como Deutsche Telekom.

La operadora tiene las llaves del reino

Así que, entre la soberanía operativa que habilitamos y la soberanía de datos y la soberanía física que tenemos, hemos hecho muy buen trabajo. A lo que hay que añadir que somos el único proveedor que permite el uso y la integración de sus modelos Gemini, facilitando el acceso y la implementación a través de sus plataformas en la nube y herramientas para desarrolladores. Así que puedes ejecutar Gemini on premise en el dispositivo del usuario o en infraestructuras locales, de forma que todo el procesamiento en la IA también se mantiene soberano y local.

Simplemente que estoy extremadamente orgulloso de estar en una industria que está aprovechando la oportunidad que ofrece la IA. Llevo muchísimo tiempo en esto y ver el trabajo que se ha invertido en ambos lados -tanto en el de Google como en el de nuestros socios-, y comprobar el valor que les está aportando, la forma en la que la están adoptando y la oportunidad de cambio que supone, está siendo realmente estimulante. Y creo que esto es sólo el principio.

Artículos relacionados