El mercado mundial de smartphones ha experimentado una cifra récord en el segundo trimestre del año a nivel de ingresos alcanzando los 109.000 millones de dólares, un 7% más. Este dato contrasta con la caída en el número de unidades vendidas. ¿La razón? El aumento del precio medio que subió un 17% hasta otro máximo histórico de 400 dólares. En otras palabras, se comercializaron menos teléfonos inteligentes, pero los que se vendieron fueron más caros, lo que muestra una tendencia clara: existe una demanda sostenida de dispositivos premium.
Analizando los datos facilitados por Counterpoint Research, Apple registró unos ingresos un 22% más altos, respaldados por un aumento del 13% de los envíos y un incremento del 8% en el ASP (Average Selling Prices). Esto favoreció a que la firma de la manzana lograra una cuota de ingresos del 49%. Los iPhone 17 y 17 Pro Max en China, Europa y mercados emergentes tuvieron la culpa. No obstante, aunque el proveedor subió también los precios, no lo hizo de forma drástica como sí ocurrió con otros competidores bajo el sistema operativo Android.
Por otro lado, Samsung fue segunda en el ranking con una cuota de ingresos del 16% y un ascenso del 9% tanto en ingresos como en envíos, impulsados por la demanda constante de la serie Galaxy A y el impulso continuado de la serie Galaxy S26, junto con un fuerte crecimiento en Norteamérica, Oriente Medio y África.
Diferente comportamiento tuvo Xiaomi que registró la mayor caída en envíos entre las cinco principales marcas, con un descenso del 26%, arrastrando los ingresos a un 17% a pesar de un aumento del 13% en el ASP. Mientras que Oppo y vivo también vieron caer sus ingresos, con caídas del 10% y 11%, respectivamente.
Más valor que cantidad
Ante estos nuevos datos, los analistas confirman que el mercado de smartphones ha entrado en una fase en la que el valor, y no el volumen de envíos, es el principal motor de crecimiento, con los fabricantes OEM trasladando cada vez más costes de componentes más elevados a los consumidores. Y mientras que la escasez de memoria sigue vigente, la consultora pronostica que seguirán subiendo los precios y cayendo el número de envíos en la segunda mitad de 2026.






