Las asesorías viven uno de los momentos de mayor cambio de las últimas décadas. Aunque el sector sigue formado mayoritariamente por pequeños despachos, la mayoría ha logrado aumentar tanto su facturación como su cartera de clientes, impulsada por una creciente demanda de servicios de mayor valor añadido. Paralelamente, la tecnología está redefiniendo la profesión: siete de cada diez asesores ya utilizan inteligencia artificial en su actividad diaria y cada vez dedican menos tiempo a tareas administrativas para centrarse en el asesoramiento estratégico.
Sin embargo, la digitalización sigue siendo desigual. Mientras el software de facturación está ampliamente implantado, herramientas como los CRM, la gestión documental o la firma electrónica todavía presentan una baja penetración en los despachos. A ello se suma el desafío de adaptarse a nuevas obligaciones como Verifactu, la factura electrónica y el futuro registro horario digital, así como la dificultad para atraer talento especializado. Este documento ofrece una completa radiografía del sector y repasa las tecnologías que definirán el modelo de asesoría de los próximos años: más automatizado, colaborativo y orientado al negocio.
