El MIT, el Banco Mundial, la UPM y la UT Austin impulsan el Foro Mundial de Infraestructuras para afrontar la transformación de las infraestructuras en la era de la digitalización, la IA y el cambio climático. Celebrará su primera cumbre en Madrid los días 28 y 29 de octubre
El Massachusetts Institute of Technology (MIT), el Grupo Banco Mundial, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y The University of Texas at Austin presentaron el pasado 2 de septiembre en Madrid el World Infrastructure Forum (WIF), una nueva plataforma internacional de alto nivel concebida para discutir acerca de la profunda transformación que están experimentando las infraestructuras ante el avance de la inteligencia artificial, la transición energética, la digitalización, el cambio climático y un escenario geopolítico cada vez más complejo.
Durante la presentación Carmen Marín, directora ejecutiva del WIF; Ali Jadbabaie, director del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental del MIT y José Miguel Atienza, director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la UPM, ambos cofundadores del Foro; y Stéphane Straub, economista jefe de Infraestructuras del Grupo Banco Mundial, han coincidido en que las infraestructuras han dejado de poder entenderse como activos aislados y deben abordarse como sistemas interconectados de los que dependen la competitividad económica, la seguridad, la resiliencia y el bienestar de las sociedades.
Índice de temas
Las infraestructuras, ante un cambio de paradigma
El punto de partida del World Infrastructure Forum es que las grandes transformaciones de nuestro tiempo están convergiendo sobre las infraestructuras. Para los impulsores de esta iniciativa, la inteligencia artificial está generando nuevas necesidades de electricidad, centros de datos y conectividad; la transición energética exige transformar las redes y aumentar la capacidad de generación y almacenamiento; el cambio climático obliga a diseñar sistemas más resilientes; la urbanización incrementa la demanda de movilidad, agua, energía y servicios urbanos; y las nuevas tensiones geopolíticas han convertido determinadas infraestructuras en activos estratégicos.
En este nuevo contexto, los organizadores consideran que ya no es suficiente abordar por separado las infraestructuras energéticas, digitales, de transporte, agua o movilidad. Su creciente interdependencia hace necesario adoptar una visión sistémica y conectar disciplinas y comunidades que tradicionalmente han trabajado de manera separada.
El World Infrastructure Forum es una iniciativa sin ánimo de lucro, codirigida por el MIT, el Grupo Banco Mundial, la UPM y UT Austin, que reúne a responsables de la toma de decisiones de los ámbitos académico, empresarial, financiero, tecnológico y público. Su objetivo es conectar conocimiento, inversión, innovación, políticas públicas y experiencia empresarial para contribuir a mejorar las decisiones sobre las infraestructuras del futuro.
Así las cosas, consideran que la transformación de las infraestructuras no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de las economías más desarrolladas. Una parte fundamental del desafío consiste en garantizar que los países en desarrollo puedan acceder a las infraestructuras básicas que necesitan para generar crecimiento, empleo y oportunidades. Y existen muchas carencias en cuanto a acceso a electricidad, carreteras transitables, transporte público, agua potable, servicios de saneamiento e Internet.
Presiones sobre las infraestructuras
Una de las transformaciones más profundas de la sociedad tendrá que ver con el impacto de la inteligencia artificial sobre los sistemas físicos que sustentan la economía digital. Esta necesidad resulta especialmente relevante por la diferente velocidad a la que evolucionan las infraestructuras físicas y las tecnologías digitales. Muchas infraestructuras físicas tienen vidas útiles de entre 30 y 100 años, mientras que las tecnologías digitales evolucionan en ciclos mucho más cortos. Esto obliga a diseñar sistemas capaces de incorporar innovación, nuevos datos y nuevas capacidades durante toda su vida útil.
Además, otra tendencia que multiplicará la presión sobre las infraestructuras es la urbanización ya que, según Naciones Unidas, aproximadamente el 68% de la población mundial vivirá en ciudades en 2050, lo que significa que cerca de 6.700 millones de personas. Esto supone que durante las próximas décadas será necesario ampliar y transformar infraestructuras de movilidad, energía, agua, saneamiento, vivienda, conectividad y servicios urbanos para responder a una población urbana creciente.
Otra de las características que diferencia a las infraestructuras de otros activos económicos es su extraordinaria duración. Muchas tienen una vida útil de entre 30 y 100 años, por lo que las decisiones adoptadas actualmente pueden condicionar durante generaciones la competitividad, la seguridad y la calidad de vida de las sociedades.
Esta perspectiva obliga a ampliar también el concepto de valor de las infraestructuras. Una línea ferroviaria, una red eléctrica o una infraestructura digital no generan únicamente un retorno financiero directo, sino que pueden modificar la productividad, la movilidad, la cohesión territorial, la capacidad de innovación y la seguridad estratégica de un país. Pero junto al capital financiero existe otro recurso estratégico: el talento.
Todas estas cuestiones se abordarán en un evento que se celebrará a finales de octubre.
Madrid acogerá el primer World Infrastructure Forum Summit
La primera edición del World Infrastructure Forum Summit tendrá lugar en Madrid los días 28 y 29 de octubre de 2026. Reunirá a líderes internacionales de gobiernos, empresas, instituciones financieras, organismos multilaterales, universidades y centros de investigación para analizar las principales fuerzas que están transformando las infraestructuras.
El programa abordará cuestiones como:
• Energía y transición energética.
• Inteligencia artificial y transformación digital.
• Financiación e inversión en infraestructuras.
• Movilidad y transformación urbana.
• Resiliencia y adaptación al cambio climático.
• Seguridad y protección de infraestructuras críticas.
• Gobernanza, talento y desarrollo de capacidades.
El Summit combinará sesiones plenarias, diálogos ejecutivos, mesas de debate y grupos de trabajo especializados, con el objetivo de pasar del análisis a la identificación de prioridades y soluciones.
El encuentro aspira a convertirse en el primer gran punto de encuentro de esta nueva comunidad internacional y en el inicio de una agenda permanente sobre las infraestructuras que determinarán la economía y las sociedades de las próximas décadas.





