Madrid acoge del 11 al 13 de septiembre el Gran Premio de España de Fórmula 1, un multitudinario evento que se celebrará en el nuevo circuito Madring situado en el entorno de Ifema y Valdebebas. Los organizadores esperan la afluencia de cerca de 400.000 personas, un número considerable de asistentes de los cuales un grueso importante lo van a conformar los roamers (usuarios de telefonía móvil que utilizan su dispositivo conectado a la red de un operador distinto al suyo, generalmente al viajar a otro país o a una zona sin cobertura propia).
Atender las exigencias de conectividad de tal cantidad de asistentes, junto a las de los propios equipos de competición y medios de comunicación, supone un auténtico reto tecnológico que implica un refuerzo tanto de la cobertura (disponibilidad de señal), como de la capacidad (rendimiento de la red bajo alta demanda, es decir, ancho de banda). Y es que, en este caso no sólo se trata de un encuentro en el que los aficionados compartirán vídeos y fotos, también utilizarán la app creada para acceder a las entradas o consultar horarios, además de las aplicaciones de transporte público.
Para responder a este desafío y poner a punto las redes móviles, Totem ha diseñado un plan de adecuación técnica sobre su infraestructura existente para ayudar a sus clientes -los operadores móviles-, a gestionar adecuadamente estos picos de demanda de tráfico de voz y datos. No en vano, la towerco del Grupo Orange ya había detectado en esta zona de la capital de España la necesidad de consolidar su presencia y el evento de Fórmula 1 ha sido un catalizador para reforzar la cobertura en este enclave.

A tal fin, como ha detallado a Redes&Telecom José Antonio Serrano, director de desarrollo de negocio en Totem, han instalado tres emplazamientos macro que darán servicio tanto al barrio de Valdebebas como al circuito. Un proyecto que se apoya en dos pilares. Por un lado, una gestión predictiva y monitorización en tiempo real ya que las estaciones que dan cobertura al circuito están integradas en la plataforma Smart Sites de la compañía que permite monitorizar el estado de la infraestructura, la climatización, los accesos y los parámetros de red de manera remota e inteligente. De este modo, cualquier eventualidad puede ser detectada y solventada de forma predictiva antes de que afecte al servicio de los operadores alojados.
Por otro lado, la resiliencia y continuidad del servicio. Para prevenir caídas de tensión eléctrica o cortes de suministro que comprometan la retransmisión o las comunicaciones del GP, la TowerCo ha equipado estos nodos con soluciones avanzadas de resiliencia, incluyendo sistemas de respaldo por baterías de alta capacidad.
El “mérito invisible” de las infraestructuras pasivas
Totem tiene 5 años de vida, pero el stock de conocimiento de la casa ronda los 40 años. Su modelo de negocio se basa en soluciones de compartición de infraestructuras pasivas bajo las premisas de eficiencia y neutralidad (acceso compartido a múltiples operadores de telecomunicaciones). Adaptadas a los requisitos de los clientes, la compañía construye, gestiona y alquila emplazamientos físicos para antenas de telefonía móvil (torres en tierra y azoteas), sin operar el tráfico de red directamente. Esta labor implica anticipación a la hora de seleccionar áreas y un acondicionamiento de las instalaciones a las fluctuaciones de la demanda, además de los retos de despliegue y administrativos que conlleva en cuanto a la tramitación de permisos y a la búsqueda de interlocutores claros en la AA.PP., como ha recalcado Elena Suárez, directora de RR.II. y Comunicación de la compañía, así como atender los requisitos energéticos con sus correspondientes aumentos de potencia y las diligencias que suponen. Un “mérito invisible” cuando todo funciona.






