Durante el primer semestre del año aumentó la inversión mundial en telecomunicaciones en un 5%, una cifra que se sitúa por encima de lo previsto tras varios ejercicios de recortes y una mejora respecto a las previsiones de principios de 2026. Sin embargo, pese a este buen comportamiento, se mantienen las perspectivas a largo plazo de un incremento del gasto de capital del sector del 1% hasta 2030 en tanto en cuanto se prevé un cambio en las inversiones que pasarán de estar enfocadas a ampliar la cobertura a optimizaciones en materia de capacidad. Así lo indica el último informe de Dell’Oro Group.
Según el análisis, las tendencias en el sector de los equipos de telecomunicaciones siguen estando estrechamente vinculadas a la inversión en capital (capex). Los ingresos totales de los fabricantes en los seis segmentos que monitoriza la consultora —acceso de banda ancha, transmisión por microondas, transporte óptico, red central móvil (MCN), red de acceso radioeléctrico (RAN) y routers y agregación de gama alta— también aumentaron aproximadamente un 5% en el mismo periodo.
“El primer semestre ha sido mejor de lo que esperábamos, pero la mejora de la trayectoria a corto plazo no cambia de forma significativa las perspectivas de inversión en capital a largo plazo”, señala Stefan Pongratz, vicepresidente de Dell’Oro Group. “Los operadores se encuentran en una posición de mayor capacidad tras los ciclos de inversión en 5G y fibra óptica, y el enfoque de gasto está pasando gradualmente de la cobertura a la capacidad, la modernización, la automatización y la eficiencia. Al mismo tiempo, la mejora de los ingresos de los operadores está contribuyendo a reducir los índices de intensidad de capital, incluso aunque las inversiones en redes se mantengan estables”.
Principales resultados del informe
A pesar del buen comienzo de 2026, Dell’Oro Group sólo ha realizado pequeñas revisiones en sus pronósticos a largo plazo. Se prevé que la inversión en telecomunicaciones a nivel mundial crezca a una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de entre el 0% y el 1% entre 2025 y 2030, lo que refleja un entorno de inversión más maduro tras los importantes ciclos de cobertura de 5G y fibra óptica.
Por otro parte, augura que la intensidad de capital, que alcanzó su máximo del 18% en 2022, disminuya hasta situarse en torno al 14% en 2028, antes de aumentar modestamente a medida que surjan las primeras inversiones en 6G.
En conjunto, los ingresos por equipos de telecomunicaciones crecerán a un ritmo anual compuesto del 2% al 3% entre 2025 y 2030, por encima del gasto de capital de las operadoras, en parte por la mayor demanda de los proveedores de servicios en la nube.





