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El éxito de la consolidación de redes de fibra requiere herramientas de vanguardia


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La consolidación de redes está siendo la respuesta de las operadoras ante las necesidades de inversión para mejorar sus infraestructuras y responder a las demandas de los usuarios de un mayor rendimiento y calidad de servicio. Vencer los retos de integración e interoperabilidad de este proceso se puede lograr con los aliados adecuados

Publicado el 26 oct 2026

Cristina Albarrán

Directora de Redes&Telecom



El éxito de la consolidación de redes de fibra requiere herramientas de vanguardia
El éxito de la consolidación de redes de fibra requiere herramientas de vanguardia



España es uno de los países más avanzados en el despliegue de fibra óptica en Europa y el mundo. Más del 94% del país está cubierto por esta tecnología y el 89% en el ámbito rural. Además, el número de hogares en la región que tiene acceso a velocidades de 1 Gbps supera el 90% en ciudades y se queda en el 86% en el campo, tal y como indica el más reciente Informe de Cobertura de Banda Ancha 2025 realizado por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETELECO), perteneciente al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública del Gobierno.

En este contexto, en los últimos años las operadoras están focalizando sus esfuerzos en la región en la implantación de redes XGS-PON que permiten ofrecer velocidades ultrarrápidas tanto de descarga como de subida para dar respuesta a las nuevas necesidades de conectividad de la sociedad como una experiencia fluida en streaming en alta definición 4K y 8K, videojuegos online, servicios cloud, realidad virtual, videollamadas y teletrabajo intensivo, junto con la creciente cantidad de dispositivos conectados que requieren conexiones simultáneas cada vez más robustas. Sin embargo, la evolución tecnológica de las redes de fibra, incluida la adopción de XGS-PON, ha llevado la capacidad disponible a niveles que superan las necesidades actuales de muchos hogares. En este ámbito, la velocidad deja progresivamente de ser el principal elemento diferenciador y cobran mayor importancia factores como la latencia, la fiabilidad y la calidad de experiencia

Así pues, la madurez del mercado es una realidad e inicia una nueva fase en la que las inversiones han pasado de estar enfocadas a ampliar la cobertura a optimizaciones en materia de capacidad concediendo mayor estabilidad de red y latencias ultrabajas. Y es que, aunque las empresas de telecomunicaciones se están subiendo al carro de los 10 Gbps, es cierto que están entrando a debate otros parámetros como indicadores de calidad para los internautas más allá de la velocidad. Retransmisiones de eventos deportivos como el pasado Mundial de Fútbol 2026 pusieron de manifiesto la importancia de la latencia y la estabilidad, es decir, que la imagen pudiera verse en tiempo real y con gran calidad concediendo una excelente experiencia de uso.

Cooperación para redes más capaces

Pero lograr esa experiencia de uso sobresaliente, otorgando una elevada calidad en las conexiones por fibra óptica, implica un gasto mayor para optimizar las redes y construir una infraestructura resiliente. Ante este panorama, la industria se encuentra tremendamente tensionada y busca el equilibrio entre inversiones y flexibilidad financiera para lo que ha encontrado una solución: la consolidación y cooperación en redes.

Los beneficios de la integración se están haciendo visibles en tanto en cuanto permiten unificar operaciones comerciales, migrar tráfico a infraestructuras propias y reducir costes de red y administrativos solapados. No en vano, la presión por el ingreso medio por usuario (ARPU), sigue vigente, al igual que sube el coste de la deuda. De ahí que una mayor escala y la eliminación de costes comerciales y de red duplicados podrían mejorar los márgenes, la generación de flujo de caja y la capacidad de inversión con el tiempo.

A pesar de esta concentración en grandes bloques, la intensidad competitiva no ha disminuido y el margen para retener clientes convergentes sigue obligando a las compañías a realizar constantes promociones. Asimismo, estas fusiones también suponen un riesgo desde la perspectiva de la integración de clientes y activos, así como desde el punto de vista legislativo.

Problemas de integración

Dejando de lado la problemática legal, uno de los desafíos principales en la integración ya no radica únicamente en el despliegue de infraestructura física, sino en consolidar redes interoperables capaces de soportar el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial, la Internet de las cosas y el tráfico móvil de datos. No en vano, según AlixPartners, el 85% de las fusiones entre empresas de fibra óptica no logran alcanzar los ahorros previstos gracias a la integración, principalmente debido a problemas a la hora de integrar las operaciones de red y la tecnología.

De hecho, la incorporación de nuevas tecnologías y capas sobre redes ya existente aumenta de forma considerable la dificultad de gestión. A ello se suma que llevar la fibra hasta el hogar pierde efectividad si las redes locales e inalámbricas no se dimensionan correctamente para soportar ese tráfico del que hemos hablado antes. Además, si esa implementación la llevamos a zonas rurales o de complicado acceso se añaden a la ecuación obstáculos geográficos.

La solución: herramientas digitales de vanguardia

Para superar estas barreras, las operadoras están adoptando de forma acelerada herramientas digitales de vanguardia como los gemelos digitales, los sistemas de información geográfica (GIS) y la automatización por software.

Así las cosas, los digital twins permiten crear réplicas virtuales que integran la capa física (cables, fusiones) y la activa (equipos OLT/ONT). Su empleo aporta importantes ventajas como la centralización de operaciones, el monitoreo en tiempo real desde mapas y la planificación precisa del crecimiento.

Por su parte, los Sistemas de Información Geográfica (o GIS) se presentan como plataformas geoespaciales colaborativas optimizadas para el diseño de infraestructura. Con estas soluciones se consigue disminuir las trabas logísticas y se optimiza el despliegue de redes.

También los modelos de redes definidas por software (SDN / SD-WAN) hace posible la transición de redes estáticas a arquitecturas dinámicas más inteligentes y flexibles brindando una gestión centralizada de redes distribuida y una mejora automatizada del tráfico según demanda.

Y, por supuesto, como herramienta de ayuda no podría faltar la inteligencia artificial. Mediante una planificación asistida por IA, se construyen algoritmos predictivos para la estimación de trazados de fibra óptica, costes y detección de obstáculos físicos antes de la obra. Esta anticipación antes de la ejecución en la implementación permite reducir drásticamente costes inesperados y optimizar el tiempo de despliegue.

Modelo operativo basado en datos

Todos estos instrumentos van encaminados a la configuración de un modelo operativo basado en datos que brinda una foto precisa de la red y que ayuda al operador a mejorar su capacidad de servicio. Para crear dicho modelo es prioritario construir un gemelo digital de la infraestructura como sistema de registro.

Recurriendo a un software como Octave Networks se puede crear un gemelo digital preciso y basado en la ubicación de la red de fibra. Una propuesta que sirve como fuente confiable para determinar rutas de cableado, empalmes, detectar cuellos de botella, calcular atenuaciones y optimizar costes de material, operativos y de apertura de zanjas. En otras palabras, centraliza un inventario digital actualizado de todos los equipos, cables, topologías y recursos de la red.

Además, su solución se basa en una plataforma geoespacial (GIS) que ayuda a catalogar, asegurar y distribuir contenido geoespacial para que todos trabajen desde los mismos mapas base y capas. Y cuenta con arquitecturas modulares basadas en API abiertas que hacen posible su integración con los sistemas OSS/BSS, núcleo tecnológico que permite funcionar a las empresas de telecomunicaciones.

Con la opción de consumirse como una solución SaaS totalmente gestionada, también permite trabajar desde aplicaciones web, de escritorio o móviles, tanto en entornos con conexión como en modo desconectado.

En definitiva, los usuarios ya no demandan velocidad en su conexión de banda ancha por fibra óptica como principal requisito. Sus prioridades han cambiado y se dirigen hacia la búsqueda de un óptimo rendimiento, sin retardos ni interrupciones en sus comunicaciones. Estas exigencias están sometiendo a una presión mayor a las operadoras que para hacer frente a grandes inversiones necesarias para mejorar sus infraestructuras están optando por la consolidación de redes. Este movimiento acarrea retos importantes como la integración e interoperabilidad. Para sortearlos existen en el mercado herramientas digitales que ayudan en la tarea del despliegue y reducen los costes, asegurando la eficiencia en los procesos. Todo ello repercute de manera directa en una mejor calidad de servicio.

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