Banda ultra ancha: conectividad inalámbrica clave para el posicionamiento en interiores.
Banda ultra ancha: conectividad inalámbrica clave para el posicionamiento en interiores.

Se han sentado las bases para que Ultra-Wideband (UWB)o banda ultraancha se convierta en una tecnología de conectividad inalámbrica convencional en muchas aplicaciones de consumo e IoT, ya que permite una ubicación y posicionamiento precisos en interiores con información de contexto análisis precisos en tiempo real. ABI Research indica que el próximo año será crítico en el despliegue y adopción de este desarrollo con una estimación de 300 millones dispositivos UWB comercializados en 2021.

En el informe , los analistas de identifican 37 tendencias que darán forma al mercado TI y otras 31 que, aunque generan mucha expectación, son menos propensas a mover el mercado en los próximos doce meses. "Para tener éxito en 2021, especialmente después de un 2020 lleno de retos, uno debe conocer las tendencias fundamentales con antelación, y tener una visión de aquellas que están hacen mucho ruido, pero luego no cuajan, y aquellas que están llegarán a despeñar un papel protagonista. Ahora es el momento de duplicar la inversión tecnológica adecuada", dice Stuart Carlaw, director de Investigación de ABI Research.

Lo que sucederá en 2021

Banda ultra ancha ubicua:

"El despliegue y el aumento de la adopción de UWB se deben a una mayor disponibilidad de chipsets, su incorporación en múltiples segmentos y la formación de un ecosistema UWB saludable en toda la cadena de suministro", explica el analista Andrew Zignani.

Si bien históricamente la tecnología se ha utilizado principalmente dentro de aplicaciones RTLS (siglas del inglés Real-Time Locating System) de alta precisión, 2020 ha impulsado la UWB a nuevos mercados. Hasta la fecha, posiblemente la mayor noticia fue la decisión de Apple de desarrollar y utilizar su propia tecnología UWB en sus dispositivos iPhone 11, iPhone 12 y iPhone SE. Además, Samsung también lo ha hecho en su Galaxy Note 20, y Xiaomi la agregó a su serie Mi 10. El gigante de la manzana también la ha integrado dentro de su último altavoz Apple Watch Series 6 y HomePod Mini, lo que demuestra la importancia de este avance en el futuro. Xiaomi igualmente ha apostado por ella en una amplia variedad de dispositivos domésticos inteligentes, tales como ventiladores, lámparas y altavoces, destacando el creciente potencial del ecosistema UWB.

Una vez integrados dentro de una base instalada considerable de teléfonos inteligentes, surgirán nuevas oportunidades en el negocio de accesorios móviles, junto con aplicaciones de electrónica de consumo más amplias. "Aunque es difícil predecir cuáles serán exactamente los mercados más grandes, está claro que la UWB está aquí para quedarse y que está surgiendo un fuerte ecosistema de dispositivos", dice Zignani.

Lo que no sucederá en 2021

Los satélites LEO no superarán el dominio de los operadores de GEO:

"La promesa de conectividad omnipresente, de alta capacidad y baja latencia de megaconstelaciones ha iniciado un posible cambio dentro de la industria de los satélites", señala Miguel Castaneda, analista de ABI Research. Los probables disruptores, como SpaceX y OneWeb, están incrementando el desarrollo y la producción de sus sistemas de órbita terrestre baja (LEO) para ofrecer soluciones de conectividad asequibles y universales.

Sin embargo, existen importantes obstáculos que impedirán que las ambiciones de estas empresas LEO se materialicen, especialmente en 2021. "Las empresas LEO todavía deben mejorar la viabilidad comercial superando las implicaciones de costes del despliegue de flotas de satélites a gran escala", explica Castaneda. Las ventajas de precios de los despliegues LEO, como Kuiper de Amazon (que pretende lanzar 3.000 satélites) y Starlink de SpaceX (42.000 satélites estimados para 2025), se neutralizan, ya que las implementaciones de GEO/Media Earth Orbit (MEO) solo requieren, como máximo, 10 satélites para la cobertura global.

También hay otras consideraciones a las que las empresas LEO deben hacer frente, incluyendo la necesidad de más infraestructura de sistemas terrestres, la orquestación adecuada de conmutación/entregas sin problemas de hasta miles de haces y la navegación por los diversos derechos de aterrizaje de diferentes países.