La pandemia ha elevado las exigencias de banda ancha de la sociedad. La popularización del teletrabajo, la tele-educación, las videoconferencias… ha impulsado la necesidad de una conexión de calidad. Sin embargo, en España existe un panorama desigual. Mientras que en las grandes urbes las redes responden a estos requerimientos, en poblaciones más pequeñas de zonas rurales e incluso en polígonos industriales pertenecientes a las metrópolis, la infraestructura resulta insuficiente.  

Conseguir ese ansiado objetivo de una banda ancha universal de calidad para todos los rincones de nuestro país no es sencillo. En muchos casos no compensa la enorme inversión que implica el despliegue de fibra, por problemas de backhaul entre otros, en determinadas áreas remotas o con unidades inmobiliarias muy diseminadas. Incluso aunque se opte por servicios inalámbricos, que no estarán totalmente disponibles hasta que no se asiente 5G, el desembolso para llevar esta conexión a buen puerto es elevado. Y es que, se trate de uno u otro caso, el consumidor no es consciente -o no quiere serlo- de este esfuerzo económico que el sector telco ha de asumir para que la Internet que llegue a su casa/oficina sea óptima y esto se traduce en que no está dispuesto a pagar por ello. La guerra de precios que se inició hace unos años continúa. La portabilidad está a la orden del día y aunque las pequeñas y medianas operadoras cada vez añaden cada vez más servicios a su oferta (seguridad, telemedicina, TV…), las cuentas no salen. En este sentido, la educación del consumidor se hace imprescindible para sostener a una industria necesaria que tiene que hacer frente a márgenes de beneficio más reducidos.

Evento de Redes&Telecom y Furukawa sobre el futuro de la banda ancha en España.
Evento de Redes&Telecom y Furukawa sobre el futuro de la banda ancha en España.

Asimismo, también es importante contar con el apoyo institucional de gobiernos nacionales, provinciales o locales. Y aunque hay programas en marcha, a veces son exiguos. Igualmente, el propio sector debe unirse buscando la cooperación para asegurar su rentabilidad y sostenibilidad. La unión hace la fuerza y con estas alianzas el poder de negociación es mayor.

No en vano, técnicamente sí es posible dotar de banda ancha de calidad en esos “reductos” olvidados por las grandes telco y nos encontramos en un momento en el que la sociedad quiere tener acceso a la red desde cualquier lugar y en cualquier momento. Hay demanda y hay servicios. E incluso las administraciones públicas están incentivando estos despliegues para recuperar esa España Vaciada que se ha ido llenando.

Estas han sido algunas de las conclusiones del evento sobre El futuro de las redes de fibra organizado por en colaboración con . En el encuentro han participado representantes de , , , , y .

En los próximos días publicaremos el resumen completo de este encuentro.