El lanzamiento del sistema de posicionamiento global (GPS, del inglés global positioning system) en la década de los noventa marcó un hito en los sistemas de geolocalización. A pesar de su incuestionable éxito, este sistema no funciona en sitios donde las señales de los satélites no existen. Desde entonces se ha intentado sin éxito encontrar una tecnología equivalente al GPS —universal, precisa y de bajo coste— que funcione en recintos cerrados. Ante la gran dificultad de encontrar una única tecnología universal, investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han desarrollado un algoritmo que permite combinar diferentes tecnologías para mejorar la localización de objetos y personas en interiores.

"Nuestro sistema utiliza un acercamiento innovador a este problema: en lugar de buscar una única tecnología que funcione en todas las situaciones, proponemos utilizar una combinación de diferentes tecnologías que actúan de forma colaborativa, es decir, intentando aprovechar la información útil que cada una de ellas puede aportar en cada escenario particular", explica Marc Guerrero, investigador del grupo Wireless Networks (WiNe), del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), quien, junto con los también investigadores del mismo grupo Guillem Boquet, el catedrático de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación y líder de WiNe Xavier Vilajosana y Borja Martínez, ha impulsado Angular Technologies. Este proyecto ha sido uno de los finalistas de la novena edición del SpinUOC, la jornada de impulso del emprendimiento, la innovación y la transferencia de la UOC, coordinada por la plataforma Hubbik.

Adaptar la solución a cada necesidad

Un sistema que permita localizar objetos o hacer posicionamiento de activos en tiempo real podría ahorrar recursos, tiempo y dinero a industrias, hospitales e instituciones de cualquier tipo. El problema al que se enfrentan los investigadores es que la localización en interiores produce, en palabras de Marc Guerrero, «un efecto parecido al que tiene lugar en los laberintos de espejos: las múltiples reflexiones en los diferentes espejos de un mismo objeto hacen que la dirección de la que proviene la señal sea muy difícil de identificar».

Ante estas dificultades, los fabricantes y los proveedores de soluciones de posicionamiento se han centrado tradicionalmente en una única tecnología adaptada para cada entorno particular, por lo que es en la gran mayoría de casos «o muy difícil o muy caro adaptar esta solución en otros entornos», destaca Guerrero. En cambio, el sistema de Angular Technologies se caracteriza por una gran flexibilidad, ya que permite integrar diferentes tecnologías de varios fabricantes y proveedores gracias a un algoritmo de combinación de tecnologías heterogéneas desarrollado por el equipo de la UOC. «A este planteamiento lo llamamos confidence filtering: la idea no es únicamente agregar estadísticamente información que proviene de diferentes tecnologías, sino purgar en cada momento aquellas fuentes de información que no se están mostrando fiables», resalta el investigador.

Este algoritmo permite adaptar la solución de posicionamiento a cada situación y necesidad, ya que, según explica el investigador, «en ocasiones, un posicionamiento poco preciso puede ser aceptable, como por ejemplo saber si un paciente está en una determinada habitación de hospital u en otra, mientras que en otros casos necesitaremos mayor precisión, como por ejemplo encontrar una herramienta en un taller».

Además, puesto que la solución de Angular Technologies combina de manera transparente diferentes tecnologías, se pueden ofrecer soluciones que también se adapten al presupuesto de los posibles clientes. «Nuestro sistema nos permite encontrar el mejor balance de precisión y coste. Por ejemplo, podemos sectorizar el área de localización y utilizar en sectores menos importantes tecnologías menos precisas pero de bajo coste, y en sectores críticos, localizadores más precisos pero más caros», destaca Marc Guerrero.

Según los investigadores, otra de las ventajas de funcionar como un agregador de diferentes tecnologías es que el sistema se puede «ampliar fácilmente con tecnologías complementarias cuando se requiera, así que en el futuro se podrán ir incorporando nuevas tecnologías en función de requisitos específicos de nuestros clientes».

Los laboratorios de la UOC, banco de pruebas

La tecnología ya se está probando en las instalaciones de la UOC y los investigadores esperan tener un prototipo con las características suficientes para presentarlo a los primeros clientes este otoño. «Una vez completada esta fase tenemos previsto desplegar la tecnología en otros entornos. Para ello, estamos buscando empresas interesadas en colaborar con nosotros y que nos sirvan de entrada a los diferentes sectores», concluye el investigador.