Mario Calle, vicepresidente para España de GTT Communications.
Mario Calle, vicepresidente para España de GTT Communications.

La tecnología es un área en constante movimiento y puede resultar complicado estar seguro de que está adoptando para su negocio y clientes, los servicios de red adecuados que le aporten los mejores resultados. En el sector de fabricación este reto es todavía más agudo.

Los fabricantes son conscientes de las altas demandas depositadas en la red que mueve sus operaciones diarias. Cientos de personas demandan conectividad en el día a día, empleados, clientes, proveedores y socios desde múltiples y diversas partes del mundo. Al mismo tiempo, los fabricantes están bajo una presión constante para mejorar la eficiencia de sus cadenas de suministros y técnicas de manufacturación. Las nuevas tecnologías, como AI o el Internet de las Cosas (IoT), prometen optimizar las técnicas de producción, de inventario y los métodos de pedidos online. El reto de los fabricantes es cómo mantenerse al día y adaptarse a las infraestructuras para hacer frente a estas tendencias.

El viejo Mundo contra el Nuevo Mundo

La irrupción de la fabricación inteligente y de la Industria 4.0 ha traído consigo cambios en la cadena de suministro. En el pasado, el fabricante hubiera acabado su trabajo una vez vendido su producto. En el caso de que resultara dañado, el producto hubiera sido sustituido o reparado.

Sin embargo, la manera en la que los productos manufacturados son adquiridos y consumidos está cambiando. Los avances tecnológicos, como los sistemas o el acceso a Internet en cualquier lugar del mundo, combinado con la flexibilidad que otorga el crecimiento de la nube, ha aumentado las posibilidades del ciclo del producto para el fabricante. En vez de limitarse a vender y transportar el producto, los fabricantes pueden, cada vez más, ofrecer nuevos servicios unidos al producto, como la monitorización del producto, mantenimiento proactivo o reparación. En algunos casos, los servicios digitales son el gran valor añadido que ofrecen los fabricantes. Este modelo en constante evolución, habitualmente requiere un replanteamiento del diseño de la red para asegurarse de que la conectividad está presente en todo el ciclo de vida del producto.

Conectando muchas partes

Para adoptar y recoger los beneficios de la Industria 4.0, los fabricantes tienen que asegurarse de que la arquitectura de la red pueda soportar sus nuevos modelos de negocio y métodos de producción. Los fabricantes a menudo construyen su estructura IT en una red MPLS privada conectada a un data center. Solo un número muy pequeño de aplicaciones funcionarían en este tipo de diseño de red, aunque podrían transmitir un gran número de datos para facilitar la producción.

En la actualidad, mientras los fabricantes han traído al frente las funciones de la Tecnología Informática, se están esforzando en construir un ecosistema de red más inteligente, desde conectar su proceso de fabricación, compartir información con socios o incluso enviar novedades del software del producto al momento. Los fabricantes necesitan conectarte a estas áreas de una manera segura, áreas que tienen que monitorizar y tener controladas.

La irrupción de las redes inteligentes

Con el objetivo de crear una ventaja competitiva, los fabricantes buscan oportunidades para potenciar y mejorar la experiencia de sus consumidores, guiándoles de esta manera a revisar su infraestructura. Los clientes esperan siempre una respuesta instantánea y los fabricantes necesitan asegurarse de que sus productos están funcionando de manera óptima, ofreciendo los servicios que reclama el cliente.

Las nuevas tecnologías también han conseguido que las fábricas y plantas en la actualidad, sean más eficiente y responsivas, ayudando a los fabricantes a innovar internamente. Las oportunidades para aumentar el nivel de sofisticación y aumentar los beneficios se buscan en múltiples áreas. Nuevamente esto aumenta el uso de la red, poniendo presión en las cadenas de fabricación para mejorar el rendimiento y la eficiencia.

Cada escenario que surja, podría beneficiarse de un modelo de conectividad diferente, por lo que los fabricantes deben comprender cómo crear un entorno de conexión flexible. La aparición del SD-WAN, que combina el poder de internet con el mejor uso de la toma de decisiones basada en el software, ayuda a enfrentarse a este reto.

El aumento de popularidad del SD-WAN se debe en parte a su habilidad para ofrecer a los negocios un nuevo nivel de agilidad para dirigir el tráfico a diferentes lugares y a las aplicaciones en internet. Proporciona a los fabricantes una amplia formación en opciones de acceso, incluyendo privada, wireless, y conectividad, las cuales pueden usarse todas en función de las necesidades del negocio. SD-WAN permite a los fabricantes usar varios métodos de conectividad para optimizar el rendimiento, flexibilidad y alcance de la aplicación. Si es necesario apoyar a otras aplicaciones situadas por todo el globo, las técnicas de optimización de WAN podrían utilizarse también para aumentar el rendimiento de la aplicación.

Cuando los fabricantes están desplegados por múltiples ubicaciones, SD-WAN ayuda a identificar y priorizar los datos de tráfico de servicios específicos, así las aplicaciones y los productos funcionan de una manera casi perfecta. Esto permite a la red elegir qué aplicación es mejor para enviar su tráfico y no viceversa. Mediante la creación de múltiples vías de acceso, se asegura una alta calidad de los servicios y se maximiza la velocidad de banda ancha en las oficinas centrales, sucursales o en la nube. Si la sede tiene una activa o pasiva conexión de seguridad, también permite el uso de ambas líneas de manera simultánea. Tan solo este cambio significa una mejora sustancial en el rendimiento a un coste moderado. A su vez, ayuda a salvaguardar recursos técnicos, ya que las órdenes centrales pueden mandarse automáticamente en cuestión de segundos, haciendo que la administración de la conectividad sea más sencilla, consistente y responsiva.

Mantenerse competitivos

Los fabricantes encuentran nuevas oportunidades, a través de nuevos modelos y buscan redes inteligentes que les ayuden a ganar competitividad y mantener un ritmo constante en la evolución de sus productos y servicios.

Colaborando con un socio contrastado como SD-WAN, los fabricantes se aseguran de que están al día de las aplicaciones, que tienen la conectividad que necesitan para el envío de sus nuevos servicios. Clientes, socios, suministradores y las necesidades internas pueden encontrar un lugar común, obteniendo así una mayor agilidad para responder a los numerosos cambios.