Tuomas Lampen, director de estrategia de OnePlus Europa.
Tuomas Lampen, director de estrategia de OnePlus Europa.

La tecnología está inundando cada vez más aspectos de nuestra vida hasta convertirse en un elemento fundamental en nuestro día a día. Las innovaciones que se producen dentro del mundo de la tecnología son cada vez más frecuentes e impactan de forma directa en cómo nos relacionamos y en nuestra vida de manera cada vez más rápida.

Estos avances en diferentes campos se producen de forma acelerada incluso en tecnologías ya establecidas. Hace unos años los auriculares true wireless eran unos dispositivos sin mucha penetración en el mercado, caros y sin demanda real, pero su mejora en prestaciones y tamaño han hecho que en tan solo unos años se hayan convertido en un dispositivo fundamental para muchas personas. Este es uno de los ejemplos más evidentes, pero hay otras innovaciones tecnológicas más sutiles y menos conocidas que también están impactando en la forma que tenemos de comunicarnos con el mundo y de relacionarnos con los propios dispositivos tecnológicos.

Según Statista, el número actual de usuarios de smartphones en el mundo es de 3.800 millones, lo que significa que casi el 50% de la población mundial posee un smartphone. Esta cifra ha aumentado considerablemente con respecto a 2016, cuando solo había 2.500 millones de usuarios, el 33% de la población mundial de ese año. Se espera que este crecimiento continúe y que sea cada vez más exponencial. Este crecimiento vendrá también acompañado de innovaciones que continuarán trasformando la forma en que nos relacionamos con los smartphones, aportándonos nuevas funcionalidades que hasta ahora podrán ser impensables.

Las grandes compañías tecnológicas seguimos apostando por hacer crecer nuestros departamentos de I+D para que esas innovaciones lleguen antes a los consumidores y se adapten a sus hábitos o los modifiquen. Esta gran apuesta por la innovación es la que está haciendo que, en los últimos años, se haya notado un gran salto en el desarrollo de productos. Muchas veces estos cambios se aprecian en aspectos que van desde el propio diseño, pasando por el software y sus mejoras continuas, hasta en el propio hardware, como pueden ser las lentes de las cámaras o las propias pantallas, cuya resolución y frecuencia de refresco no paran de aumentar.

Parte de esta innovación también va a contribuir a que nuestra relación con los smartphones sea más amigable, especialmente en uno de los aspectos que más preocupa al usuario como es la duración de la batería y su carga. En este sentido, es importante que se aborde el estrés que genera al usuario cuando tiene baja batería a partir de nuevas innovaciones en las funcionalidades y tecnologías de los smartphones.

Este último año gran parte de los esfuerzos han estado puestos en avanzar en el desarrollo de la tecnología de carga rápida en las diferentes gamas de productos, desde los gama alta hasta los gama baja. Esta evolución comenzó en 2016 con la introducción en el mercado de los smartphones con tecnologías de carga rápida que permitían a los usuarios cargar el terminal hasta un 60% en sólo 30 minutos, para más adelante evolucionar hacia una solución de bajo voltaje y alta corriente, en la que la conversión de voltaje de alto a bajo se completa y que soluciona los problemas térmicos que originaba el acelerar la carga. En estos últimos años, la innovación se ha centrado en seguir proveyendo de más potencia a la carga para que sea capaz de llenar por completo una batería de 4500mAh en 39 minutos y proporcionar la energía de un día (aproximadamente el 70%) en tan solo 15 minutos.

Esta rapidez en la carga está haciendo que muchos usuarios ya no se preocupen tanto por la duración de la batería, dado que saben que con apenas 10 minutos pueden tener suficiente para aguantar el resto del día y seguir utilizando apps o servicios de alto consumo como los juegos o la reproducción de video.

En un futuro, se espera que los móviles sigan evolucionando y trayendo nuevas innovaciones con un peso importante en actualizaciones de software con mucha más personalización y funcionalidades para el usuario. En este sentido, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) para la mejora de las características hardware de los teléfonos y una mayor personalización es ya una realidad que irá a más en el futuro. Es sólo cuestión de tiempo que estas nuevas implementaciones lleguen a la gran mayoría de usuarios, haciendo que la relación con nuestros móviles sea más saludable y eficaz.