En primer lugar, ¿qué es 5TONIC?

5TONICes el centro de desarrollo de 5G más avanzado de Europa. Un centro de co-creación que cubre ciencia, innovación y emprendimiento. Hacemos pruebas y experimentos de prestaciones (medidas precisas de consumo energético, eficiencia, etc.) de esta tecnología con sectores verticales. Llevamos a cabo experiencias conjuntas para ver qué necesitan esas empresas y cómo podemos ayudarles a su negocio.  

Aproximadamente hay cien personas involucradas en esta iniciativa, con un selecto listado de destacados investigadores y personal flotante que vienen cuando tienen que montar o desmontar los proyectos y que luego los operan en remoto. 

“5TONIC es un consorcio fruto de la colaboración público-privada”

¿En qué proyectos está inmerso actualmente el laboratorio? ¿Cuántos son nacionales y cuáles internacionales?

Principalmente trabajamos en proyectos internacionales, sobre todo, europeos. Hemos sido elegidos en los tres proyectos paneuropeos sobre 5G financiados por la UE: 5G EVE, 5G-VINNI y 5GGenesys. Son los tres grandes demostradores de esta tecnología, los tres grandes show cases.

Además, también estamos en 5GTours (aplicación de 5G en distintos sectores como entretenimiento y turismo) y en 5GGrowth, desarrollando y validando esta tecnología en sectores verticales como el coche conectado, en la industria del entretenimiento, en sanidad, en los ferrocarriles… En este ámbito, trabajamos con distintas empresas como ASTI que fabrica vehículos autónomos para uso industrial.

Tenemos gran visibilidad internacional. Somos el centro más avanzado de Europa, referencia en todo el mundo

Fuera de Europa también tenemos proyectos como 5GRange en colaboración con Brasil. Desarrollamos un sistema de radio con estaciones bases instaladas en drones que tenga gran cobertura para dar servicio a grandes explotaciones agrícolas. El objetivo es automatizar por completo estos campos y controlarlos por ordenador.

Por otro lado, 5GDive es una iniciativa de fog computing para grandes centros comerciales de Taiwán. O Empower, donde colaboramos con las principales plataformas norteamericanas de 5G.

¿Cómo ve a Europa, y a España en particular, en esta carrera por la nueva generación de redes móviles? Parece que los proveedores asiáticos, y sobre todo norteamericanos (AT&T y Verizon) están llevando la voz cantante

Discrepo. Estados Unidos ha hecho mucha propaganda sobre este tema, pero lo que han montado es acceso fijo-inalámbrico, tecnología pre-estándar, y eso no es 5G. La que hace único 5G es que busca soportar la movilidad.

A nivel mundial, el país líder es Corea tanto en despliegue como en desarrollo tecnológico. China, Estados Unidos y Europa están luchando por tener un gran papel y están haciendo un gran trabajo. Están bien posicionadas.

En este mercado hay que diferenciar dos roles: los fabricantes de equipos y las operadoras (que son las que dan servicios al cliente final). Europa está bien posicionada en ambos. Nokia y Ericsson como fabricantes y Telefónica, Orange, Vodafone, Deutsche Telecom y Telenor como operadoras.

“Somos el centro más avanzado de Europa, referencia en todo el mundo”

¿Considera que la “guerra comercial-tecnológica” entre China y Estados Unidos podría beneficiar a Europa en el avance en 5G?

Las guerras comerciales no son buenas para nadie, aunque hay razones para ajustar las relaciones comerciales con China porque quizás no sean ajustadas (competencia leal, operar bajo las mismas reglas del juego).

El conflicto China – Estados Unidos es una guerra geopolítica. El dominio geopolítico se basaba en controlar recursos naturales clave a nivel industrial y vías de navegación; esto ha cambiado. Lo que es clave ahora es controlar en conocimiento y la tecnología. Las grandes potencias buscan la primacía tecnológica. Estados Unidos ganó la guerra fría a Rusia por eso en el sector aeroespacial. Ahora el sector TIC es el más importante por muchos motivos. Las telecomunicaciones son el sistema nervioso de un país, todo depende de él:  las transacciones bancarias, las comunicaciones civiles, los sistemas energéticos, las carreteras, los aeropuertos… Es un sector horizontal que controla todo.

“Las telecomunicaciones son el sistema nervioso de un país”

Europa tiene que ser una de las regiones líderes del sector TIC o perderíamos nuestro estado de bienestar. No puede permitirse retroceder. La CE y los Estados miembros están alienados en defender esa posición, pero sin entrar en esa guerra geopolítica. Harían bien en abandonarla China y Estados Unidos.

El Horizonte 2020 está a la vuelta de la esquina, ¿verdaderamente cree se cumplirán los plazos y que podremos disfrutar de este tipo de redes? No hay muchos terminales disponibles, tampoco todas las operadoras están al cien por cien…

No sólo se está cumpliendo el plazo, sino que lo estamos superando con creces. El plan oficinal era que para 2020 tenía que haber una gran ciudad por estado miembro cubierta con 5G. El proceso va bastante más rápido respecto a las previsiones iniciales. Los objetivos técnicos se han cumplido todos ellos, lo único que no se ha cubierto por falta de demanda ha sido la localización por debajo de un metro.

Suiza fue el primero que desplegó 5G comercial el 17 de abril y hay 50 ciudades provistas de estas redes en ese país; en España se hizo el 15 de junio y cuenta con 15 ciudades. Hay servicio 5G móvil, no fijo-inalámbrico como el de Estados Unidos.

De todas formas, estos despliegues tienen un componente bastante grande de imagen. El objetivo no es cubrir la ciudad. 5G despegará cuando empecemos a ver aplicaciones verticales: vehículos autónomos, Sanidad…; cuando empiece a responder a las necesidades de los sectores verticales.

Por otra parte, en cuanto a consumo, los smartphones 5G salen caros porque son terminales de alta gama (provistos de carga inductiva, cinco cámaras, etc). Como ocurre con toda tecnología, los dispositivos y los servicios se irán popularizando tanto para el usuario particular como para las empresas. De hecho, se buscan chipset de muy bajo coste para los de sensores IoT.

Arturo Azcorra, vicepresidente de 5TONIC. Director de IMDEA Networks y profesor en la Universidad Carlos III.
Arturo Azcorra, vicepresidente de 5TONIC. Director de IMDEA Networks y profesor en la Universidad Carlos III.

El futuro está en la empresa…

5G es una tecnología horizontal. No va orientada a usuarios particulares sino a todos los sectores de actividad empresarial. A hacer transformación digital en sanidad, en energía, en entretenimiento y en cualquier otra área.

Las necesidades del usuario individual se satisfacen en un 99% con 4G y LTE-A. Ellos van a notar 5G por los servicios verticales que va a tener: lo van a notar porque su vehículo va a conducir solo o porque va a tener una sanidad monitorizada (tratamientos médicos adaptados a cada uno de nosotros).

5G afecta a nuestra vida, va a ser otra revolución industrial y va a acabar con muchos puestos de trabajo porque va a automatizar muchas tareas. La tecnología va a venir y va a ser imparable. Esto plantea un gran reto para los Estados y la Administración Pública: hacer una transición ordenada y planificada para absorber todas las ventajas de 5G y crear empleo. La economía de un país se tiene que basar en tecnología, en inversión e investigación; y en convertir esa investigación en actividad empresarial.

“5G despegará cuando empecemos a ver aplicaciones verticales”

Hace falta crear conocimiento y ponerlo a trabajar. La investigación es convertir el dinero en conocimiento y la innovación es convertir el conocimiento en dinero, y necesitamos las dos cosas para que sea sostenible. Hay que crear las condiciones empresariales que fomenten la aparición de nuevas empresas tecnológicas. El sector tecnológico da valor añadido y crecimiento en un país, pero hace falta potenciarlo mucho más. Conversión de esa investigación en actividad empresarial.

¿Qué peso tendrá en este empuje la Administración, la empresa privada y las operadoras?

Además de fomentar la investigación, las Administraciones Públicas tienen una responsabilidad inmensa en este proceso a través de la regulación. Habría que aligerar la que se impone a las operadoras y hacer una que promueva el despliegue de 5G y no que lo reduzca o que lo frene. No sólo se tratará de una regulación de las telecomunicaciones en sí misma, sino de los negocios que va a permitir esta tecnología a los sectores verticales pues además de mejorar lo que ya hacen, traerán consigo nuevos. Hay que buscar una regulación que fomente y desarrolle correctamente el mercado de los negocios.

Asimismo, hay que habilitar las nuevas bandas de frecuencia, la instalación de estaciones bases que está sujeta a múltiples barreas y luego combatir el miedo, la incertidumbre y la duda que generan las informaciones falsas. Existen entidades que por interés o por ignorancia están difundiendo que la tecnología móvil es nociva para la salud. La Administración Pública tiene la misión de aclarar que esto es falso. Las ondas electromagnéticas, dentro de los niveles de radiación que se utilizan, no son dañinas para la salud. 

Por su parte, las empresas deben generar actividad económica, crear empleo y nuevas oportunidades y aprovechar las capacidades de 5G, que son muchas, para transformar digitalmente su negocio. Que nuestras empresas en Europa sean más competitivas gracias a sacar partido a esta tecnología y configuren nuevos negocios porque 5G va más allá de hacer las cosas más baratas, más rápidas, más fáciles o más personalizadas.

Finalmente, las operadoras deben ir desplegando 5G a la medida que haya demanda. Según los sectores verticales (principal destinatario) la vayan demandando, tendrá que estar totalmente preparada. Telefónica está en la punta de lanza. Está entre las operadoras del mundo más avanzada en 5G.

“Industria conectada 4.0 y juegos online serán los early adopters de 5G”

En su opinión, ¿cuáles serán los principales sectores o ámbitos de actuación que fomentarán el despegue de 5G?

La industria conectada 4.0 y los juegos online. Ambos tienen el potencial tecnoeconómico para absorber bien las capacidades de 5G con cierta rapidez. Las nuevas redes móviles ofrecen más capacidad, pero su principal ventaja es la integración de la computación en la red (el edge computing) y esto aporta un retardo bajo (el tiempo de pregunta-respuesta es muy bajo, hasta de un milisegundo) gracias a que acerca el punto donde llega la respuesta, lo pone en el borde, en el edge. Y esta característica la demandan mucho estos dos sectores: industria (para el control de los robots) y los videojuegos. Serán los early adopters, adoptarán 5G de forma muy amplia y luego los seguirán más. 

Redes&Telecom charla con Arturo Azcorra, vicepresidente de 5TONIC.
Redes&Telecom charla con Arturo Azcorra, vicepresidente de 5TONIC.

Está abierto un debate entre la convivencia de 5G y Wi-Fi, ¿coexistirán y convivirán en paz y armonía?

Coexistirán, pero no en paz y armonía.Wi-Fi y telefonía móvil empezaron en ámbitos separados. Uno ofrecía datos y el otro sólo voz. Wi-Fi se ha popularizado, ya no es un sustituto de los cables en la oficina, sino que ahora se utiliza para tener datos inalámbricos en muchos sitios. Y la telefonía móvil ha evolucionado con los datos, no con la voz.

“5G y Wi-Fi coexistirán, pero no en paz y armonía”

Las dos han ido convergiendo y van a convergir más. Hay una fuerte fricción en irse comiendo espacios y eso va a continuar y será creciente porque hay intereses comerciales de grandes empresas que compiten. Depende de la regulación veremos lo que sucederá. Las operadoras reivindican que el espectro de Wi-Fi es libre y ellas lo podrían utilizar, pero los fabricantes de equipos Wi-Fi han mostrado fuerte oposición a ello, se han negado. Se abre un gran campo de batalla en las bandas sin licencia (ISM, del inglés Industrial, Scientific and Medical) sobre quién puede usar y de qué manera ese espectro no licenciado.

Por último, ¿el enfoque colaborativo y de estándares abiertos marcará el despegue de esta infraestructura?

Sin ninguna duda. Desde su nacimiento el sector TIC es uno de los más estandarizados, y eso es una ventaja porque ha permitido su avance. Es una gran fortaleza, pero los estándares hacen más difícil la competencia, les hacen la vida menos cómoda a las empresas porque tienen que afinar la gestión de sus productos en cuanto al binomio precio-prestaciones. Sin embargo, cuando la tecnología es propietaria, el mercado es cautivo y esto implica que los productos no sean fácilmente reemplazables.