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La IA podría colapsar la capacidad de las redes campus y empresariales



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El rápido avance de la inteligencia artificial triplicará el tráfico de red y evolucionará las amenazas de seguridad. Las organizaciones deberán poner al día sus redes para soportar esta presión. Uno de los cuellos de botella principales será la Wi-Fi

Publicado el 17 jun 2026



La IA podría colapsar la capacidad de las redes campus y empresariales si no se modernizan
La IA podría colapsar la capacidad de las redes campus y empresariales si no se modernizan

Subirse al carro de la IA supone tener la infraestructura adecuada para ello. Es decir, las redes. Según un informe de Cisco y Foundry, las organizaciones tendrán un plazo de 36 meses para modernizarlas antes de que la inteligencia artificial sature su capacidad. Y es que, los pronósticos apuntan a que dentro de tres años esta tecnología triplicará el tráfico de red y en dos la mayoría de las empresas podrían alcanzarán los límites de capacidad de sus redes.

El auge de los grandes modelos de lenguaje (LLM) y la IA agéntica están ejerciendo una presión sin precedentes sobre las redes de campus y sucursales empresariales, a la par que las superficies de ataque también se están expandiendo más allá de lo que las defensas pueden gestionar.

El estudio No time to wait: The accelerating impact of AI on campus and branch networks recoge que un tercio de las organizaciones consultadas a nivel mundial ya cuentan con implementaciones de IA con agentes a gran escala en toda la empresa, y el 85% prevén una expansión moderada o importante de su uso en los próximos 24 meses. También prevén que el impacto de la IA en el tráfico se triplique con creces en los próximos tres años, con un aumento del 235%. Y es que los agentes de IA operan a la velocidad de las máquinas, activando docenas de llamadas a las APIs, consultas a bases de datos e inferencias de modelos en cuestión de segundos. Generan un tráfico denso en ambas direcciones (comunicación lateral entre dispositivos o entre servidores, necesaria para que los agentes de IA intercambien datos) que las redes de trabajo tradicionales nunca fueron diseñadas para gestionar.

Asimismo, estas mismas cargas de trabajo de IA con capacidad agéntica también son particularmente frágiles. Los usuarios de IA avanzados señalan que las cargas de trabajo de IA son extremadamente vulnerables a los problemas de red: resultan más sensibles a la confiabilidad y el tiempo de actividad (80%), el ancho de banda (75%), la latencia (71%) y la pérdida de paquetes (62%) que las aplicaciones tradicionales.

La red Wi-Fi como principal cuello de botella

Menos de un tercio de los usuarios maduros de IA afirman que sus redes están totalmente preparadas para el crecimiento proyectado de esta tecnología. En general, el 76% de los encuestados admiten que necesita actualizaciones, y el 73% afirman que ha alcanzado, o alcanzará, los límites de capacidad del campus y las sucursales en los próximos 24 meses. Fundamentalmente, Wi-Fi se está convirtiendo en un importante cuello de botella para la IA, y más de la mitad lo señalan como el área que impulsa el mayor aumento en los requisitos de capacidad.

Otro dato que destaca el informe de Cisco es que no concuerdan las previsiones con la realidad, ya que tres cuartas partes de los líderes de TI coinciden en que confían más en la estrategia de IA de su organización que en la capacidad de la red para implementarla. Pero, si bien el 91% citan las restricciones presupuestarias como una barrera, casi todas las empresas planean modernizar sus redes de trabajo.

Mayor superficie de ataque

Además de tensionar las redes, la IA ha creado un entorno de seguridad complejo. La gran mayoría de los encuestados reconocen tener dificultades para mantenerse al día (92%) y que la IA ya ha causado algunos daños (90%). Más de dos tercios también creen que las amenazas relacionadas con la IA evolucionan más rápido que su capacidad de adaptación, y que no actualizar las redes en los próximos dos años sólo aumentará los riesgos de seguridad. Mientras tanto, la brecha de ‘observabilidad’ se está ampliando, ya que las herramientas de monitorización tradicionales tienen dificultades con los flujos de agentes intermitentes y ese tráfico de este a oeste (el flujo de datos que se mueve lateralmente dentro de una red).

Así las cosas, el estudio concluye con una idea clara: la resiliencia de la red, la capacidad de observación y la seguridad adaptativa no son acciones complementarias en la era de la IA, sino esenciales.

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