Este 2019 es el año en que se pone en marcha en España el 5G, la nueva red de navegación hasta cien veces más rápida que el 4G. En nuestro país es todavía una realidad incipiente, ya que solo está presente en 15 ciudades y por ahora es compatible con cuatro smartphones y solo lo ofrece una operadora telefónica. Su extensión y disponibilidad por el territorio cambiará la vida a todos. Este fue el debate de diversos expertos, durante el III Foro Unired Smart Towers, celebrado en el auditorio Rafael del Pino (Madrid).

La presidenta de UNIRED, Matxalen Lauzirika, durante la III edición del Foro Unired Smart Towers
La presidenta de UNIRED, Matxalen Lauzirika, durante la III edición del Foro Unired Smart Towers

Matxalen Lauzirika, presidenta de UNIRED, asociación sectorial de operadores de infraestructuras de telecomunicaciones, señaló que “la tecnología 5G transformará la sociedad y la economía porque supone un aumento de velocidad, más de lo que ofrece la fibra óptica, mejora de latencia o tiempo de respuesta; y un menor consumo de energía, previsto en un ahorro de un 90%, con una mayor eficiencia de las baterías”.

Resaltó además que esta avanzada tecnología implica una mayor capacidad que permitirá gestionar una ingente cantidad de conexiones simultáneas, abriendo la puerta a un mundo de dispositivos conectados (vehículos, sensores, etc.), a conexiones M2M y el Internet de las Cosas (IoT). “En el 2025 se estima que sólo un 10% de las conexiones serán entre humanos”.

Todos estos factores -dijo- hacen que las redes 5G, junto con la robótica, la inteligencia artificial, la realidad aumentada y el aprendizaje artificial de las máquinas entre otros, abran un sinfín de posibilidades para los diferentes sectores, con el consiguiente impacto económico y social”.

La presidenta de UNIRED se detuvo en las diferentes aplicaciones en el campo de la salud y sanidad, que facilitará consultas médicas a distancia a través de sensores hápticos (permiten el tacto con el objeto de que se interactúa y la teleasistencia en operaciones quirúrgicas); en el sector del entretenimiento (realidad virtual) y en los servicios públicos vinculados a los Smart Territories, como por ejemplo la propuesta del Gobierno balear.

Habló del impacto económico que está tecnología tendrá en el sector: fabricantes de equipos, de dispositivos, desarrolladores de contenidos y aplicaciones, proveedores de infraestructuras y operadores de telecomunicación, que la Comisión Europea estima para 2025 en nada menos que 141.800€ en Europa y 14.600€ en España. Solo en España, la elevada capilaridad exigida por la tecnología 5G, exigirá el despliegue de entre 30.000 y 75.000 micro y nano celdas. Ello supondrá un impacto del mobiliario urbano y de las administraciones locales, que jugarán un nuevo rol y un coste en su despliegue que es posible realizar a través de modelos de compartición de infraestructuras con acuerdos entre operadores o bien a través de una red compartida de un operador neutro.

Finalizó afirmando que “las compañías que formamos parte de UNIRED debemos jugar un papel relevante, proporcionando a las operadoras las infraestructuras necesarias para sus negocios. Esto puede ser una oportunidad del sector para crear nuevos modelos de prestación de servicios y de colaboración entre los diferentes agentes”.