Redes 5G: un nuevo entorno productivo
Redes 5G: un nuevo entorno productivo

Bajo el título Las redes 5G: competitividad, productividad y fiabilidad, DigitalES Summit 2020 ha organizado una mesa de debate sobre el presente y futuro de esta tecnología en el que han tomado parte Maite Arcos, directora general de Telecomunicaciones del Gobierno de España; Óscar Pallarols, director global comercial y de Innovación de Cellnex; Iván Rejón, Head of Strategy, Public Affairs, Marketing y Comunicación de Ericsson; María Luisa Melo, directora de Relaciones Institucionales, Comunicación y RSC de Huawei España; Arturo Sotillo, director general Iberia y América Latina de Juniper Networks e Ignacio Gallego, presidente de Nokia.

Los principales proveedores de infraestructura de redes se han dado cita en la última jornada del evento para confirmar que nuestro país sigue avanzando en la nueva generación de redes móviles, como se demuestra en los últimos anuncios de Telefónica, MásMóvil y Orange sobre sus despliegues 5G en el territorio.

En el coloquio Maite Arcos ha subrayado que no estamos ante una G cualquiera, sino que se trata de una generación que va a suponer un cambio por sus elementos diferenciales y por su mayor impacto en las actividades económicas. La directiva ha señalado que España se halla en una buena posición respecto a otros países pues “contamos con buenos augurios: espectro disponible (input imprescindible que ya ha permitido a los operadores lanzar servicios) y futuro (banda de 700 Mhz ocupada por radiodifusión y la de 26 GHz que se licitará más adelante); redes de fibra (las antenas necesitan conectarse con esos accesos); segundo puesto en casos de uso; y, finalmente, financiación, gracias a las ayudas de fondos europeos.  

Por su parte, el representante de Nokia ha dicho que “5G ha venido con un pan debajo del brazo”. Estudios indican que tras la implantación de 5G vamos a ver un crecimiento económico de doble dígito, una mayor generación de empleo, que va a contribuir a cumplir los objetivos de Naciones Unidas y a la lucha contra el cambio climático con ahorros de hasta un 60%. “Crecimiento económico, empleo, sostenibilidad y lucha contra el cambio climático”, ha resumido. Eso sí, ha dicho que, aunque nos encontramos en un estado embrionario, se han hecho los deberes y 5G debe ser un “tema estratégico para los comités de dirección, no solo para el CIO”.

Desde Cellnex han confirmado que se ha avanzado mucho en redes, pero que hay que ser cautelosos y realistas: el despliegue está siendo progresivo y las redes 4G todavía tienen mucho recorrido. “Convivimos con una generación que es muy importante”, ha puntualizado. No obstante, ha definido dos grandes aportaciones de 5G: la densificación y las aplicaciones industriales. Asimismo, ha puesto ha aventurado que se están definiendo nuevos emplazamientos para colocar antenas más allá de las torres: marquesinas, paradas de autobús o farolas.

En el caso de Huawei, la portavoz ha observado que “hay una correlación entre la conectividad y la productividad y la eficiencia del país”. 5G va a contribuir a la recuperación económica aportando 15.000 millones de euros en el PIB en España según datos de Europa. “5G es una plataforma fundamental para el despliegue de grandes soluciones, una gran autopista para almacenar datos en cloud, es una oportunidad para nuestro país y para sectores verticales. Ya hay proyectos en marcha en España y son ejemplos de casos de negocio, no solo casos de uso”, ha argumentado. También ha hablado de la seguridad de estas redes y cómo la confianza se gana a través de la verificación por parte de entidades independientes e internacionales, una responsabilidad que es de la industria en su conjunto.

“Antes de Covid-19 se veía 5G como el nuevo amanecer de las comunicaciones, ahora las expectativas son mayores”, ha expresado el portavoz de Juniper Networks. Con más de 100 redes comerciales ya operando en el mundo en la actualidad, 5G no es una transformación tecnológica que podamos analizar de manera aislada, sino como parte de un todo. No es solo radio, son más elementos añadidos y eso implica retos: pasamos de una red basada en hardware, centralizada, estática, con seguridad perimetral y gestionada manualmente o semiasistida, a otra basada en la nube, distribuida, dinámica, con una seguridad intrínseca en cada nodo y automática y abierta en su gestión. El directivo ha reflejado su disertación en datos: los puntos finales de la red se multiplican por 10, los nodos por 5, mezclando red con cloud y esto implica que el número de incidencias que hay que gestionar se multiplica por 24, lo que requiere de automatización para poder hacerlo. Su protección requiere una solución integrada en la red donde todos los nodos participan de lo mismo, donde hay una visión de extremo a extremo de la red y un repositorio de las amenazas en tiempo real y donde aplico de manera automatizada y consistente seguridad.

Por último, Iván Rejón, de Ericsson. Más de 90 operadores en más de 40 países han anunciado proyectos. Entre ellos Corea es de los más avanzados y los operadores ya están monetizando estas redes. La UE lanzó un mensaje de confianza en la extensión de estas infraestructuras, como una caja de herramientas y recomendaciones de despliegue, privacidad y transparencia. “La confianza hay que ganársela. Los operadores están en una situación de ventaja porque confían en ellos como garantes de seguridad”, ha subrayado. Sin embargo, con esta nueva generación, que se ha fijado como punta de lanza de la recuperación económica, hay que considerar otros aspectos como la existente brecha digital que no sólo es cuestión de infraestructura, sino de capacitación y talento. “5G es esencial para cumplir el plan ambicioso de Agenda Digital 2025. Su potencial se puede cuantificar”, pero no sólo es la Administración Pública la que tiene que tomar partido, también el sector privado debe ser capaz de identificar casos de uso.