DE-CIX desvela cómo se preparan las redes para afrontar una nueva ola de teletrabajo.
DE-CIX desvela cómo se preparan las redes para afrontar una nueva ola de teletrabajo.

Ante el aumento de la incidencia de la Covid-19 a nivel mundial causada por la nueva variante del virus Omicron son muchas las empresas que están volviendo a apostar por el teletrabajo para evitar contagios entre sus trabajadores. En España, compañías como Orange, Telefónica o Repsol han anunciado recientemente que mantienen un sistema híbrido hasta que se reduzca el riesgo de transmisión.

En este contexto, DE-CIX explica cómo se preparan las infraestructuras de Internet para asegurar una resistencia óptima a la nueva ola de teletrabajo para que las compañías cuenten siempre con el suficiente espacio para posibles aumentos del tráfico de datos.

Planificación anticipada de la capacidad

La capacidad de las redes de interconexión, en el caso de DE-CIX, se amplía regularmente y a largo plazo. Siempre se planifica con unos 12 meses de antelación y en cuanto alcanzan aproximadamente el 60% de la capacidad existente, se vuelve a ampliar su espacio. El 40% restante de la capacidad libre se deja para estar siempre preparados ante los aumentos del tráfico de datos.

Por tanto, las redes no tienen un límite concreto, sino que se puede incrementar su capacidad de forma progresiva, acorde a las necesidades del momento. De hecho, incluso si todas las empresas de Europa implantaran el teletrabajo, y en paralelo se estuviera transmitiendo un evento deportivo como una Eurocopa, la compañía podría poner a disposición el ancho de banda necesario para una interconexión sin problemas.

Automatización y virtualización

Gracias a la automatización y a la virtualización de la infraestructura, parte del ecosistema de interconexión puede mantenerse y supervisarse a distancia. Esto significa que la presencia física en los centros de datos no es siempre necesaria. Un ejemplo claro de la independencia que otorga dicha automatización es que gracias a la interfaz de cliente abierta que tiene cada empresa (API), los clientes pueden ajustar de forma independiente el ancho de banda que necesitan.