Vanesa Regueiro, Networking consultant de Satec.
Vanesa Regueiro, Networking consultant de Satec.

Para una empresa que opere fuera del sector telco, la red corporativa de telecomunicaciones no suele ser su negocio, sino una infraestructura necesaria. Mediante la transformación digital basada en SDN se persigue mejorar la experiencia de uso de la red por parte del usuario, tomando como referencia al negocio/empleado/dispositivo.

Las soluciones SDN facilitan la homogeneización de servicios y permiten ganar agilidad en el alta/traslado/baja de sedes. Solucionan la conectividad desde el día cero y garantizan la seguridad de sus comunicaciones, incluidos servicios cloud. Se enfocan además en facilitar la gestión y administración de los servicios de comunicaciones y seguridad, mejorar tiempos de resolución de incidencias e incluso reducir el número de equipos.

En un entorno corporativo, la WAN se encamina hacia la flexibilización de la red y su securización, es decir, el uso indistinto de líneas privadas y públicas, servicios e infraestructura en cloud pública o privada o consumo de aplicaciones cloud. La LAN, por su parte, se encamina hacia el control de acceso basado en la identidad, flexibilizando y securizando el espacio de trabajo.

"La WAN se encamina hacia la flexibilización de la red y su securización"

Servicios cloud, movilidad y seguridad son factores que motivan SDN en redes Enterprise. Se quiere obtener un modelo operativo uniforme en toda la organización independientemente del modo de conexión o la ubicación.

Para la adopción de SDN es importante realizar un buen análisis de la situación de partida: identificar aplicaciones en uso y críticas, tipos de usuarios y dispositivos y su comportamiento, ocupación de los recursos de red como líneas de acceso, necesidad de acometer renovación de equipamiento o posibilidad de reutilización, etc.

"Para la adopción de SDN es importante realizar un buen análisis de la situación de partida"

Actualmente, la adopción de SDN va de la mano de un fabricante, y la evolución de la red dependerá de su hoja de ruta. Casi sin protocolos o estándares nuevos, múltiples fabricantes, tanto de hardware como desarrolladores software, tienen su propia solución de SDN WAN y LAN, por lo que no existe interoperabilidad. Aunque el número de soluciones se está reduciendo por la tendencia de absorción de fabricantes.

De cara a la implantación es relevante contemplar que estas soluciones funcionan acorde a un modelo suscripcional (OPEX), si es posible una migración por fases, reducir tiempos de convivencia de soluciones y la preparación para la nueva forma de operación y administración de la red.

Las infraestructuras de comunicaciones con SDN, lejos de simplificarse, han ganado complejidad para poder cubrir las demandas corporativas, por lo que se hace necesaria una inversión en personal más especializado.

Con gran acierto, las soluciones SDN en entorno Enterprise han sabido ocultar la creciente complejidad de las redes corporativas para ofrecer una capa de orquestación centralizada, orientada a simplificar la operativa y el despliegue de la red. El tiempo dirá si este tipo de soluciones da pie a ‘redes autónomas’ y si se regularizan bajo un estándar.