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Preparar las redes para el futuro: objetivo compartido de Adtran y HPE


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Crear infraestructuras que puedan evolucionar en el tiempo sin restricciones tecnológicas es el auténtico reto al que nos enfrentamos hoy día. La apuesta por soluciones de alta capacidad, abiertas e interoperables marca el camino a seguir

Publicado el 7 sept 2026



Preparar las redes para el futuro: objetivo compartido de Adtran y HPE
Preparar las redes para el futuro: objetivo compartido de Adtran y HPE



Las redes han de prepararse para el futuro y esta preparación va más allá de aumentar su capacidad de transporte. Y es que, aunque ofrecer un ancho de banda mayor es un requisito imprescindible para responder a las necesidades de conectividad actuales, no es el único. Con un horizonte que habla de velocidades multi gigabit, el auténtico reto radica en planificar estas infraestructuras para que puedan evolucionar en el tiempo sin limitaciones tecnológicas de forma que sirvan a las operadoras para sustentar sus oportunidades de crecimiento.

No en vano, las telco necesitan acelerar los despliegues, reducir los costes operativos e innovar constantemente y la red no puede ser un freno para tales ambiciones. Es por ello que, ante arquitecturas tradicionales más rígidas, se impone una nueva forma de diseñar la red que apuesta por modelos abiertos, desagregados y programables capaces de acompañar el progreso tecnológico a lo largo del tiempo y respaldar la complejidad de los nuevos servicios digitales. Propuestas modulares que garantizan mayor flexibilidad y control y donde cada componente de la red más vanguardista y avanzado puede seleccionarse e integrarse rápidamente.

Pero eso no es todo. En esta nueva arquitectura hay un factor decisivo: la interoperabilidad multi vendor basada en estándares abiertos. Esta característica contribuye a reducir los riesgos relacionados con la cadena de suministro que tanto está afectando a la economía global y brinda la posibilidad a las operadoras telco de elegir de manera dinámica las tecnologías más adecuadas. Un enfoque que no es simplemente la integración de tecnologías diferentes, sino la posibilidad de construir un modelo de infraestructura en el que acceso, agregación y transporte óptico convergen en una arquitectura coherente y que permite crear redes duraderas, diseñadas para el largo plazo y capaces de soportar escenarios como 50G-PON y servicios de elevada capacidad, manteniendo, a la par, la sostenibilidad económica y operativa.

Definiendo las redes del mañana

En este contexto, Adtran y HPE están trabajando juntos en la definición de nuevos modelos más flexibles y escalables. Una colaboración basada en esas cualidades que marcarán las infraestructuras del futuro (interoperabilidad, estándares abiertos e integración multi vendor), y que va más allá del ámbito de acceso hacia una relación más amplia consolidada en el terreno del DWDM y el transporte óptico.

Para lograr este objetivo, ambas compañías combinan las competencias de HPE Networking en routing y operaciones AI native con el portafolio PON de Adtran.

De esta manera, desde el punto de vista arquitectónico, la integración entre routers y plataformas permite desarrollar un acceso de banda ancha desagregado y de alto rendimiento, capaz de soportar servicios residenciales, enterprise, mayoristas y móviles sobre una única infraestructura.

El resultado es una red que combina capacidad de agregación en fibra, automatización inteligente y gestión unificada, con beneficios directos en cuanto a eficiencia operativa.

Precisamente, uno de los componentes diferenciadores de esta solución conjunta es la automatización basada en la intención, respaldada por APIs abiertas y que hace posible administrar de forma proactiva todo el ciclo de vida de la red, reduciendo errores manuales y tiempos de intervención. De hecho, esta automatización AI native está ayudando a cambiar la forma en que se gestionan las redes de banda ancha, simplificando las operaciones y permitiendo a las operadoras incorporar nuevos servicios rápidamente. A la par, se mejora la tramitación de incidencias y la experiencia de usuario, ayudando a optimizar los costes operativos, reduciendo el opex. Bajo un modelo plug and play se acelera el despliegue de infraestructuras y se reduce la complejidad, los tiempos de formación y la gestión del inventario. La red se puede escalar de manera flexible, desde implementaciones distribuidas hasta escenarios de alta densidad, pudiendo adaptarse a diferentes escalas de despliegue, desde pocos cientos a miles de usuarios. Al mismo tiempo, la densidad de las plataformas OLT desagregadas contribuye a mejorar la eficiencia energética y a reducir el espacio ocupado y el consumo, factores cada vez más relevantes en las estrategias de sostenibilidad.

En definitiva, el desafío de construir redes preparadas para el futuro ya está en marcha. Adtran y HPE combinan sus fortalezas para la configuración de estas infraestructuras resilientes, eficientes, abiertas e interoperables.  

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