Cada 8 de marzo nos invita a reflexionar sobre los avances y los desafíos que aún persisten en materia de igualdad. En este sentido, el sector tecnológico es especialmente relevante, ya que la tecnología ha sido siempre percibida como un ámbito predominantemente masculino.
La transformación digital avanza a un ritmo acelerado y, aunque esta realidad comienza a cambiar, los datos siguen mostrando que la presencia de mujeres en muchas disciplinas tecnológicas continúa siendo limitada. Seguimos desaprovechando una parte fundamental del potencial disponible: el talento femenino.
No se trata solo de una cuestión de representación, sino también de competitividad para las empresas y para la economía en su conjunto.
En Logicalis observamos esta evolución de cerca. Actualmente, las mujeres representan cerca de una quinta parte de nuestra plantilla. Es una cifra que refleja tanto los avances logrados como el largo camino que todavía queda por recorrer. La tecnología, como muchos otros sectores, arrastra dinámicas históricas que han condicionado la distribución del talento y que todavía se reflejan en la composición de los equipos.
Sin embargo, en los últimos años estamos viendo cómo disciplinas emergentes vinculadas al dato están atrayendo cada vez a más mujeres. En nuestro caso, el área de analítica de datos ha experimentado un crecimiento notable de talento femenino, con un incremento superior al 50% en el último año.
Ámbitos como la analítica avanzada, la inteligencia artificial o la gestión estratégica de la información están redefiniendo el mapa de las profesiones tecnológicas. Se trata de disciplinas que combinan capacidades técnicas, pensamiento analítico y visión de negocio, y que están generando nuevas oportunidades para perfiles diversos.
Al mismo tiempo, esta evolución demuestra que el futuro del sector tecnológico no depende únicamente de aumentar la presencia femenina en los modelos tradicionales de ingeniería o desarrollo. También pasa por entender que la tecnología actual es cada vez más multidisciplinar y requiere perspectivas distintas para innovar de forma real.
A pesar de ello, es obvio que el desafío está resuelto, ya que esto está principalmente relacionado con un problema estructural: la menor presencia histórica de mujeres en carreras STEM. Mientras esta brecha educativa persista, su impacto seguirá trasladándose al mercado laboral. Por eso, el reto no empieza en las empresas, sino en el sistema educativo, en lo referente a cómo mostramos a las nuevas generaciones y en la manera en que presentamos las carreras tecnológicas a niñas y jóvenes.
Aun así, las organizaciones tenemos un papel fundamental que desempeñar. No basta con esperar a que el talento llegue; debemos contribuir activamente a crear entornos donde ese talento pueda desarrollarse, crecer y liderar.
En este sentido, uno de los indicadores más relevantes es el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo. En muchas compañías tecnológicas, la presencia femenina disminuye a medida que se asciende en la estructura organizativa. Romper ese patrón es clave para construir organizaciones verdaderamente diversas.
En Logicalis hemos alcanzado recientemente la paridad en nuestra primera línea de dirección, con cuatro mujeres y cuatro hombres. Más allá del dato, lo verdaderamente importante es lo que representa: la convicción de que el liderazgo debe construirse sobre el talento, la capacidad y la diversidad de perspectivas.
La diversidad no es un valor social, es una ventaja competitiva. Numerosos estudios demuestran que los equipos diversos toman mejores decisiones, innovan más y se adaptan mejor a entornos complejos.
En un sector como el tecnológico donde la escasez de talento especializado es uno de los grandes desafíos, ampliar la base de profesionales no es solo una cuestión de igualdad, sino una necesidad estratégica.
Por eso, es tan importante seguir impulsando iniciativas que visibilicen el papel de la mujer en la tecnología y generen nuevos referentes. En esta línea, recientemente hemos puesto en marcha una colaboración con Womenalia para desarrollar iniciativas conjuntas que fomenten el liderazgo femenino y la presencia de mujeres en el ámbito empresarial y tecnológico.
El futuro de la tecnología será diverso o no será plenamente innovador. Y en ese futuro, el talento femenino tiene mucho que aportar.






